Arasti pone en valor las ventajas competitivas de Cantabria, «idóneas» para desarrollar el Campus Tecnológico de Centro de Datos ‘Altamira’

El consejero, junto al resto de participantes en la mesa redonda organizada por Foramontanos Siglo XXI en el Ateneo de Santander (Foto: Lara Revilla)
Santander- 29.05.2026
«En Cantabria tenemos unas ventajas competitivas que hacen que un centro de datos sea mucho más eficiente aquí que en cualquier otro lugar de España porque consumiría menos energía, no costaría ni un euro a los ciudadanos y no necesitaría agua para su refrigeración por nuestro clima».
Así de contundente se mostró ayer el consejero de Industria, Empleo, Innovación y Comercio, Eduardo Arasti, durante la mesa redonda organizada por la Asociación Foramontanos Siglo XXI en el Ateneo de Santander bajo el título ‘Energía y prosperidad: retos regulatorios, tecnológicos e industriales’, y en la que Arasti defendió las ventajas competitivas de un proyecto de más de 3.600 millones de euros y que supondrá la creación de miles de puestos de trabajo de calidad en la Comunidad Autónoma.
El consejero defendió la necesidad de que este proyecto «importantísimo» cuente con el apoyo del Gobierno de España, por ser el competente, a través del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITERD), para dotarle de la potencia eléctrica necesaria, con su inclusión en la Planificación de la Red Eléctrica de Transporte de Energía Eléctrica 2025-2030 y poder conectarlo a la red eléctrica, únicamente añadiendo dos nuevas posiciones a las dos subestaciones eléctricas de Penagos ya existentes y que supondría coste cero para el sistema.
«Estamos hablando de una inversión de 3.600 millones de euros, la mayor inversión de la historia de Cantabria, y que equivaldría a una cuarta parte del Producto Interior Bruto (PIB) de la región, a sesenta veces la inversión que se realizará en la estación intermodal de La Pasiega y a cuatro veces la Central Hidroeléctrica de Aguayo», subrayó Arasti, quien insistió en la viabilidad de un proyecto que cuenta con un informe técnico de la Universidad de Cantabria (UC) que avala sus ventajas competitivas: eficiencia energética «imbatible», conectividad «estratégica», una subestación eléctrica, la de Penagos, «robusta y preparada» que aportará estabilidad, y un proyecto «escalable, flexible, muy maduro y solvente» que se caracteriza por su viabilidad técnica y financieramente.
Para Arasti, «sería bastante estúpido no aprovechar la coyuntura favorable que ofrece Cantabria para situarse, con este proyecto, como un polo de referencia del sur de Europa, al contar con una conectividad estratégica, al estar cerca de varias rutas de fibra óptica que conectan con otros centros de datos, tanto en España como en Europa, y el hecho de que Anjana, el cable submarino de fibra óptica de mayor capacidad del mundo, conectando Europa con Estados Unidos, atraviesa Santander, proporcionando al futuro Campus una latencia reducida y múltiples rutas de conexión», además del nuevo cable submarino que Google tiene previsto construir en Cantabria para conectar Santander con Estados Unidos».
También puso en valor la «inmejorable» eficiencia energética que ofrece Cantabria por su clima, ya que durante el 73 por ciento de las horas la temperatura en la región es inferior a 18 grados, por lo que, en su opinión, «refrigerar un centro de datos en Cantabria es mucho menos costosos en términos energéticos que en otras regiones de España».
Por ello, consideró que la Planificación de la Red Eléctrica de Transporte de Energía Eléctrica 2025-2030 debería repartir los 3.800 megavatios que prevé el Ministerios entre aquellos proyectos que, como ‘Altamira’, ofrezcan ventajas competitivas.
El consejero insistió en que el Ministerio «conoce bien el proyecto porque he acudido a todos, absolutamente, todos los despachos», desde el IDAE hasta la Oficina Económica de La Moncloa, los ministerios de Industria y Transición Ecológica o la Secretaría de Estados de Infraestructuras Digitales, además de reunirse, dos veces, con la presidenta de Red Eléctrica.
