Buruaga apela a la generosidad, la ayuda mutua y la convivencia «desde el respeto y el entendimiento» en la entrega de los Premios Beato de Liébana

La presidenta, María José Sáenz de Buruaga, aplaude a todos los premiados tras la entrega de los galardones de 2024 y 2025 (FOTO: Raúl Lucio)
Santander- 09.05.2026
La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha apelado hoy a la generosidad, la ayuda mutua y la convivencia, «desde el respeto y el entendimiento mutuo que nos ha dado forma como civilización», con el fin de promover la paz y la cohesión social en un mundo, ha confiado, «más unido, humano y justo por el que merece la pena trabajar».
Buruaga ha realizado esta reflexión durante su intervención en la gala de entrega de los Premios Beato de Liébana. Allí, Cantabria ha rendido homenaje conjuntamente a los galardonados en la edición 2024, las víctimas del terrorismo y Fher Olvera, y en 2025, las cofradías gastronómicas de la comunidad y el doctor Jesús Flórez.
Concretamente, las víctimas del terrorismo y las cofradías gastronómicas han sido distinguidas en la modalidad de Entendimiento y Convivencia, mientras que Fher Olvera, vocalista del grupo Maná, y Jesús Flórez han sido premiados en la categoría de Cohesión Internacional.
Todos ellos, salvo Fher Olvera, que no ha podido estar presente, han recibido el premio de manos de la presidenta Buruaga, quien, en su intervención, ha felicitado uno a uno a todos los homenajeados por haber sido merecedores de este reconocimiento, que ha tenido lugar en la explanada del Monasterio de Santo Toribio, «que no solo es destino de peregrinación, es también un enclave que invita a la reflexión y nos interpela sobre aquello que nos une como humanidad».
En un tiempo «marcado por los conflictos, la violencia y la división», la presidenta ha apelado a las palabras del Papa León XIV en su primer mensaje al mundo: «la humanidad clama, hoy más que nunca, por la paz».
En su opinión, «se trata de una llamada que nos concierne a todos: a las personas, a los pueblos y a las instituciones sin excepción».
Un reconocimiento que se entrega en un lugar «mágico» como es el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, «un auténtico refugio para Beato de Liébana», el monje, ha recordado, que hace más de mil años defendió y propagó desde estas montañas su forma de entender la fe cristiana.
«Desde este territorio recóndito traspasó fronteras con sus ideas. Fue, probablemente, el cántabro más conocido de su tiempo y hoy da nombre a estos premios a los pies de los Picos de Europa, origen de una nación que descubrió un nuevo continente y cambió el devenir de la historia a través de una lengua universal y de la capacidad de integrar culturas diferentes en un proyecto común y compartido», ha afirmado la presidenta.
Una historia de encuentro que, según Buruaga, «nos recuerda la obligación histórica y moral de acoger e integrar a quienes llegan, a quienes vienen a aportar, quieren trabajar y respetan nuestras leyes y valores, no desde la exclusión, sino desde la convivencia, el respeto y el enriquecimiento mutuo».
Elogio a los premiados
En cuanto a los premiados, de las víctimas del terrorismo ha señalado que «su sufrimiento, en una sociedad justa, no puede caer en el olvido» y este reconocimiento, «símbolo de fortaleza institucional y del compromiso colectivo del mundo frente a la barbarie», recae, ha anunciado, en la Oficina de Lucha contra el Terrorismo de Naciones Unidas en Madrid, en manos de su responsable, Ignacio Ibáñez, al agrupar a todas las víctimas y a las asociaciones que las representan, «honrando, dignificando y protegiendo su recuerdo».
«Preservar la memoria de las víctimas es el mayor homenaje a su dignidad», ha subrayado Buruaga, quien ha considerado que «no podemos consentir la desatención a las víctimas del secuestro o el destierro, de los tiros en la nuca, los coches bomba o los atentados suicidas» ni tampoco, ha continuado, «tolerar la voluntad de blanquear el terrorismo porque sus actos solo buscan destruir la libertad y la convivencia democrática».
