Arasti destaca la apuesta del Gobierno de Cantabria por reforzar sus políticas de prevención de riesgos laborales para reducir la siniestralidad en el trabajo

El consejero, junto al resto de autoridades, durante el curso de la UIMP sobre prevención de riesgos laborales (Foto: Lara Revilla)
Santander- 13.07.2026
El consejero de Industria, Empleo, Innovación y Comercio, Eduardo Arasti, ha destacado hoy la apuesta del Gobierno de Cantabria, a través del Instituto Cántabro de Seguridad y Salud en el Trabajo (ICASST), por reforzar sus políticas de prevención de riesgos laborales para reducir la siniestralidad en el trabajo.
En concreto, su departamento ha incrementado el presupuesto del ICASST, dependiente de la Consejería de Industria, en un 35,2 por ciento respecto a 2023, lo que ha contribuido a reducir en un 8,5 por ciento el índice de incidencia de accidentes laborales en Cantabria, «pese al incremento de la población trabajadora afiliada», además de fortalecer las ayudas a las pequeñas y medianas empresas para mejorar la seguridad laboral.
Arasti ha realizado estas afirmaciones durante el acto inaugural del curso de la UIMP sobre ’30 años de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Presente y futuro de la Seguridad y Salud Laboral en España’ que, bajo la dirección del ICASST y la Cátedra Prevención Cantabria UC-ICASST, reúne entre hoy y mañana en el Palacio de La Magdalena a experto, representantes de organizaciones empresariales y sindicales, profesionales de la prevención, profesores, investigadores, estudiantes y asistentes en torno a la importancia de la siniestralidad laboral y el absentismo, así como la evolución de la prevención, las transformaciones del trabajo, los riesgos emergentes y las posibles reformas normativas.
Durante su intervención, Arasti ha puesto en valor la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, una norma que ha supuesto «un antes y un después» en la protección de la seguridad y salud de las personas trabajadoras, después de treinta años en los que empresas, administraciones, agentes sociales y profesionales han realizado un «importante» esfuerzo para integrar la prevención en la gestión diaria, lo que, en su opinión, «ha permitido que España haya consolidado un sistema preventivo más maduro».
No obstante, ha considerado que la prevención exige una mejora continua y «hoy afrontamos retos muy distintos a los de hace tres décadas», en referencia a la digitalización, la inteligencia artificial, el envejecimiento de la población activa, las nuevas formas de organización del trabajo y el cambio climático, «que obligan a adaptar nuestras políticas preventivas».
Por ello, ha abogado por actualizar la Ley de Prevención de Riesgos Laborales para adaptarla a la realidad actual, teniendo en cuenta que una reforma de esa trascendencia debe construirse desde el consenso, contando con las comunidades autónomas y teniendo muy presentes las necesidades de las pequeñas y medianas empresas. «Defendemos cambios graduales, con seguridad jurídica, criterios técnicos claros y recursos suficientes para garantizar su correcta implantación», ha remarcado Arasti.
Para el consejero, «la tecnología ofrece grandes oportunidades para anticipar riesgos y mejorar la seguridad, pero también plantea nuevos desafíos, especialmente en materia de salud mental, riesgos psicosociales e hiperconectividad».
Consciente de que la prevención no se limita a evitar accidentes o enfermedades profesionales «porque también es calidad del empleo, competitividad, innovación, bienestar y sostenibilidad», el consejero de Industria ha destacado el refuerzo que el Gobierno de Cantabria ha llevado a cabo esta legislatura de sus políticas preventivas, «impulsando la formación, el apoyo a las empresas y la colaboración entre instituciones».
En este sentido, ha reconocido la labor del Instituto Cántabro de Seguridad y Salud en el Trabajo y destacado la importancia de la colaboración entre el Gobierno de Cantabria, la UIMP y la Universidad de Cantabria, a través de la Cátedra Prevención Cantabria UC-ICASST, porque «la cooperación entre Administración, universidad y entorno profesional resulta esencial para afrontar los desafíos presentes y futuros».
«Detrás de cada estadística hay personas que cada día acuden a su trabajo con la legítima expectativa de regresar a casa en las mismas condiciones. Esa sigue siendo la razón de ser de toda política de prevención», ha opinado Arasti, quien ha confiado en que este seminario contribuya a enriquecer el debate y a impulsar una prevención «más moderna, eficaz y adaptada a los retos del siglo XXI».
En el acto inaugural también ha participado la directora del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), Aitana Gari, quien ha recordado que el Gobierno de España ha declarado 2026 como el año de la Seguridad y Salud en el Trabajo con el fin de poner esta materia en el centro del debate público y reforzar la colaboración entre administraciones, agentes, empresas y universidades, «acercando la prevención de riesgos laborales a la sociedad civil».
Tras realizar un balance «más que positivo» de los treinta años de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales en España, con un modelo preventivo «cada vez más moderno, alineado con la normativa europea y basado, no solo en reparar el daño, sino en prevenirlo y evitar que produzca daños a la salud», Gari se ha mostrado partidaria de darle un nuevo impulso a este tipo de políticas con el fin de incorporar una visión «mucho más integral» de la salud para prevenir los riesgos actuales y anticiparse a los cambios que están llegando con las nuevas tecnologías.
En el acto también han estado presentes, entre otros, la directora del ICASST, Ana González-Pescador; el director de la Cátedra Prevención Cantabria UC-ICASST, David Lantarón, y la directora y coordinadora del Centro de Orientación y Emprendimiento de Cantabria (COECAN), dependiente del Ejecutivo autonómico, a través de la Consejería de Industria, Empleo, Innovación y Comercio, Belén González Pescador.
Fuente: www.cantabria.es