Semillas de empatía y compromiso para un mundo más justo

Torrelavega celebra la XVII edición de su jornada solidaria, reafirmando cuatro décadas de apoyo a quienes más lo necesitan
Torrelavega, 11 de diciembre de 2025.
La ciudad ha vuelto a convertirse en un referente de solidaridad con la celebración de la XVII edición de Torrelavega Solidaria, una iniciativa que reúne a las entidades AMAT, AMICA, Cáritas, Coorcopar, Cruz Roja y SOAM–Casa de los Muchachos de la Fundación Amigó, junto a la Cadena SER y el Ayuntamiento de Torrelavega. Una cita anual que recuerda el compromiso continuado de más de cuarenta años de servicio a las personas del municipio.
Bajo el lema “Semillas de empatía y compromiso”, este manifiesto invita a reflexionar sobre realidades que afectan a millones de personas en el mundo: conflictos armados, hambre, pobreza extrema, falta de acceso a educación o a servicios médicos, desastres naturales y desplazamientos forzosos.
A través de preguntas sencillas —cómo nos sentiríamos si viviéramos bajo el estruendo de una guerra, si no pudiéramos ir al colegio o si hubiéramos perdido nuestro hogar— se apela a la capacidad de ponerse en el lugar del otro. Situaciones que hoy padecen niños y niñas en lugares como Gaza, Sudán, Ucrania, Siria, Yemen, Haití, Afganistán o la República Democrática del Congo, además de muchos otros territorios invisibilizados.
El manifiesto recuerda que quienes se ven obligados a huir lo hacen para estar a salvo, comer, estudiar y vivir sin miedo. Y plantea una cuestión esencial:
¿Estamos ofreciendo nosotros lo que nos gustaría recibir si estuviéramos en su lugar?
Un hogar digno, oportunidades para estudiar o trabajar, y un trato basado en el respeto y la humanidad.
Los organizadores apuntan que siempre es posible mejorar y que la respuesta debe construirse colectivamente: administraciones públicas, entidades sociales, empresas, centros educativos y la ciudadanía en su conjunto.
Los niños y niñas —explican— suelen aportar la visión más clara sobre el mundo que deseamos: uno donde la paz prevalezca, nadie pase hambre y todas las personas encuentren un lugar seguro.
Por ello, la jornada se articula alrededor de la metáfora de las semillas, símbolo de los gestos cotidianos que pueden transformar la realidad: una palabra amable, una ayuda prestada, una decisión justa. Cada acción, por pequeña que sea, contribuye a un bosque de paz que la comunidad está llamada a cuidar día a día.
La celebración concluye con una invitación a cultivar una semilla como compromiso compartido con un futuro más justo, amable y solidario.
“Gracias por formar parte de este bosque de paz”, finaliza el manifiesto.