«En una tierra de diálogo y tolerancia, como es Cantabria, que extiende su reconocimiento más allá de sus fronteras, a todas las víctimas del terrorismo, sin distinción de nacionalidad y a sus familias, que están unidas por el dolor y las consecuencias irreparables de estos crímenes», la presidenta regional se ha mostrado partidaria, de manera «esperanzada», de que el terrorismo se combata con unidad, cooperación y firmeza.
Sobre Fher Olvera, líder de la banda mexicana de música Maná y con orígenes cántabros, ha destacado su voluntad de «llevar lejos» un mensaje de hermandad y cooperación entre pueblos y personas a través de un talento musical que «emociona, e inspira amor, nostalgia y humanidad». «Cantar como lo hace Fher no tiene fronteras porque nos toca en lo más íntimo y, al mismo tiempo, habla de lo más universal: de cuidar la naturaleza y de dar oportunidades a quienes sufren opresión o pobreza», ha remarcado Buruaga.
Del mismo modo, ha elogiado su vocación humanitaria y solidaria por su compromiso con los pueblos indígenas y los derechos humanos, los cuales promueve desde hace treinta años a través de su fundación Selva Negra, junto a Maná, la banda musical a la que pertenece, «en un mundo que necesita muchas manos amigas para frente los abusos de quienes imponen la ley del miedo y la violencia».
En representación de Olvera -que no ha podido estar presente en el acto, pero sí ha trasladado un mensaje de agradecimiento en video-, ha recibido el premio su representante en España, Lucas Holten.
Por su parte, de las 16 cofradías gastronómicas galardonadas ha destacado que «promocionan nuestros alimentos y tradiciones culinarias, apoyan a los agricultores, ganaderos y pescadores, y también a los artesanos y al sector hostelero, generando encuentro y haciendo comunidad a través de la cultura, la gastronomía y la hospitalidad».
«Todos vosotros defendéis nuestra identidad y autenticidad de manera abierta, festiva y acogedora», les ha dicho la presidenta, quien les ha calificado como «embajadores del sabor», llevando el nombre de Cantabria a ferias y congresos, «compartiendo producto local y fraternidad allí donde vais».
En este sentido, ha confiado en que el galardón que ha recogido el presidente de la Confederación de Cofradías de Cantabria, Fernando Andonegui, sirva como estímulo e impulso para que sigan siendo «tan buenos pregoneros» de la alegría y la convivencia que hacen «tan grande» esta tierra, «proclamando a los cuatro costados que somos una tierra orgullosa de nuestro mar, de nuestro campo, de nuestra cocina, de nuestra gente y de nuestro talento».
Finalmente, sobre el doctor Jesús Flórez, creador junto a su esposa, Victoria, de la Fundación Síndrome de Down, Buruaga ha valorado, visiblemente emocionada, que la vida de esta «eminencia» y su obra con las personas con discapacidad representan un ejemplo «insuperable» de cómo el conocimiento científico puede ponerse al servicio de la dignidad humana, transformando la percepción social de la discapacidad y proyectando hacia Europa y el mundo «un mensaje de cohesión e integración que nos hace mejores, que no tiene barreras y contribuye a través de la educación una sociedad más inclusiva y generadora de oportunidades para todos».
Para la presidenta regional, «Cantabria es ejemplo de los importantes avances que se han logrado en las últimas décadas en materia de desarrollo y cohesión social, con profundas transformaciones económicas y de consolidación de derechos, gracias a la labor extraordinariamente valiosa de asociaciones y de personas como Jesús Flórez Bolado, un investigador con una trayectoria académica y científica impresionante, y un hombre admirado en todo el mundo por su defensa de los derechos de las personas con discapacidad intelectual».
