Nerea Muñoz Unceta lidera en Valdecilla una investigación pionera para personalizar el tratamiento del carcinoma escamoso

La oncóloga madrileña busca biomarcadores que permitan anticipar la respuesta de cada paciente a la inmunoterapia y la quimioterapia
Santander, 24 de septiembre de 2025 — En el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, la oncóloga Nerea Muñoz Unceta inicia una nueva etapa profesional al frente de su primer proyecto de investigación como investigadora principal. Su objetivo: identificar biomarcadores que permitan personalizar el tratamiento del carcinoma de células escamosas (CCE), uno de los tumores más frecuentes y complejos.
Gracias al programa NEXT-Val del Instituto de Investigación Sanitaria de Valdecilla (IDIVAL), que apoya a investigadores emergentes con ayudas de hasta 150.000 euros, Muñoz podrá estudiar muestras de pacientes tratados entre 2015 y 2025 utilizando tecnologías avanzadas como secuenciación de ARN, RT-qPCR e inmunohistoquímica. El proyecto también contempla estudios funcionales en modelos experimentales para comprender mejor los mecanismos de respuesta y resistencia a los tratamientos.
El CCE puede aparecer en distintas localizaciones —como pulmón o cabeza y cuello— pero comparte mecanismos biológicos comunes. Actualmente, el único biomarcador ampliamente utilizado es PD-L1, con valor predictivo limitado. Esto implica que muchos pacientes reciben terapias que no les benefician, con consecuencias físicas, emocionales y económicas.
“Tratamos a todos los pacientes igual, pero no todos responden igual”, afirma Muñoz. Su investigación busca cambiar ese paradigma, anticipando qué pacientes se beneficiarán realmente de cada tratamiento y evitando exposiciones innecesarias a fármacos tóxicos o ineficaces.
Natural de Madrid, Muñoz se graduó en Medicina en la Universidad Autónoma y se especializó en oncología en el Hospital 12 de Octubre. Completó un máster en oncología molecular y realizó su doctorado en Lyon, investigando el papel de la netrina-1 en carcinomas escamosos. Aunque disfruta del trabajo científico, su vocación sigue estando junto a los pacientes: “Las pipetas y los ratones se los dejo a otros”, confiesa con humor.
Inspirada por su mentor, el doctor Luis Paz Ares, defiende que la investigación debe formar parte esencial del trabajo clínico: “Si no investigamos, no mejoramos tratamientos que siguen siendo tóxicos, caros y no curan”.
A quienes se plantean una carrera investigadora, Muñoz lanza un mensaje directo: “Aunque es difícil por la falta de recursos y tiempo, es esencial seguir investigando. Nos ayuda a entender mejor la enfermedad y a mejorar nuestros tratamientos. No dejéis de hacerlo, porque es necesario”.
Con los pies en el suelo y la mirada puesta en el futuro, Nerea Muñoz Unceta trabaja para que la medicina personalizada deje de ser una promesa y se convierta en una realidad que transforme vidas.