El Gobierno de Cantabria defiende en Bruselas un marco de competencia justo para su industria

El consejero Arasti, junto al jefe de gabinete de la vicepresidenta de la Comisión Europea (Foto: Oficina de Comunicación)
Santander- 28.04.2026
El consejero de Industria, Empleo, Innovación y Comercio del Gobierno de Cantabria, Eduardo Arasti, y su equipo, se ha reunido hoy en Bruselas con Miguel Gil Tertre, jefe de gabinete de la vicepresidenta de la Comisión Europea, Teresa Ribera, en un encuentro solicitado tras la sucesión de ERES de multinacionales emblemáticas, como Bridgestone, Teka o Solvay, abocadas a ajustes productivos y de empleo al no poder competir con países que no están sujetos a las mismas reglas del juego, dado que no tienen que soportar los costes por emitir dióxido de carbono que se pagan en Europa.
Asimismo, ha mantenido una reunión con la jefa de la Unidad de la de la Dirección de Seguridad Energética y Relaciones Internacionales, Yolanda García Mezquita, con análogo objeto.
Estos encuentros se enmarcan dentro de la particular «cruzada» de la delegación cántabra para visibilizar el impacto real de una política ambiental comunitaria que supone un «sobrecoste ambiental» que no pagan sus competidores y que lastra la competitividad de la industria cántabra y europea, amenaza su futuro y supone un riesgo cierto de fuga de carbono, haciendo fútiles los esfuerzos ambientales.
Para abordar esta problemática, el consejero y su equipo ya mantuvieron varios encuentros el pasado día 18 de abril en el Parlamento Europeo, con Pilar del Castillo, eurodiputada perteneciente a la Comisión de Industria, Investigación y Energía y, asimismo, con las europarlamentarias de la Comisión de Industria y Medio Ambiente y sus equipos, Ester Herranz y Susana Solis. En este último caso, el encuentro incluyó también a la cántabra Vitrinor en calidad de representante del sector del menaje seriamente amenazado.
El consejero ha trasladado al director de gabinete de Teresa Ribera que «el problema del calentamiento global no es sólo de Europa, ni de España, es un problema global, y son los países que más emiten los que más esfuerzos deberían hacer, es decir, China, que es responsable del 30 por ciento de los GEI, cinco veces más que la UE; USA, responsable del 14 por ciento, más del doble, e India, del 8 por ciento, todos ellos superiores al 6 por ciento atribuible al conjunto de la UE».
«Lo paradójico es que Europa, con su política ambiental, está penalizando su industria y beneficiando la industria de los países que más gases de efecto invernadero emiten a la atmósfera», ha afirmado Arasti, quien ha subrayado que «esta política está invitando a las empresas europeas a deslocalizarse. De hecho. muchas ya lo han hecho porque fuera de Europa se fabrica más barato y más fácil, y se gana competitividad».
Ha recordado que «en una pequeña región como Cantabria, el problema se percibe con especial nitidez, como son los casos de Teka, Vitrinor, Solvay, Birla Carbon, Saint Gobain, y la industria calor y electro intensiva, entre otras, que se ven seriamente amenazadas por un marco competitivo distorsionado e injusto porque se trata de un problema generalizado».
Por ello, Arasti ha considerado que «es necesario» articular mecanismos eficaces de compensación para que la industria pueda competir en igualdad de condiciones con países de fuera de Europa.
Y complementariamente, ha continuado, «es crucial apoyar decididamente las inversiones en descarbonización de nuestra industria, pues éstas no responden a un objetivo de eficiencia empresarial, sino a exigencias medio ambientales de interés general».
En este sentido, ha puesto el ejemplo de Solvay, «que afronta un proyecto de 250 millones euros para poder operar en un marco descarbonizado, pero compite con operadores extracomunitarios que no tienen que abordar ninguna transición energética y siguen utilizando carbón o gas, a menudo más competitivo, sin soportar coste alguno por ello».
Por todo ello, ha considerado «imprescindible» garantizar los mecanismos de compensación suficientes, tanto en el mercado interior y de exportación, como para abordar los procesos de descarbonización, con el fin de asegurar un marco de competencia «justo» y que la industria europea y española «siga siendo» rentable y competitiva en su transición hacia una producción baja en carbón. Una necesidad que, ha recordado Arasti, «ya apuntaban los informes Draghi y Letta».
Y en ese proceso de transición, ha dicho, «debemos dar tiempo a nuestra industria a adaptarse y pausar la ambición climática de quién solo emite el 6 por ciento de los gases de efecto invernadero del planeta».
Por esa razón, Arasti ha asegurado que «no va a cejar en su empeño de llevar tanto a Madrid como a Europa su reivindicación de una compensación ágil, eficaz y suficiente que permita a nuestra industria competir en igualdad de condiciones».
Para ello, ha asegurado que «estoy a disposición de cualquier industria o sector de Cantabria que necesite plantear los problemas de manera directa» y ha insistido en que «los asuntos de nuestra competencia los solucionamos nosotros y en los que no tenemos competencia, queremos ayudar a solucionarlos».
Finalmente, se han elevado a la Comisión, en los encuentros mantenidos, las reivindicaciones concretas de industrias cántabras, como Saint Gobain, que solicita que se apliquen para la fundición dúctil las medidas de defensa de la competencia que se están negociando actualmente para el acero, y también de Birla Carbon Spain, que plantea la necesidad de una moratoria de cinco años para su sector de actividad, el negro de humo, con objeto de poder adaptarse a las nuevas exigencias de reducción de dióxido de carbono impuestas por Europa.
Fuente: www.cantabria.es