Buruaga agradece la apuesta de James Hardie en Cantabria y su inversión de 150 millones para convertir la planta de fibroyeso de Orejo en «la más avanzada del mundo»

Buruaga comprueba la calidad del material que fabrica James Hardie en su planta de Orejo (FOTO: José Cavia)
Santander- 19.03.2026
La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha asistido hoy a la inauguración de la segunda línea de producción de James Hardie en Orejo, después de una inversión de 150 millones de euros, financiada íntegramente con capital privado, que convierte a la planta cántabra en la fábrica de fibroyeso «más avanzada del mundo».
En su intervención en el acto, Buruaga ha agradecido la apuesta de James Hardie en la comunidad autónoma, una empresa que, gracias a esta ampliación, duplicará su producción y su facturación de aquí a 2030 y creará 40 nuevos puestos de trabajo cuando las dos líneas estén a pleno rendimiento (actualmente cuenta con más de 120 empleados y la previsión es llegar a 160).
Concretamente, la multinacional va a centralizar en la comunidad el 35% de su producción en toda Europa con un proyecto que permite al complejo de Marina de Cudeyo ganar 11.000 metros cuadrados de superficie, modernizar los procesos y situarse como la factoría de fibroyeso más grande y eficiente del mundo.
«Hoy es un día grande para Marina de Cudeyo y para Cantabria», ha señalado la presidenta, que se ha mostrado orgullosa de contar en la región con una compañía «puntera, modélica y comprometida con la excelencia, la mejora continua y la creación de empleo cualificado». Además, ha destacado su proyección internacional -exporta el 91% de lo que produce- y su alineación con los objetivos de sostenibilidad y transición ecológica.
«Sois el mejor ejemplo de la empresa que necesitamos y queremos en nuestra comunidad», ha añadido.
Buruaga ha reiterado la voluntad de su Gobierno de trabajar «en complicidad activa con la empresa» para generar confianza y seguridad, eliminar barreras y crear un entorno favorable que facilite la actividad económica. Como muestra de ello, ha puesto en valor las sucesivas bajadas de impuestos a lo largo de la legislatura, la reducción de trabas burocráticas o el impulso a las infraestructuras y comunicaciones necesarias para que las empresas puedan «llegar y crecer».
También se ha referido a la Ley de Control Ambiental -que ya está en tramitación en el Parlamento-, la Agenda Digital, el Plan de Internacionalización y la mejora de la Formación Profesional para hacerla más dual y orientarla a las necesidades del tejido productivo cántabro.
El objetivo de estas medidas es construir un modelo productivo «más sólido, diversificado y competitivo» en el que la tecnología, la digitalización y la innovación son «pilares fundamentales». Medidas que, por otro lado, ya empiezan a tener resultados positivos: «En poco más de dos años hemos pasado de una industria en recesión a una industria en crecimiento y hoy hay más empleo, mejores perspectivas empresariales y nuestra economía avanza», ha subrayado la presidenta.
Optimismo
María José Sáenz de Buruaga se ha mostrado optimista con respecto al futuro de Cantabria y ha confiado en la capacidad de las empresas y los trabajadores para hacer frente a las «múltiples incertidumbres energéticas, regulatorias o arancelarias» que acechan la economía.
Según ha dicho, a la «ausencia de una política industrial y energética nacional» se suma ahora la situación geopolítica internacional, con «consecuencias inciertas» que ya están afectando a las familias y también al tejido productivo, especialmente, la subida del precio de la energía y de los combustibles.
Ante esta situación, ha asegurado que «es el momento de la unidad» y ha reclamado una «respuesta de país» para superar esta «crisis global», respuesta que «no debería demorarse ni un día más».
Buruaga ha recordado que en Cantabria ya se ha constituido un Comité de Coordinación, en el que participan representantes de los diferentes sectores afectados y los agentes económicos y sociales. Además, el Ejecutivo cántabro ha trasladado al central una serie de «propuestas útiles», que incluyen alivios fiscales inmediatos y medidas regulatorias que devuelvan la competitividad a la economía cántabra y española.
«Y una vez que conozcamos el plan del Gobierno de España, si es necesario complementarlo, que nadie dude que el Gobierno de Cantabria lo hará», ha enfatizado.
La presidenta Buruaga ha estado acompañada en la inauguración por los consejeros de Industria, Eduardo Arasti, y de Fomento, Roberto Media; el delegado del Gobierno, Pedro Casares; el alcalde de Marina de Cudeyo, Pedro Pérez Ferradas; el consejero delegado de James Hardie, Cristian Claus, y el director de la planta cántabra, Fernando Herrera, entre otros.
Para Cristian Claus, esta inversión es una «declaración de intenciones» y una demostración más de la confianza que el grupo tiene depositada en Cantabria. «Orejo se lo ha ganado», ha afirmado el máximo responsable de James Hardie, mientras que Fernando Herrera ha augurado un «futuro prometedor» para una planta que esa ahora más moderna, más flexible y está mejor preparada para afrontar los desafíos.
Sobre James Hardie
James Hardie Industries es líder mundial en la producción y comercialización de soluciones constructivas de alto rendimiento basadas en fibrocemento y fibroyeso. Fundada en Australia, la compañía acumula más de 130 años de experiencia en el desarrollo de materiales innovadores para la construcción, consolidándose como uno de los referentes internacionales en sistemas constructivos industrializados y sostenibles.
En Europa, la multinacional cuenta con cinco plantas de producción, coordinadas desde su sede regional en Düsseldorf (Alemania). Entre ellas se encuentra la instalación ubicada en Cantabria, operada por James Hardie Spain, que constituye la única planta del grupo en el sur de Europa.
La fábrica de Orejo se ha convertido en una instalación estratégica dentro del desarrollo europeo de la compañía. De toda la gama de productos de la compañía, en Cantabria se fabrican las placas para revestimiento en seco, las placas para estructuras de madera y los suelos para renovaciones y obra nueva.
Estos productos se comercializan bajo la marca Fermacell y se caracterizan por sus altas prestaciones técnicas, su durabilidad y su contribución a modelos constructivos más eficientes y sostenibles. Las placas de fibroyeso se obtienen mediante la combinación de papel reciclado, yeso y agua, sin otros conglomerantes, en un proceso industrial de alta presión que permite generar paneles compactos y resistentes.
La instalación cántabra cuenta con una marcada vocación internacional y exporta el 91% de su producción, principalmente a mercados europeos como Francia, Suiza y Dinamarca. Además, destaca por su fuerte apuesta por la innovación, por la generación de empleo cualificado y por un modelo productivo alineado con los objetivos de sostenibilidad y transición ecológica.
Esta planta se ha consolidado como un centro de referencia internacional dentro del grupo James Hardie, contribuyendo al fortalecimiento del tejido empresarial de Cantabria y al posicionamiento del territorio dentro de la industria europea de materiales de construcción.
Aparte del yeso, la otra materia prima principal que utiliza es el papel reciclado, unas 80.000 toneladas al año. Para obtener este material, la fábrica absorbe el 100% de la recogida que realiza la empresa pública MARE.
Fuente: www.cantabria.es
