El Gobierno aprueba el Plan de Sostenibilidad Energética de Cantabria con horizonte 2030

El consejero de Industria, Eduardo Arasti, en la comparecencia a los medios acompañado del director general de Industria, José Luis Ceballos y Marta Rodríguez, de Sodercan (FOTO: Emma Portillo)
Santander- 14.08.2026
El Gobierno de Cantabria ha aprobado el Plan de Sostenibilidad Energética de Cantabria (PSEC) 2021-2030, «la herramienta básica de orientación estratégica de Cantabria en materia energética con horizonte en 2030». Así lo ha puesto de manifiesto el consejero de Industria, Empleo, Innovación y Comercio, Eduardo Arasti, esta misma mañana en la presentación del Plan, el cual fue autorizado en el Consejo de Gobierno celebrado ayer.
El Plan de Sostenibilidad Energética de Cantabria 2021-2030 sustituirá al Plan de Sostenibilidad Energética de Cantabria 2014-2020, que ha servido para garantizar la seguridad jurídica a los proyectos energéticos en desarrollo en la región desde 2014, ya que en las legislaturas 2015-2019 y 2019-2023 el Gobierno de Cantabria no aprobó ningún Plan de Sostenibilidad Energética de Cantabria. El plan retoma retos pendientes del PSEC 2014-20 aprobado por el anterior Gobierno del PP.
Así, dicho Plan mantiene como objetivos prioritarios la reducción de emisiones, el impulso de las energías renovables, la mejora de la eficiencia energética y el fomento de un modelo basado en el ahorro, la descarbonización del transporte y la innovación tecnológica.
De cara a 2030, además, prevé reducir las emisiones de gases de efecto invernadero un 26,76% respecto a 1990, disminuir la dependencia energética y alcanzar una participación de las energías renovables del 46,15% en la generación eléctrica. Entre las actuaciones previstas destacan el impulso al autoconsumo y al almacenamiento energético, la rehabilitación energética de edificios, la movilidad sostenible y la ampliación de la potencia renovable instalada, con especial protagonismo de la energía hidroeléctrica, eólica y solar.
Así mismo, contempla el refuerzo de las redes eléctricas y gasistas para mejorar la calidad, seguridad y cobertura del suministro, especialmente en las zonas rurales.
Durante el periodo 2015-2023, la potencia eléctrica instalada en Cantabria aumentó en menos de 20 MW, lo que supone un crecimiento de apenas el 4%, frente al incremento medio del 24% registrado en el conjunto de España. Igualmente, la generación eléctrica descendió un 14% en las dos últimas legislaturas debido, principalmente, a la caída de la cogeneración, cuyas plantas fueron cerrando al dejar de ser rentables por la ausencia de una política estatal de incentivos.
La generación renovable también registró una evolución negativa, con una caída del 21% durante el mismo periodo. Como consecuencia, Cantabria pasó a ocupar en 2023 la última posición entre las comunidades autónomas en aportación a la generación renovable nacional, representando únicamente el 0,28% del total.
Aunque el consumo eléctrico regional se redujo cerca de un 20% entre 2014 y 2023, la dependencia energética aumentó significativamente debido al desplome de la generación propia. En 2024 Cantabria produjo únicamente el 30% de la electricidad que consumió, frente al 43% que generaba en 2014.
Ante esta situación, el nuevo PSEC 2021-2030 fija como objetivo reducir la dependencia energética mediante el aumento de la cobertura de la demanda eléctrica desde el 54,85% registrado en 2019 hasta el 110,26% en 2030. Esto permitiría a la comunidad alcanzar la autosuficiencia energética e incluso generar un excedente superior al 10%.
Impulsar la generación
Uno de los principales ejes del plan es el desarrollo del proyecto Aguayo II, que ampliará la potencia de la central hidroeléctrica de Aguayo desde los actuales 361 MW hasta los 1.361 MW, incrementando en 1.000 MW su capacidad instalada.
