María Jesús Susinos visita el obrador de Helados Riancho, «un ejemplo de expansión manteniendo su labor tradicional»

La consejera ha conocido este proyecto agroalimentario que ha impulsado su crecimiento con apoyo de la orden de subvenciones para modernizar sus instalaciones
Santander-17.02.2026
La consejera de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación, María Jesús Susinos, ha visitado el obrador de Helados Riancho, un proyecto artesanal que ha impulsado su crecimiento con el apoyo de la orden de subvenciones del Gobierno de Cantabria destinada a la modernización de industrias agroalimentarias y mejora de instalaciones productivas.
En la visita, la consejera ha valorado papel de estas ayudas que «facilitan inversiones productivas, mejora la competitividad y contribuye a fijar empleo en el medio rural, reforzando proyectos que combinan tradición, innovación y valor añadido en el territorio».
In situ, María Jesús Susinos ha conocido las inversiones realizadas en el obrador, entre ellas la adquisición de una mantecadora y una cámara de congelación subvencionadas dentro de esta línea de ayudas, así como el proceso de elaboración de helado artesanal.
Según han confirmado, el proyecto prevé completar su proceso de modernización con la compra de un mezclador-homogeneizador, un abatidor, una congeladora continua y una veteadora, equipamiento que permitirá optimizar los procesos y aumentar la capacidad productiva.
El negocio, gestionado por dos hermanos, Álvaro y Borja Riancho, combina producción artesanal con venta directa mediante furgonetas propias y establecimientos en Cabezón de la Sal, Suances, Torrelavega y Renedo.
También forma parte del equipo su sobrino, Luis Riancho, formado en pastelería en la Escuela de Peñacastillo.
Durante la visita, la consejera ha estado acompañada por el director general de Pesca y Alimentación, Paulino San Emeterio; el alcalde de Piélagos, Carlos Caramés, y otros miembros de la Corporación local.
De una cuadra familiar a un obrador en expansión
La historia de la empresa nace en una antigua cuadra reconvertida en obrador en Renedo de Piélagos, donde los hermanos elaboran cada día helados con leche fresca e ingredientes naturales siguiendo la tradicional receta familiar.
El proyecto empresarial tomó forma en 2020, cuando decidieron pasar de la venta de helado industrial a la producción propia tras la adquisición de maquinaria y reformar el espacio, con el fin de elaborar su propio producto, apostando por un helado cremoso y sin aditivos.
Cada jornada procesan alrededor de 500 litros de leche cruda procedente de una ganadería cercana, en Vioño, que pasteurizan en el propio obrador, garantizando calidad y frescura mediante un proceso completo de elaboración y conservación.
Disponen de 22 sabores, desde los más clásicos como el chocolate, la fresa o el mantecado, hasta propuestas creativas y sorbetes elaborados con productos locales como el limón de Novales o la sidra.
El equipo —formado por los dos hermanos y un sobrino con formación en pastelería— combina producción, reparto y atención al público. Actualmente cuentan con doce puntos de venta entre tiendas y furgonetas itinerantes en distintas localidades de Cantabria y comunidades limítrofes, con un crecimiento cercano al 50 % en el último año.
