Más de la mitad de los 62 desempleados que participaron en la segunda edición del SIAP encontraron trabajo

Más de la mitad (34) de los 62 desempleados que participaron en la segunda edición del Servicio de Integración Activa en la Pyme (SIAP) encontraron trabajo. El SIAP es un programa puesto en marcha por la Cámara de Cantabria en 2005 y reeditado en 2006, subvencionado por el Servicio Cántabro de Empleo (Emcan), para que las empresas dispongan de trabajadores formados en función de sus necesidades de producción.
Con el SIAP, la Cámara de Cantabria forma a desempleados inscritos en Emcan a medida de la demanda laboral de las pymes. Se identifican las necesidades reales de la empresa y se forman a los demandantes de empleo para adaptarlos al puesto de trabajo. Para ello, el primer paso es detectar las necesidades laborales de las empresas y localizar los nichos de empleo. La Cámara realizó 320 encuestas a pequeñas y medianas empresas y de las entrevistas se dedujo que la demanda se concentraba en las actividades de atención a personas dependientes; colocación de suelos, molduras y puertas; comercio de productos alimenticios frescos: pescadería y carnicería; instalación de paneles solares; y limpieza industrial y/o sanitaria.
Conocidos los potenciales puestos de trabajo, se inició una segunda fase: la formativa. Los técnicos del SIAP entrevistaron a 121 posibles candidatos, de los que 62 han recibido formación. En un primer ciclo de 90 horas se les formó para tratar de mejorar su empleabilidad, trabajando tanto habilidades personales y sociales como aquellas relacionadas directamente con el empleo (resolución de conflictos, habilidades productivas, búsqueda de empleo, etcétera).
Después, se impartieron 100 horas de preparación específica para el puesto de instalador de paneles solares, peón de madera y dependiente de pescadería. El último paso en la formación de los participantes fue la realización de 100 horas de prácticas en aquellas empresas que habían solicitado los profesionales. Las prácticas representan una opción atractiva para las empresas. Les permite realizar una evaluación de la persona en el puesto de trabajo, formarle y por último contratarle si las prácticas han sido satisfactorias.
En muchas ocasiones, los empresarios han contratando al alumno antes de que finalizaran las prácticas. Hubo también inserciones directas después de la primera fase de formación. En caso contrario, los desempleados han pasado a formar parte de la bolsa de trabajo del Servicio Cameral de Orientación Profesional (SCOP).
Además de la formación en grupo se realizaron un total de 559 tutorías individualizadas. El papel del tutor es fundamental en el proyecto SIAP. El tutor se encarga de visitar las empresas y de detectar sus necesidades de contratación. Además, participa activamente en la selección de participantes a través de las entrevistas individuales y realiza un seguimiento personalizado de cada uno de los alumnos SIAP.
De los 34 empleos obtenido en 2006, 10 correspondían a peones de construcción en general, dependientes de comercio y personal de administración; 8 a instaladores de paneles solares; 5 a dependientes de pescadería; 4 a peones de madera; 4 a personal de limpieza; y 3 a auxiliares de geriatría.
El perfil del alumno SIAP fue el de una mujer (51,61% de los participantes), de entre 31 y 45 años (62,90%) y con estudios de Formación Profesional (35,48%). Un 61,06% de los participantes percibía la prestación de desempleo.
Según la directora del Área de Formación y Empleo de la Cámara de Cantabria, Isabel Cuesta, «los resultados conseguidos por el programa son más que satisfactorios. Demuestran que, para realizar políticas activas de empleo, hay que acudir a la fuente real de empleo, es decir, las empresas, y qué mejor interlocutor que las Cámaras».
Fuente: www.camaracantabria.com