No obstante, confesó no ser «un ingenuo», por lo que también ha mantenido reuniones con responsables del Partido Popular a nivel nacional para que conozcan perfectamente el proyecto. «Yo espero y deseo que este proyecto se pueda hacer con este Gobierno porque no hay tiempo que perder y porque quiero que el Gobierno de mi nación acierte, pero si este proyecto no sale con el actual Gobierno de España, saldrá con el siguiente porque el Partido Popular está convencido de que los centros de datos son la industria del siglo XXI y que son imprescindibles», opinó Arasti.
Se mostró partidario de agilizar la planificación eléctrica porque «está saturada» y hay «muchos proyectos interesantes» para impulsar las inversiones en la red eléctricas como es el caso del Campus Tecnológico de Centro de Datos ‘Altamira’, que, recordó, cumple con todos los requisitos que deben tener los centros de datos para ser incluidos en la planificación eléctrica.
«El sector industrial de Cantabria tiene que cambiar hacia una industria del conocimiento, de alto valor añadido, y el proyecto ‘Altamira’ es una oportunidad única», defendió Arasti, quien destacó la necesidad de los centros de datos porque «toda la economía se está digitalizando para mejorar su competitividad y porque permiten a universidades y centros de investigación acceder a capacidades de supercomputación y almacenamiento masivo, fundamentales para el desarrollo científico y tecnológico».
Consciente de que «la investigación necesita de la Inteligencia Artificial y la Inteligencia Artificial necesita de los centros de datos», el consejero se mostró partidario de conseguir el apoyo del Gobierno de España para el proyecto ‘Altamira’, «siempre y cuando queramos competir transfiriendo el conocimiento científico y técnico a las empresas».
Energía eléctrica y eólica
El consejero también se refirió en su participación en la mesa redonda a la situación de la energía eólica en Cantabria y afirmó que la región tiene un activo «muy importante» como es el viento, «uno de los más importantes de toda España», lo que «nos da una ventaja competitiva», si bien, advirtió, «vamos algo retrasados». «Hay una planificación de 700 megavatios de energía eólica y espero que en breve lapso de tiempo esté en operación la mitad de esa potencia», confió el consejero.
Al mismo tiempo, consideró que ni la Unión Europea ni España son competitivas en términos de precio de la energía, ya que, en el caso de España, es tres veces superior al de Francia y un 30 por ciento superior al de Alemania, y, en el caso de la Unión Europea, el precio medio de la energía eléctrica es el doble que la de Estados Unidos y un 50 por ciento superior a la de China.
Además, lamentó que en las dos últimas legislaturas la potencia eléctrica instalada en Cantabria «no ha variado nada», mientras que en España ha aumentado un 26 por ciento, por lo que abogó por aprovechar la oportunidad que ofrece el proyecto de ampliación de la central hidroeléctrica de Aguayo, con una inversión de 900 millones de euros y la creación de mil empleos durante las obras de construcción, y el proyecto de parque eólico de El Escudo, «dos proyectos que muy probablemente van a estar o en obras en esta legislatura, como Aguayo, o en marcha como el Escudo y servirán para multiplicar por dos la potencia eléctrica instalada en Cantabria».
En la mesa redonda, que estuvo dirigida por el director de comunicación de CEOE-CEPYME Cantabria, Antonio Cornadó, también participaron la presidente de CEOE-CEPYME Cantabria, Enrique Conde; la directora del proyecto de ampliación de la central hidroeléctrica de Aguayo, Elena Agudo; la directora general de Enerclub, Cristina Rivero, y el director de Estudios y Apoyo Técnico del Foro Nuclear, Antonio González. Todos ellos compartieron su visión acerca de los desafíos actuales a los que se enfrente el sector energético desde distintos ángulos, tanto técnicos como de gestión.
Fuente: www.cantabria.es