El Parlamento desmiente instrucciones diferenciadas por género y anuncia actuaciones urgentes en su cúpula acristalada

La institución aclara el origen de la recomendación sobre el uso de calzado en días de lluvia y prevé intervenir dos veces al año para frenar las filtraciones de agua
Lunes, 23 de febrero de 2026. El Parlamento de Cantabria ha salido al paso de determinadas informaciones y declaraciones que considera inexactas, difundidas en los últimos días, para aclarar el origen y contenido de una recomendación interna relacionada con la seguridad en sus instalaciones.
Según ha precisado la institución, la advertencia sobre el uso de calzado adecuado en jornadas de lluvia no fue emitida por la Presidencia del Parlamento, sino por el servicio de prevención de riesgos laborales con fecha 8 de enero de 2026, y estaba dirigida al conjunto del personal que trabaja en el edificio. En este sentido, la presidenta, María José González Revuelta, fue una receptora más de dicha recomendación.
Asimismo, el Parlamento ha subrayado que el contenido del mensaje no establece diferenciación alguna entre mujeres y hombres, limitándose a trasladar una indicación preventiva vinculada exclusivamente a la acumulación de agua, del mismo modo que otras recomendaciones internas en materia de seguridad laboral.
Desde la institución se recuerda que la difusión de interpretaciones inexactas o desinformaciones no contribuye al fortalecimiento de la calidad democrática ni al respeto al autogobierno, que consideran pilares esenciales del sistema institucional.
Por otro lado, el Parlamento ha anunciado que una empresa cántabra especializada en trabajos verticales intervendrá en la cúpula acristalada del edificio al menos dos veces al año, en primavera y otoño, con el objetivo de minimizar o eliminar de forma provisional las filtraciones de agua que se producen en episodios de fuerte temporal.
Estas labores de mantenimiento comenzarán esta misma primavera y se mantendrán mientras se elabora la documentación técnica necesaria para licitar una solución definitiva. Esta pasaría por la instalación de una nueva retícula que reduzca el tamaño de cada pieza de cristal, ya que las actuales presentan una considerable superficie y peso que dificultan su mantenimiento, reparación y sustitución.
El proyecto se impulsa desde el pasado año tras constatar la inviabilidad técnica y de aprovisionamiento de una propuesta anterior, desarrollada entre 2021 y 2022, que planteaba sustituir los cristales por un polímero especial cuya fabricación en Hungría se vio afectada por el impacto de la guerra en Ucrania en los costes y la cadena de suministros.
Mientras se adopta una solución permanente para la gran cúpula de cristal —un elemento arquitectónico distintivo que permite el desarrollo de actividades culturales y sociales en el patio interior con independencia de la meteorología—, la institución continuará aplicando las recomendaciones de sus servicios de prevención de riesgos laborales.
