Cantabria rechaza la inclusión de la anguila en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas

La Dirección General de Montes y Biodiversidad votará en contra de esta propuesta del MITERD en la reunión del Comité de Flora y Fauna convocada para el próximo 17 de febrero
Santander-09.02.2026
La Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Cantabria rechaza la propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITERD) de incluir la anguila europea (Anguilla anguilla) en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas, en la categoría de «en peligro de extinción», una medida que, de ser aprobada, supondría la prohibición total de su pesca.
En este sentido, la Dirección General de Montes y Biodiversidad, como representante de Cantabria en el Comité Nacional de Flora y Fauna, votará en contra de esta propuesta en la reunión convocada para el próximo 17 de febrero.
Desde la Consejería se considera que la conservación de la biodiversidad debe basarse en criterios científicos, en la evaluación de resultados reales y en la colaboración con los territorios que han demostrado una gestión eficaz, y no en decisiones centralizadas que ignoren la realidad territorial y los esfuerzos realizados durante años.
«No se puede proteger una especie penalizando precisamente a las comunidades que han aplicado modelos de gestión rigurosos, con control del esfuerzo pesquero, seguimiento científico y resultados contrastados», y demonizar un modelo que funciona, por eso la Consejería se posiciona al lado del sector pesquero profesional de Cantabria en su rechazo a la medida.
Una gestión responsable y con resultados
Comunidades como Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco y Cataluña han desarrollado desde hace más de una década planes de gestión de la anguila basados en el control del esfuerzo pesquero y la lucha contra el furtivismo.
Estos modelos han permitido mantener una actividad tradicional dentro de parámetros de sostenibilidad, con indicadores de evolución positivos.
En el caso de Cantabria, según han concretado, se han adoptado, en los últimos años, medidas como la prohibición de la pesca recreativa, la reducción del esfuerzo pesquero, vedas temporales, cupos regulados de pescadores, establecimiento de zonas de reserva, medidas de repoblación y un estricto sistema de control y seguimiento científico. Todo ello ha permitido compatibilizar la conservación de la especie con el mantenimiento de una actividad tradicional de gran relevancia socioeconómica a nivel local.
Coordinación internacional
La anguila europea es una especie panmíctica, lo que significa que toda su población debe considerarse como una única unidad biológica. Por este motivo, según apuntan desde la Dirección General su recuperación «solo será posible mediante una acción coordinada en todos los países de su área de distribución, tal y como recogen las recomendaciones de la Convención para la Conservación de las Especies Migratorias (CMS)».
La Unión Europea ya estableció este enfoque a través del Reglamento (CE) 1100/2007, que obliga a los Estados miembros a contar con planes de gestión de la anguila. Estos planes, aprobados por la Comisión Europea en 2010 —entre ellos el de Cantabria—, no se limitan a la regulación de la actividad pesquera, sino que incluyen actuaciones como la mejora del hábitat fluvial, la eliminación de obstáculos a la migración, la gestión de las centrales hidroeléctricas, las repoblaciones y la lucha contra depredadores, junto con medidas de control y seguimiento científico.
Rechazo a decisiones unilaterales
Desde la Consejería, por lo tanto, se considera «inaceptable» impulsar una catalogación estatal de máxima protección sin evaluar de forma objetiva y diferenciada los resultados de los planes autonómicos de gestión existentes, y en contradicción con el marco normativo comunitario vigente.
«La protección de la anguila no puede convertirse en una coartada para imponer prohibiciones generalizadas que no distinguen entre territorios ni reconocen el trabajo bien hecho», han subrayado.
Asimismo, resulta «especialmente preocupante» que una medida con un impacto tan directo sobre el sector pesquero esté siendo promovida sin que se haya conocido hasta la fecha una posición clara del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, departamento competente en materia de ordenación y gestión del sector. «Esta falta de coordinación genera incertidumbre en el sector y pone de manifiesto la necesidad de garantizar la coherencia de la acción del Gobierno», han insistido.
Desde la Consejería de Pesca se defiende, por tanto, que la recuperación de la anguila europea debe centrarse «prioritariamente» en reforzar la lucha contra el furtivismo y el tráfico ilegal internacional que, a su juicio, constituyen hoy en día las principales amenazas para la especie, y no exclusivamente en restringir actividades legales, reguladas y sometidas a control científico.
Del mismo modo, se considera «imprescindible» avanzar en la restauración de los cauces fluviales, la eliminación de barreras y obstáculos a la migración, como presas, saltos y centrales hidroeléctricas, así como garantizar que cualquier decisión futura se base en análisis científicos diferenciados por cuencas hidrográficas, evitando medidas generalistas que no responden a la realidad biológica de cada territorio.
La Consejería ha insistido también en la necesidad de evaluar previamente el impacto socioeconómico de cualquier medida restrictiva sobre las comunidades locales que dependen de esta actividad tradicional y rechaza la imposición de moratorias aplicables únicamente en España, cuando se trata de una especie regulada a nivel comunitario y no sometida a las mismas restricciones en países vecinos.
Finalmente, el Gobierno de Cantabria ha reiterado su compromiso con la protección y recuperación de la anguila europea, pero defiende su abordaje basado en «la evidencia científica, la coordinación internacional y el reconocimiento del trabajo realizado por los territorios y el sector pesquero, que han demostrado capacidad de gestión sostenible».