La música se convierte en aliada de los recreos en el IES Valle de Piélagos

Un coro escolar transforma los descansos en espacios de convivencia, aprendizaje emocional y creatividad compartida
26.12.2025.- El sonido de las voces ha sustituido al bullicio del patio en algunos recreos del IES Valle de Piélagos, en Renedo. Durante el curso 2025-2026, el centro ha puesto en marcha un coro escolar que ha logrado que alumnos y docentes cambien parte de su tiempo libre entre clases por encuentros musicales en la segunda planta del instituto, donde la música se ha convertido en una nueva compañera cotidiana.
La iniciativa está dirigida por Ana Rodríguez Morán, docente del centro, y da continuidad a un proyecto que ya había desarrollado en otras comunidades autónomas y en el Reino Unido. Formada en el Real Conservatorio de Música de Madrid y en el Trinity Laban Conservatoire of Music de Londres, la profesora compagina la docencia con su actividad musical profesional en orquestas de Madrid y Cantabria. “La música y el canto coral me apasionan, esa es mi mayor motivación”, explica.
Música dentro y fuera del aula
Rodríguez Morán destaca que el coro no es un elemento aislado, sino la prolongación natural del trabajo que se realiza en clase. En las asignaturas del IES Valle de Piélagos, el alumnado practica música de forma habitual, canta y aprende técnica vocal, además de tocar instrumentos como ukeleles o flautas. “La música está tanto en las clases como en los recreos activos”, subraya.
Dos días a la semana, estudiantes como Erika, Layla, Basma, Nicolás, Andrés o César se reúnen para ensayar, compartir experiencias y descubrir una forma diferente de relacionarse durante el descanso escolar.
Más que cantar: socializar y ganar confianza
El coro se ha convertido también en un espacio de crecimiento personal. “Aquí vienen a aprender a cantar, pero también a socializar, a relajarse y a pasarlo bien”, señala su directora, quien incide en que la actividad ayuda a perder el miedo escénico y a ganar confianza: “Actuar delante de un público refuerza la seguridad en uno mismo”.
Ese aprendizaje tuvo ya su primera puesta en escena el pasado 12 de diciembre, cuando el coro debutó en el Teatro Vimenor de Vioño durante el Festival de Villancicos organizado por el Ayuntamiento de Piélagos, junto a otros coros y escuelas municipales. Una experiencia que muchos describen como intensa y emocionante. “Estaba muy nerviosa, pero lo repetiría”, reconoce Basma. Nicolás coincide: “Al principio me puse muy nervioso, luego me dejé llevar y me gustó”.
Romper estereotipos y vencer la vergüenza
A diferencia de otras experiencias previas, el coro del IES Valle de Piélagos cuenta con una amplia participación masculina, algo poco habitual en proyectos escolares de este tipo. Para Rodríguez Morán, los principales retos de quienes se inician en el canto coral son claros: “Perder el miedo a cantar y hacerlo con proyección”. Para ello, se trabaja con repertorios cercanos al alumnado y registros cómodos que facilitan superar la vergüenza inicial.
Los propios estudiantes lo confirman. “Lo más difícil es entonar bien y llegar a los agudos”, apunta César. “Lo mejor es reunirse con otra gente y cantar, porque la música nos pone alegres”.
Un proyecto abierto a toda la comunidad educativa
El coro no es exclusivo del alumnado. Profesores como Pelayo o Ancella también se han sumado a esta experiencia, concebida como una actividad abierta a cualquier miembro de la comunidad educativa. “Hay gente que no se atreve, pero puede cantar y pasárselo muy bien”, anima Erika. Diego, que compatibiliza este coro con otros proyectos musicales, destaca que le permite “estar con más compañeros y aprender cosas nuevas”.
Para muchos, la elección entre un recreo tradicional y uno musical no ofrece dudas. “Estudio en casa y hago extraescolares, pero aquí me divierto”, resume Nicolás. Layla lo expresa con claridad: “Si te gusta, no es ningún problema pasar el recreo aquí”.
Así, en el IES Valle de Piélagos, la música no solo se escucha: se vive, se comparte y se convierte en una herramienta educativa que refuerza la convivencia y el bienestar del alumnado.
