Piñeiro defiende la postura de las cámaras europeas en relación con el tratado de libre comercio con EE.UU.

El presidente de la Cámara de Comercio de Cantabria defendió hoy la postura de las cámaras de comercio europeas en relación con el tratado de libre comercio entre la Unión Europea y los EE.UU., documento que se encuentra en estos momentos en plena negociación.
Piñeiro intervino hoy en una mesa redonda del seminario «La Asociación Transatlántica sobre Comercio e Inversión (ATCI) y su importancia para las relaciones transatlánticas», dirigido por Francisco Fonseca Morillo, director de la Representación de la Comisión Europea en España; Jaime García-Legaz, secretario de estado de Comercio del Ministerio de Economía y Competitividad y James Costos, embajador de los Estados Unidos de América en España.
Piñeiro expuso en su intervención la opinión que la Asociación de Cámaras de Comercio e Industria Europeas (Eurochambres) ha trasladado a los negociadores de este tratado.
Las cámaras europeas entienden que el tratado debe prestar una máxima atención a las pymes, que son la base del desarrollo económico empresarial y, por tanto, una prioridad. En esta línea, debe ser aligerar las cargas administrativas, aduaneras y de normativa que dificultan la gestión de las empresas.
«El sector servicios es enormemente importante, tanto en Europa como en EE.UU., representando aproximadamente el 70% de los respectivos PIB. Una mayor liberalización de este sector puede significar un crecimiento de la economía a ambos lados del Atlántico» afirmó el presidente de Cámara Cantabria.
Asimismo, Piñeiro señaló que las cámaras europeas entienden que el nuevo tratado debe facilitar el movimiento de las personas, creando nuevas categorías de visado, especialmente para trabajadores temporales y períodos de formación. «En una economía global, la interacción entre personas es cada vez más importante. En este contexto, para muchas compañías europeas y pymes, el viaje y la estancia en EE.UU. es esencial para la gestión de sus negocios. Por ello, reducir las cargas administrativas en la tramitación de visados y permisos, es fundamental», afirmó.
Del mismo modo, consideró que es importante facilitar el acceso al establecimiento de inversiones, eliminado listas de sectores prohibidos o limitados. «La relación económica entre Estados Unidos y la Unión Europea está basada en un enorme nivel de inversión en las dos economías, con un porcentaje muy alto de comercio e inversión entre empresas, señaló. «Continuar abriendo los mercados a las empresas supondrá ganancias para ambas economías y por ello es necesario abrir sectores todavía cerrados, como el transporte, la aviación comercial, etc.», concluyó.
En opinión de Piñeiro, el acuerdo que se está negociando debe asegurar también el acceso a las pymes europeas a los procedimientos de compras públicas en todos los niveles, eliminado normativas locales, aumentando la transparencia y facilitando la participación en la elaboración de las normativas. Del mismo modo, explicó que las cámaras europeas entienden que debe ser una prioridad elaborar una normativa regulatoria de las relaciones comerciales que tenga en cuenta el impacto de las pymes.
Por otro lado, Eurocámaras considera que existen algunas prioridades de preocupación entre las pymes europeas, como son los requerimientos especiales de etiquetados para productos importados por EE.UU., los estándares de calidad impuestos también a productos importados y los excesivos trámites aduaneros. Existen otros aspectos en donde también Eurocámaras ha hecho hincapié en relación con este tratado, como la necesidad de asegurar la compatibilidad entre los sistemas de protección de la propiedad intelectual y otros. Las cámaras europeas consideran indispensable que las empresas sean consultadas a través de sus respectivas organizaciones, que se garantice la transparencia en las negociaciones y que se establezcan unas reglas claras y fácilmente entendibles por las pymes.
Fuente: www.camaracantabria.com