Otra vez a cambiar los relojes (aunque ya lo haga Internet): el horario de verano entra en vigor este fin de semana

El adelanto de una hora en la madrugada del domingo responde a una práctica histórica ligada al ahorro energético y que sigue vigente en toda la Unión Europea
28 de marzo de 2026.-
Una vez más, toca ese pequeño ritual que nunca termina de desaparecer: cambiar la hora de los relojes. Aunque hoy en día la mayoría de dispositivos conectados a Internet lo hacen automáticamente, el recordatorio sigue siendo necesario para no despistarse. En la madrugada de este domingo 29 de marzo, a las 2:00 serán las 3:00, dando así la bienvenida al horario de verano.
El cambio supondrá dormir una hora menos, pero a cambio permitirá disfrutar de tardes más largas y con mayor luz natural, algo especialmente apreciado con la llegada de la primavera.
Esta práctica no es nueva. Su origen se remonta a principios del siglo XX, cuando varios países comenzaron a aplicar cambios horarios para aprovechar mejor la luz solar y reducir el consumo energético. En España, el uso del horario de verano se generalizó a partir de 1974, en plena crisis del petróleo, como medida para fomentar el ahorro energético, y desde entonces se ha mantenido de forma regular.
Actualmente, el cambio de hora se realiza de manera coordinada en todos los países de la Unión Europea, aunque en los últimos años ha sido objeto de debate sobre su continuidad.
Más allá de su origen, lo cierto es que el ajuste puede provocar ligeras alteraciones en el descanso o en el ritmo biológico durante los primeros días. Por ello, se recomienda adaptar progresivamente los horarios de sueño y mantener rutinas estables para facilitar la transición.
Mientras tanto, salvo en aquellos relojes analógicos que siguen resistiéndose a la digitalización, el cambio llegará casi sin que nos demos cuenta. Y es que, aunque ya lo haga Internet, el gesto de comprobar la hora sigue siendo, para muchos, una tradición más de estas fechas.
El horario de verano se mantendrá hasta el último fin de semana de octubre, cuando se volverá a retrasar el reloj una hora. Hasta entonces, los días irán ganando luz y marcando el ritmo hacia los meses más largos del año.
