Manifiesto por la Dignidad de las Personas Mayores

Día Mundial de las Personas Mayores – ONU “Las personas de edad impulsan la acción local y mundial: nuestras aspiraciones, nuestro bienestar y nuestros derechos”
Hoy, en el Día Mundial de las Personas Mayores, nos reunimos para reconocer, agradecer y reivindicar a quienes, con su trabajo, esfuerzo y compromiso, han construido nuestras sociedades. Este día no es solo un recordatorio simbólico, sino una llamada firme a la conciencia colectiva: no podemos permitir que quienes nos dieron la vida, la educación y el ejemplo transiten la vejez en soledad, con miedo o con recursos insuficientes.
Las personas mayores representan la memoria viva de nuestros pueblos, la voz de la experiencia y la raíz de nuestra identidad, pero también son ciudadanas y ciudadanos de pleno derecho, con necesidades actuales y con demandas que deben ser escuchadas.
La soledad: una herida silenciosa
Hoy denunciamos la soledad no deseada que afecta a millones de mayores. Detrás de cada puerta cerrada puede esconderse una historia de aislamiento, de falta de compañía, de invisibilidad social. La soledad no es un destino inevitable: es una injusticia que puede y debe combatirse.
Por ello exigimos:
Políticas activas que favorezcan la participación social y cultural de los mayores.
Programas de acompañamiento y apoyo comunitario que lleguen a cada barrio y a cada pueblo.
Una sociedad más atenta, más humana, que mire a sus mayores con respeto y cercanía.
Pensiones dignas: un derecho, no un privilegio
La dignidad en la vejez también se mide en la seguridad económica. No se puede hablar de justicia social cuando miles de mayores viven con pensiones que no les permiten llegar a fin de mes. La inflación, el coste de la energía, la vivienda y los alimentos erosionan día tras día su poder adquisitivo.
Por ello reivindicamos:
La revalorización real y garantizada de las pensiones, siempre vinculada al coste de la vida.
La protección constitucional de las pensiones como derecho fundamental.
La eliminación de la brecha de género que condena a tantas mujeres mayores a pensiones insuficientes, fruto de una vida de trabajo invisible y no remunerado.
Vivienda digna: un derecho a envejecer en tu propio hogar
Vivir en un entorno seguro, accesible y digno es clave para el envejecimiento activo, sin
embargo, muchas personas mayores viven solas, en viviendas inadecuadas, sin
accesibilidad, en situación de alquiler precario, a lo que se suma el hecho de que
actualmente no existen alternativas habitacionales intermedias entre el domicilio
tradicional y la residencia, por ello solicitamos:
- Un plan de mejora de la accesibilidad, para de este modo ampliar la estancia de
los mayores en su propia casa. - Habilitación de pisos tutelados para que de este modo los mayores puedan
prolongar su independencia personal.
Edadismo: no a la discriminación
La discriminación por edad es una forma estructural de violencia y se manifiesta en el
desprecio, la invisibilidad y la exclusión de las personas mayores, por ello pedimos:
Queremos erradicar el edadismo en el lenguaje, la publicidad y la atención hacia
los mayores, por ello, solicitamos la creación de un marco legal que garantice la
atención integral de las personas mayores, evitando la discriminación y mejorando
la atención integral del colectivo.
Un compromiso colectivo
La responsabilidad de cuidar, valorar y respetar a las personas mayores no recae solo en
los gobiernos: es un deber de toda la sociedad. Las familias, las instituciones, los centros
educativos y cada ciudadano tienen un papel que desempeñar. Debemos tejer puentes
entre generaciones, reforzar la solidaridad y construir comunidades donde envejecer sea
un proceso digno, acompañado y respetado.
Hoy, desde este acto, proclamamos con firmeza que:
- La soledad no deseada es una forma de exclusión que debemos erradicar.
- La dignidad económica de las mayores pasa por pensiones justas y actualizadas.
- El respeto y la gratitud hacia quienes nos precedieron son la base de un futuro más
humano. - La vivienda digna: un derecho a envejecer en tu propio hogar.
- El Edadismo: combatir el edadismo implica reconocer el valor de las personas en
todas las etapas de la vida y promover una sociedad más inclusiva e igualitaria en
todos sus etapas.
Porque una sociedad que cuida a sus mayores se cuida a sí misma.
Porque sin memoria no hay futuro.
Porque la dignidad no tiene edad.
Hoy exigimos compañía, respeto y pensiones dignas.
Por la justicia social. Por la dignidad de todas las personas mayores.
Por la vida.
Por todo ello, urge una Ley Estatal en Defensa y Garantía de los Derechos de las Personas
Mayores, ya que desde las administraciones tenemos la obligación moral y jurídica de
actuar de manera preventiva y proactiva, mediante una ley que no solo reconozca
derechos, sino que los garantice y los proteja.
Fuente: torrelavega.es