La jefa del Ejecutivo ha concluido sus palabras aludiendo a los valores universales que promueve, tanto el Camino Lebaniego, que representa la cultura de la generosidad, de la ayuda mutua y la convivencia, como los Premios Beato de Liébana, que, a través de la música, la ciencia, las palabras y las obras que hacen el bien, «son una magnífica oportunidad para hacer ver a la sociedad que, entre nosotros, hay personas verdaderamente extraordinarias».
«Hoy celebramos desde Cantabria con quienes nos inspiran y nos sirven de ejemplo, con quienes nos ayudan a construir un mundo más unido y más humano, y un mundo más justo por el que merece la pena trabajar», ha ensalzado.
Méritos de los premiados
El jurado de los premios ha distinguido a las víctimas del terrorismo como un acto de justicia, reparación, recuerdo y apoyo permanente a quienes han sufrido la violencia terrorista, destacando que son una referencia ética para nuestro sistema democrático y un símbolo de la defensa de la libertad y del Estado de Derecho.
De Fher Olivera se ha valorado su sentido humanitario y su defensa de causas globales sobre las que a menudo llama la atención en las letras de sus canciones y en los conciertos multitudinarios que ofrece por todo el mundo.
Por otro lado, las Cofradías Gastronómicas de Cantabria han sido reconocidas por su papel en la promoción de los productos agroalimentarios regionales y la defensa del sector primario. Su labor incluye la difusión de la riqueza gastronómica cántabra en ámbitos nacionales e internacionales, mediante hermanamientos, participación en ferias y congresos, y la celebración de capítulos que nombran embajadores de los productos locales.
En cuanto al doctor Jesús Flórez Beledo, ha sido premiado por su destacada trayectoria como biomédico y defensor de los derechos de las personas con discapacidad intelectual. Su andadura profesional combina ciencia, educación y compromiso social, contribuyendo a la integración y la mejora de la calidad de vida de colectivos vulnerables tanto en España como en el ámbito internacional.
La gala
La gala ha congregado en el exterior del Monasterio de Santo Toribio a centenares de personas, entre invitados y representantes institucionales. Además de la presidenta Buruaga, han asistido la mayoría de los consejeros del Gobierno regional, la presidenta del Parlamento, María José González Revuelta; el delegado del Gobierno, Pedro Casares; los alcaldes de Camaleño, Óscar Casares, y de Potes, Javier Gómez, y otros regidores de municipios lebaniegos.
También han estado presentes el padre guardián del Monasterio, Fray Rafael, y la directora de la Fundación Camino Lebaniego, Pilar Gómez Bahamonde, entre otros.
En el transcurso de la gala se han proyectado diferentes videos sobre los galardonados y sobre la finalidad de los Premios Beato de Liébana. La nota musical la ha puesto el Cuarteto Medicea y Soprano, que ha interpretado diferentes piezas musicales y ha puesto el colofón al acto con el Himno de Cantabria.
Premios Beato de Liébana
Los Premios Beato de Liébana buscan honrar y reconocer a personas e instituciones que se hayan distinguido en el desempeño de su actividad o por su trayectoria de contribución al entendimiento, la convivencia y la integración y cooperación internacional, con especial atención al ámbito territorial europeo.
Las de 2024 y 2025 han sido la séptima y la octava edición, respectivamente, de unos galardones concedidos en años anteriores a Josep Borrell y Manuel Gutiérrez Aragón (2018), Silvio Rodríguez y el Padre Ángel (2019), el personal de los centros sanitarios y residenciales para personas mayores y con discapacidad por su labor durante la pandemia (2020), Ana Patricia Botín y Elena García Armada (2021); Joan Manuel Serrat y el chef José Andrés (2022), y a la Organización Nacional de Trasplantes y Alejandro Sanz (2023).
El premio es una estatua de bronce, obra de la artista cántabra Mercedes Rodríguez Elvira, que representa unas alas de ángel, muy frecuentes en la iconografía de Beato, que protegen el Monasterio de Santo Toribio de Liébana y el entorno montañoso que lo rodea.
Fuente: www.cantabria.es