Asimismo, el consejero ha asegurado haber puesto fin a años de paralización en el desarrollo eólico. Actualmente existen 12 parques eólicos en avanzado estado de tramitación que suman 378 MW de potencia.
Entre ellos destacan el parque Somaloma-Las Quemadas, nuevamente autorizado el pasado 23 de junio de 2026 y cuya entrada en servicio está prevista para el segundo semestre de 2028, y el parque El Escudo, cuya construcción se encuentra prácticamente finalizada y pendiente únicamente de la resolución de los recursos administrativos por parte del Ministerio para comenzar a generar energía.
«En conjunto, Aguayo II, el P.E. del Escudo y el de Somaloma – Las Quemadas multiplicarán por dos la potencia eléctrica instalada actualmente en la región«, ha destacado el consejero.
Recuperar capacidad y diversificar el mix energético
El plan también contempla una transición progresiva desde la cogeneración convencional hacia tecnologías más limpias. Mientras la producción de energía mediante cogeneración se redujo un 50% en España entre 2019 y 2024, en Cantabria el descenso alcanzó el 92%.
En este contexto, la futura planta de cogeneración con biomasa de Solvay, actualmente en construcción y con una potencia de 49,9 MW, permitirá recuperar parte de la capacidad perdida cuando entre en funcionamiento en 2027. Será además la mayor instalación de este tipo en España.
Otras tecnologías
La energía solar fotovoltaica continúa siendo la tecnología renovable con mayor crecimiento en la región. Desde los 2,7 MW instalados en 2019 se ha pasado a 46,49 MW en 2025, impulsada principalmente por el autoconsumo, con el objetivo de alcanzar los 70 MW establecidos en el PSEC.
Por su parte, la energía hidráulica aspira a incrementar su potencia desde los actuales 99 MW hasta 129 MW mediante pequeñas instalaciones y la modernización de infraestructuras existentes.
El plan también contempla el desarrollo de otras fuentes renovables como las energías marinas, con un objetivo experimental de 50 MW, la minieólica, la biomasa, el biogás y tecnologías térmicas renovables como la aerotermia y la geotermia. En este ámbito destaca el proyecto de producción de biometano de Verdalia Bio Hazas, que ya dispone de autorización ambiental integrada y continúa su tramitación urbanística.
Almacenamiento energético
El almacenamiento energético será otro de los pilares del nuevo modelo energético regional. Además de Aguayo II, el Gobierno apuesta por el desarrollo del hidrógeno renovable apoyado en el almacenamiento proyectado por Enagás en Polanco, una inversión de 600 millones de euros conectada al corredor europeo H2Med y que servirá de impulso para iniciativas como Besaya Green H2, declarada estratégica en 2026.
Paralelamente, el almacenamiento mediante baterías está experimentando un importante crecimiento. Actualmente se han solicitado 23 proyectos que suman 596 MW de potencia, de los que ya han sido autorizados nueve por un total de 228 MW, además de una instalación de carácter estatal de 203 MW.
Una hoja de ruta para la transformación energética
El titular de Industria ha subrayado que la comunidad necesita disponer de energía suficiente, segura y competitiva para consolidar su tejido industrial, atraer nuevas inversiones y afrontar los desafíos de la descarbonización.
En este sentido, el PSEC 2021-2030 establece una hoja de ruta para transformar el sistema energético regional mediante el impulso a las energías renovables, la mejora de la eficiencia energética, el desarrollo del almacenamiento y el refuerzo de las infraestructuras eléctricas necesarias para los grandes proyectos estratégicos.
«Estamos sentando las bases para un sector energético capaz de sostener el cambio de modelo productivo que queremos para Cantabria, recuperar capacidad de generación y avanzar hacia una comunidad más competitiva, sostenible y energéticamente autónoma», ha concluido Arasti.
Fuente: www.cantabria.es