Cantabria recibe más de 275.000 euros para combatir el suicidio: el primer plan estatal llega en 2025 con atención urgente, campañas y apoyo a los más vulnerables

El Ministerio de Sanidad impulsa una estrategia integral con medidas específicas para colectivos de riesgo, urgencias hospitalarias y agentes comunitarios
Santander, 3 de junio de 2025.– El Gobierno de España ha aprobado este martes la distribución de más de 275.000 euros a Cantabria para el desarrollo del primer Plan Nacional de Prevención del Suicidio, una iniciativa pionera que contará con una dotación total de 17,83 millones de euros a nivel nacional durante 2025. La propuesta, presentada por el Ministerio de Sanidad, será ratificada por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud.
El objetivo del plan es doble: reducir las tasas de suicidio y garantizar una respuesta sanitaria y social eficaz, especialmente en los grupos más vulnerables.
Una estrategia multisectorial para salvar vidas
Entre las principales líneas de actuación, se incluyen:
- Campañas de concienciación para combatir el estigma y fomentar entornos seguros y empáticos, especialmente en colectivos vulnerables como personas mayores, LGTBIQ+ o en exclusión social.
- Reforma de urgencias hospitalarias para mejorar la accesibilidad a personas en crisis de salud mental.
- Refuerzo de equipos especializados, tanto en la atención telefónica como en dispositivos comunitarios de intervención directa.
- Apoyo emocional a personas cuidadoras y a quienes han sufrido una pérdida por suicidio.
- Atención específica a personas con enfermedades crónicas o dolor persistente, especialmente si presentan factores de riesgo suicida.
- Formación continua de agentes comunitarios clave («gatekeepers»), como profesionales educativos, sanitarios o del tercer sector.
Fondos para proyectos concretos y equipamiento
De los 17,83 millones de euros aprobados por el Consejo de Ministros:
- 12,83 millones se destinarán a gastos corrientes, incluyendo programas, materiales y personal vinculado.
- 5 millones serán para inversión en infraestructuras y equipamiento tecnológico, como mejoras en centros de salud mental o recursos digitales de intervención.
Para acceder a los fondos, las comunidades deberán presentar una memoria detallada con las acciones previstas, el presupuesto asignado y los indicadores de seguimiento. El plan exige alineación con la estrategia nacional, lo que garantiza un enfoque común y coherente en todo el territorio.
Con esta medida, el Gobierno refuerza su compromiso con la salud mental y se dota por primera vez de una estrategia estatal estructurada contra el suicidio, uno de los mayores desafíos de salud pública del siglo XXI.