El estudio del INTRAS respalda con evidencia científica la reducción del límite legal a 0,1 mg/l y propone medidas complementarias para frenar la siniestralidad vial causada por el alcohol.

Pere Navarro: “Reducir la tasa de alcohol al volante es un compromiso moral con quienes perdieron la vida en la carretera”
▪ El alcohol sigue siendo uno de los factores de riesgo más graves en accidentes de tráfico: entre 2018 y 2022 se registró un aumento del 20% en los siniestros relacionados.
▪ Noruega y Suecia, pioneros en esta medida desde 1990, han logrado una de las tasas de mortalidad vial más bajas de Europa.
Madrid, 10 de abril de 2025.–
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha presentado hoy un estudio elaborado por el Instituto Universitario de Investigación en Tráfico y Seguridad Vial (INTRAS) que respalda con evidencia científica la reducción de la tasa máxima de alcohol al volante a 0,1 mg/l de aire espirado, una medida clave en el compromiso del Ministerio del Interior para disminuir la siniestralidad vial en España.
Durante la jornada, el director general de Tráfico, Pere Navarro, subrayó la urgencia de actuar con determinación:
“Reducir la tasa de alcohol al volante no es solo una medida legal; es, sobre todo, un compromiso moral con quienes perdieron la vida en la carretera y con las familias que aún sufren sus consecuencias”.
Navarro recordó que esta iniciativa responde a una demanda social, institucional y científica creciente, y apeló al consenso:
“La sociedad ha madurado y hoy existe una clara conciencia sobre la incompatibilidad total entre alcohol y conducción”.
Un problema estructural con datos alarmantes
Según el informe, entre 2018 y 2022 más de 18.700 siniestros estuvieron directamente relacionados con el alcohol, con un incremento del 20,3%. La presencia de alcohol eleva la mortalidad, la gravedad de los accidentes y el número de víctimas. Además, los datos del Instituto Nacional de Toxicología confirman una tendencia creciente en conductores y peatones fallecidos con presencia de alcohol, drogas o fármacos en el organismo.
Recomendaciones clave del estudio
Presentado por Luis Montoro, director de FACTHUM.Lab-INTRAS, y José Ignacio Lijarcio, responsable de gestión del proyecto, el estudio propone:
- Reducción de la tasa máxima de alcohol a 0,1 mg/l, alineada con la OMS, la UE y el ETSC.
- Incremento de controles de alcoholemia, especialmente aleatorios y visibles en zonas urbanas.
- Controles conjuntos de alcohol y drogas.
- Campañas de concienciación permanentes.
- Educación vial reforzada en autoescuelas y programas de reeducación para infractores.
- Tratamiento especializado para conductores con consumo habitual o dependencia.
La experiencia europea como referencia
El estudio destaca el modelo de Suecia y Noruega, países que implantaron esta tasa en 1990 y que han logrado reducir siniestros con víctimas en un 12%, siniestros mortales en un 8% y conductores bajo los efectos del alcohol en un 16%. En 2023, España registró 36 fallecidos por millón de habitantes frente a los 21 de Noruega o los 22 de Suecia.
Según Antonio Avenoso, director del Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte (ETSC):
“España vuelve a liderar. Primero con el límite de 30 km/h en ciudad, y ahora con una medida que evitará que muchas vidas sean arruinadas. El mensaje más simple es también el más seguro: no beba alcohol antes de conducir”.
Próximo paso: el Congreso
Con el informe sobre la mesa, la iniciativa legislativa queda ahora en manos del Congreso de los Diputados, donde se deberá debatir y aprobar la reducción del límite legal. La DGT insiste en que esta medida refleja el sentir de una sociedad cada vez más responsable y comprometida con una movilidad segura y sostenible.