Eugenia Gómez de Diego reafirma su compromiso con «la valoración y reconocimiento de la Discapacidad Orgánica»

La consejera de Empleo y Políticas Sociales, Eugenia Gómez de Diego, ha asistido hoy a la apertura de la Jornada sobre Discapacidad Orgánica de la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (COCEMFE) en Cantabria, donde ha mostrado su compromiso «para mejorar la valoración y reconocimiento de la Discapacidad Orgánica»
En la jornada, que ha tenido como escenario la Biblioteca Central de Cantabria, se ha presentado el Libro Blanco de la Discapacidad Orgánica y el nuevo baremo que se ha negociado con los técnicos del Instituto Cántabro de Servicios Sociales (ICASS) y que incluye aspectos como la fatiga y el dolor para poder valorar con más exactitud esta discapacidad invalidante.
En esta jornada ha contado con la presencia de Norak Cruz, directora del Observatorio de Salud Pública de Cantabria, así como el presidente de COCEMFE nacional, Anxo Queiruga, y la presidenta de COCEMFE Cantabria, Lina Fernández.
En su intervención, la consejera ha expresado su apoyo al trabajo en favor de la visibilización de este problema, «en la puesta en evidencia de las diferentes discriminaciones a las que tienen que hacer frente las personas con este tipo de discapacidad en su día a día; y para que todos ellos tengan garantizado el ejercicio de sus derechos y conseguir una plena inclusión y participación activa en la sociedad».
Ha dado la bienvenida a este estudio «sin duda, necesario» ya que va a permitir conocer la situación actual y las necesidades de las personas con discapacidad orgánica en los diferentes ámbitos que afectan y determinan la calidad de vida.
Ha expresado su confianza en que permita detectar y poner sobre la mesa las carencias a las que se enfrentar estas personas en los diferentes ámbitos: interpersonal y de participación social; en el de la atención sanitaria, la educación y formativo, el laboral, el de la protección social, la promoción de la autonomía, etc…
Ha señalado que desde las Administraciones «tenemos que atender a las consecuencias y causas de orden social que intervienen en la discapacidad y no podemos quedarnos en su consideración como un hecho biológico, como una enfermedad o una limitación que aboca al individuo a un destino biológico ineludible».
Gómez de Diego ha recordado que en esta legislatura «hemos hecho un esfuerzo económico notable para potenciar los servicios de promoción de la autonomía personal y los de mantenimiento y recuperación de la autonomía funcional, también servicios de ayuda a domicilio o servicios complementarios de apoyo a la permanencia en el domicilio».
Así, los fondos de la Consejería en el 2023 han crecido un 5,68% respecto al presupuesto del año 2022 y un 23% en esta legislatura.
El presupuesto del ICASS para 2023 se eleva a 266,3 millones de euros al añadir los Fondos Europeos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, de los que 120 millones se destinan al Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia.
Por su parte, COCEMFE ha hecho hincapié en que la Discapacidad Orgánica «siempre ha estado invisibilizada, tanto en la sociedad como en los organismos públicos y privados, solapada siempre por otros tipos de discapacidades: física, intelectual, sensorial o problemas de salud mental».
COCEMFE espera que ‘El libro blanco de la discapacidad orgánica’ ponga de manifiesto la ausencia de reconocimiento de la situación de discapacidad que tienen estas personas y mostrar a la ciudadanía que esta falta de reconocimiento se presenta como una gran barrera, de múltiples caras, que atraviesa y condiciona los diferentes ámbitos de la vida».
¿Qué es la discapacidad orgánica?
Según recoge la propia COCEMFE, La discapacidad orgánica es una discapacidad física que proviene de una pérdida en la funcionalidad en uno o varios sistemas corporales (órganos o fallos sistémicos), provocada por condiciones de salud crónicas.
Presenta, por tanto, afectaciones que en la mayoría de los casos no son perceptibles de manera directa, ni están asociadas a la imagen más identificada y estereotipada de la discapacidad.
Las personas con discapacidad orgánica deben enfrentar su día a día con síntomas y manifestaciones como el dolor o la fatiga, a veces de forma aguda o progresiva, afrontar los tratamientos necesarios, sus efectos secundarios y constantes y continuas consultas y pruebas médicas. Al mismo tiempo deben procurar compatibilizar todo ello con su vida diaria, sus entornos y proyectos, y, en particular, con las dificultades socioeconómicas y psicofísicas, que devienen de la falta de reconocimiento de sus necesidades.
Fuente: www.cantabria.es
