“La experimentación con animales está muy regulada y es imprescindible para avanzar en biomedicina”: Miguel García, director técnico del SEEA

El Servicio de Estabulación y Experimentación Animal de la UC da soporte técnico y legal a investigaciones en áreas como la neurociencia, la farmacología o la inmunología
Santander, 08 de agosto de 2025.- La experimentación con animales es un componente esencial en múltiples investigaciones biomédicas que se desarrollan en la Universidad de Cantabria (UC), y se lleva a cabo bajo una estricta normativa legal que regula cada procedimiento, desde la acreditación del personal hasta la aprobación ética de cada proyecto.
“El uso de animales en investigación está muy regulado: nadie puede iniciar un experimento sin formación acreditada y sin la autorización expresa de las autoridades competentes”, explica Miguel García Gómez, director técnico del Servicio de Estabulación y Experimentación Animal (SEEA) de la UC. Este servicio científico de apoyo a la investigación, creado en 2004, está registrado como establecimiento usuario ante la Consejería de Ganadería, Agricultura y Pesca, y cumple con lo establecido en el Real Decreto 1201/2005 y la normativa autonómica.
Caso concreto: estudio de la depresión
Uno de los grupos que desarrolla su investigación en colaboración con el SEEA es el liderado por Fuencisla Pilar Cuéllar, profesora del Departamento de Farmacología de la Facultad de Medicina de la UC e investigadora en el Instituto de Biomedicina y Biotecnología de Cantabria (IBBTEC), cuyo trabajo se centra en el estudio de los mecanismos neurobiológicos de la depresión y en la evaluación de nuevos fármacos.
“Uno de los problemas que tienen los fármacos que están actualmente en el mercado es que se necesitan unas tres o cuatro semanas para poder ver un efecto terapéutico. Entre los hitos que tiene la farmacología moderna está el conseguir fármacos que produzcan un efecto antidepresivo de acción rápida, en pocos días”, explica la investigadora.
“Para nosotros es fundamental utilizar modelos animales de depresión. Los estudios clínicos no nos ayudan a saber cuál es la base neurobiológica de la enfermedad, qué es lo que está pasando dentro del cerebro. Nosotros lo que queremos es saber si hay alguna diana, alguna proteína, que pueda ser interesante para desarrollar nuevos fármacos en el tratamiento de la depresión”.
Para estos ensayos, actualmente, el ratón modificado genéticamente es la especie más utilizada, dado su tamaño, coste y la posibilidad de crear modelos específicos para distintas patologías. “Cada grupo tiene su modelo transgénico, adaptado a la enfermedad que estudia, ya sea depresión, cáncer o enfermedades autoinmunes”, añade García Gómez.
Cuando estás trabajando a este nivel, añade el director técnico del SEEA, “necesitas un organismo, un ser vivo. Eso todavía ahora mismo no se ha podido simular de forma alternativa. Está interaccionando un sistema nervioso, un cerebro con un hígado, un riñón, etc”.
Servicio de Estabulación y Experimentación Animal
La Universidad de Cantabria, a través del SEEA, mantiene su compromiso con la investigación responsable, apoyando proyectos en los ámbitos de la biomedicina, la seguridad toxicológica, el desarrollo de medicamentos y la formación en ciencias de la salud.
El SEEA da servicio a una media anual de entre 16 y 23 grupos de investigación, con un volumen aproximado de 4.000 animales alojados en condiciones controladas. Su misión es doble: por un lado, garantizar el bienestar animal y el cumplimiento normativo; por otro, reducir al máximo las variables experimentales no deseadas. Para ello, sus instalaciones cuentan con áreas especializadas (quirúrgica, inmunodeprimidos, infecciosas), racks ventilados, sistemas de control ambiental y seguimiento microbiológico.