Laredo restaurará la ermita de Santa Ana de Tarrueza gracias a una donación de la Fundación de “Pelines”

La actuación impulsada por el Ayuntamiento con el apoyo del empresario José C. Martínez Revuelta pondrá en valor el legado del arquitecto Joaquín Rucoba
Laredo, 28 de abril de 2025. La ermita de Santa Ana de Tarrueza, uno de los enclaves históricos y sentimentales más emblemáticos de Laredo, será restaurada gracias a la donación de la Fundación del empresario laredano José Crescencio Martínez Revuelta “Pelines”. El Ayuntamiento ha iniciado ya los trámites de cesión del inmueble, propiedad de los herederos del arquitecto Joaquín Rucoba, para poder ejecutar la actuación.
El alcalde, Miguel González, ha mantenido recientemente un encuentro con los descendientes directos del ilustre arquitecto natural de Tarrueza, enterrado en el interior de la ermita, a fin de concretar los aspectos jurídicos necesarios para que esta intervención pueda llevarse a cabo. La restauración correrá a cargo de la empresa Construcciones San Emeterio, a propuesta de la propia Fundación.
El objetivo de la intervención, además de mejorar el estado de conservación del templo, es reconocer el legado de Joaquín Rucoba, uno de los grandes nombres de la arquitectura del siglo XIX en España, autor del Teatro Arriaga y el Ayuntamiento de Bilbao, la plaza de toros de La Malagueta de Málaga, el Mercado de Abastos de Laredo o el Beti Jai de Madrid, entre otras obras de referencia.
El propio alcalde ha explicado que la iniciativa surgió tras su visita al frontón Beti Jai, donde percibió la necesidad de rescatar para la memoria local el valor de este insigne pejino: “Era el momento de dignificar esta ermita, muy deteriorada, y al mismo tiempo rendir tributo a Rucoba con una acción tangible que perdure en el tiempo”.
Según González, “Pelines no dudó ni un segundo en apoyar la propuesta”. “Siempre está dispuesto a colaborar con su pueblo, y esta nueva donación es un ejemplo más de su compromiso con Laredo”, ha asegurado el regidor municipal, que visitó recientemente la ermita acompañado por Julio Fernando Martínez, hijo del empresario.
Durante su intervención, el alcalde subrayó que esta rehabilitación supone “un paso importante en la recuperación del patrimonio laredano” y “un reconocimiento a las personas y lugares que definen la identidad pejina”.
Además, tuvo palabras de agradecimiento para Juana, vecina de Tarrueza, que durante décadas ha cuidado con esmero la ermita. “Gracias a personas como ella, estos espacios han llegado vivos hasta nosotros”, reconoció emocionado.
Esta actuación se suma a otras contribuciones destacadas realizadas por la Fundación de Pelines, como la donación de diez onzas de oro a los ganadores de la Batalla de Flores o la escultura conmemorativa a la Coral Salvé con motivo de su 50 aniversario.
Con este proyecto, Laredo reafirma su compromiso con la historia, el patrimonio y la colaboración público-privada para preservar sus valores culturales.
