¿Perjudica el cambio de hora a la salud?

Efectos del cambio horario en el bienestar físico y mental
Con la llegada de la primavera o el otoño, vuelve también el tradicional cambio de hora. Una medida que busca aprovechar mejor la luz solar y, supuestamente, reducir el consumo energético, pero que también plantea dudas sobre sus efectos en la salud.
Diversos estudios médicos y científicos advierten de que este ajuste horario, especialmente el que se produce en primavera al adelantar el reloj una hora, puede afectar al organismo más de lo que parece. El motivo principal es la alteración del ritmo circadiano, el sistema interno que regula nuestros ciclos de sueño y vigilia.
Principales consecuencias en la salud:
- Alteraciones del sueño: El cuerpo necesita varios días para adaptarse, y durante ese tiempo puede haber insomnio, despertares nocturnos o sensación de fatiga durante el día.
- Aumento del riesgo cardiovascular: En los días posteriores al cambio de hora se ha observado un ligero incremento en la incidencia de infartos y accidentes cerebrovasculares, atribuible al estrés y la falta de sueño.
- Impacto en la salud mental: Cambios de humor, irritabilidad o síntomas depresivos pueden intensificarse, sobre todo en personas sensibles a las alteraciones del sueño.
- Mayor riesgo de accidentes: El descenso en la concentración y el aumento de la somnolencia están relacionados con un mayor número de accidentes de tráfico y laborales justo después del cambio horario.
- Efectos más marcados en niños y mayores: Los más pequeños y las personas mayores suelen ser más vulnerables, experimentando alteraciones del sueño o dificultades para adaptarse a los nuevos horarios.
Estos efectos, aunque en su mayoría leves y temporales, han alimentado el debate sobre la utilidad real del cambio de hora. De hecho, la Unión Europea lleva años discutiendo su posible eliminación, dejando a los Estados miembros la decisión final sobre si mantener el horario de verano o el de invierno.
Mientras tanto, los expertos recomiendan adaptar progresivamente los horarios los días previos al cambio, evitar la exposición a pantallas por la noche y priorizar un descanso adecuado para mitigar sus efectos.