Secretos para mantener tu lavavajillas impecable y olvidarte de lavar a mano: trucos y métodos caseros

Tu lavavajillas, ese fiel aliado en la cocina, también necesita su dosis de limpieza. Descuida, no tendrás que recurrir al lavado manual si sigues estos consejos para mantenerlo en óptimas condiciones.
La limpieza del lavavajillas: todo lo que debes saber.
Aunque parezca irónico, un aparato destinado a limpiar necesita su limpieza regular para evitar problemas. La acumulación de cal, restos de comida y grasa puede afectar su rendimiento y, en consecuencia, la calidad del lavado. Además, un lavavajillas sucio puede aumentar el consumo de energía y ser un caldo de cultivo para las bacterias.
Los signos de alerta suelen ser platos no tan limpios como antes o, incluso, olores desagradables en su interior. Estar atento a estos indicios es clave para un correcto mantenimiento.
¿Con qué frecuencia debes limpiarlo?
Para prevenir la acumulación de cal, moho y bacterias, se recomienda limpiar el lavavajillas cada dos o tres meses. Este mantenimiento no solo prolonga la vida útil del electrodoméstico, sino que también contribuye a tu salud.
No esperes a que surjan problemas notables; integrar la limpieza en tus rutinas periódicas es la clave para evitar complicaciones futuras.
Pasos para un lavavajillas reluciente
- Vacía el lavavajillas: retira los platos y partes móviles para acceder a todos los rincones con facilidad.
- Limpia los brazos aspersores: retira estas piezas y elimina los restos de comida de las boquillas. Algunos modelos permiten una limpieza más profunda.
- Limpia el filtro: suele acumular restos de comida. Desenróscalo, límpialo con un cepillo y detergente líquido.
- Desobstruye el desagüe: sigue las instrucciones del fabricante para acceder a la bomba y eliminar obstrucciones.
- Limpia juntas y el interior: utiliza un paño humedecido en limpiador de vinagre para evitar la formación de moho.
- Programa un ciclo de lavado: vuelve a colocar las piezas y ejecuta un programa con la temperatura más alta.
Remedios caseros para un lavavajillas impecable
- Vinagre: mezcla con agua para limpiar el interior, evitando las piezas sensibles.
- Sosa o bicarbonato: esparce en el fondo y ejecuta un ciclo de lavado caliente para disolver suciedad y depósitos.
- Ácido cítrico: úsalo con precaución en agua no superior a 40 grados para disolver la cal, o coloca cáscaras de limón en la cesta de cubiertos.
- Bicarbonato sódico: neutraliza olores al esparcirlo en la base y activar un ciclo corto a alta temperatura.
Además, puedes evitar el óxido colocando papel de aluminio en la cesta de cubiertos y eliminar pequeñas manchas con piel de limón.
Con estos consejos, tu lavavajillas estará listo para seguir ofreciendo un servicio impecable. No subestimes el poder de su limpieza regular.»
