¿Te bañas en la playa con lentillas? Este gesto inofensivo puede poner en riesgo tu vista

 ¿Te bañas en la playa con lentillas? Este gesto inofensivo puede poner en riesgo tu vista

La queratitis por Acanthamoeba es una infección ocular grave que puede causar pérdida de visión y afecta especialmente a usuarios de lentes de contacto.

03.06.2025. – Con la llegada del verano y las primeras visitas a la playa, muchas personas con problemas de visión optan por bañarse con lentillas para no perder referencias en el agua. Sin embargo, lo que parece una solución práctica puede convertirse en un riesgo serio para la salud ocular.

La Acanthamoeba, una ameba presente en ríos, lagos, el mar, piscinas e incluso en el agua del grifo, puede causar una infección muy agresiva en la córnea llamada queratitis, que en casos graves puede llevar a la pérdida parcial o total de visión. Esta afección, aunque poco frecuente, afecta mayoritariamente a usuarios de lentillas: hasta el 90 % de los casos diagnosticados se dan entre personas que las utilizan habitualmente.

Un enemigo microscópico y oportunista

La Acanthamoeba es un protozoo que puede sobrevivir en ambientes acuáticos muy diversos, incluidos sistemas de agua potable. Aunque no siempre causa síntomas, puede alojarse en una lente de contacto, especialmente si la córnea presenta microheridas, algo común tras manipular o usar lentillas durante largos periodos.

“El uso de lentes de contacto altera la superficie protectora del ojo”, explica Elena Salobrar-García, profesora de la Facultad de Óptica y Optometría de la Universidad Complutense. “Las lentillas blandas actúan como esponjas: si el protozoo está en el agua, puede adherirse a la lente y acabar dañando el tejido corneal”.

Síntomas y prevención

Los síntomas de esta infección incluyen:

  • Dolor ocular intenso
  • Enrojecimiento
  • Lagrimeo constante
  • Sensibilidad a la luz
  • Disminución progresiva de la visión

El diagnóstico puede ser complejo, ya que a menudo se confunde con otras infecciones oculares. Por eso, si usas lentillas y experimentas alguno de estos síntomas tras bañarte, lo mejor es acudir a un oftalmólogo cuanto antes.

¿Cómo protegerse?

  • Evita bañarte con lentillas.
  • Si no puedes prescindir de ellas, usa lentes desechables de un solo uso y gafas de natación.
  • No limpies las lentillas con agua del grifo. Usa siempre productos específicos.
  • No reutilices líquidos ni mezcles líquidos nuevos con viejos.
  • Cambia el estuche porta-lentillas con regularidad.
  • No duermas con lentillas ni te frotes los ojos mientras las llevas puestas.

Y, por último, aunque parezca inofensivo: quítate siempre las lentillas antes de ducharte. Un gesto sencillo que puede evitarte una complicación médica.

El Cantabro

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