Kakebo: el método japonés centenario que enseña a ahorrar con lápiz y papel

Creado en 1904, este sistema de contabilidad doméstica propone una gestión consciente del dinero alejada de las tecnologías digitales
24.05.2025. – En un mundo cada vez más digitalizado, donde las aplicaciones móviles y las hojas de cálculo prometen tomar el control de nuestras finanzas, un método japonés de principios del siglo XX sigue ganando adeptos. Su nombre es Kakebo, y su filosofía es tan sencilla como eficaz: anotar cada gasto para entender cómo, cuándo y por qué se gasta.
Ideado en 1904 por Hani Motoko, considerada la primera mujer periodista de Japón, el Kakebo (家計簿, literalmente “libro de cuentas del hogar”) nació con el propósito de ayudar a las amas de casa japonesas a organizar el presupuesto familiar. Más de un siglo después, su utilidad sigue vigente, ahora también entre jóvenes, autónomos y familias que buscan recuperar el control financiero sin depender de pantallas.
El método consiste en utilizar un cuaderno dividido por meses y semanas, donde se reflejan los ingresos, los gastos fijos, los objetivos de ahorro y las cantidades destinadas a cada tipo de gasto. Estos se clasifican en cuatro grandes bloques: supervivencia (alimentación, vivienda, transporte), ocio y caprichos, cultura y gastos imprevistos.
Cada semana se anotan los desembolsos, y al finalizar el mes se invita a realizar un balance: ¿He logrado ahorrar? ¿En qué categoría he gastado más de lo previsto? ¿Podría haberlo evitado?
Lo que distingue al Kakebo de otros métodos no es solo su aspecto contable, sino su dimensión reflexiva. Frente al automatismo del pago con tarjeta o las compras por impulso online, el acto de escribir a mano obliga a detenerse, pensar y tomar decisiones más conscientes. No se trata de restringir, sino de comprender. Como señalan sus defensores, ahorrar no empieza en la cuenta bancaria, sino en la mente.
En tiempos de inflación y de creciente incertidumbre económica, no es extraño que resurjan métodos como este. Con un cuaderno, un bolígrafo y algo de constancia, el Kakebo se presenta como una herramienta sencilla, económica y eficaz para recuperar el control del dinero y mejorar nuestra relación con él.
