El Gobierno de Cantabria llama a un consumo responsable ante los perjuicios causados por la falsificación y la piratería en el comercio local

El Ejecutivo autonómico defiende la práctica de un consumo responsable como forma de apoyo al comercio de proximidad (Foto: Oficina de Comunicación)
Santander- 14.06.2026
El Gobierno de Cantabria, a través de la Consejería de Industria, Empleo, Innovación y Comercio, ha hecho un llamamiento a un consumo responsable ante los perjuicios causados por la falsificación y la piratería en el comercio local, al tiempo que ha abogado por la compra de productos auténticos y el respeto a la propiedad intelectual e industrial.
Coincidiendo con la celebración esta semana del Día Mundial de la Lucha contra la Falsificación y la Piratería, la Dirección General de Comercio y Consumo, dependiente de la Consejería de Industria del Gobierno de Cantabria ha destacado la importancia de realizar compras seguras e informadas y ha puesto en valor el papel que desempeñan las personas consumidoras en la protección de un comercio legal, responsable y de calidad.
Teniendo en cuenta los perjuicios económicos, sociales y de seguridad que generan las prácticas de la falsificación y la piratería, el Ejecutivo autonómico defiende la práctica de un consumo responsable como forma de apoyo al comercio de proximidad.
La falsificación consiste en la fabricación, distribución o venta de productos que imitan de forma ilegal marcas, diseños o productos originales, mientras que la piratería, por su parte, afecta principalmente a contenidos protegidos por derechos de propiedad intelectual, como obras audiovisuales, musicales, editoriales o programas informáticos.
Aunque a menudo se asocian a determinados sectores, las falsificaciones pueden encontrarse en una amplia variedad de productos de uso cotidiano, como juguetes, cosméticos, aparatos eléctricos, prendas de vestir, calzado o accesorios. En muchos casos, estos artículos no han sido sometidos a los controles de calidad y seguridad exigidos por la normativa vigente.
La compra de productos falsificados puede implicar riesgos importantes para las personas consumidoras, tales como falta de garantías y de servicio posventa; ausencia de controles de calidad y seguridad; posibles daños para la salud o la integridad física; dificultades para ejercer los derechos de reclamación, y pérdida económica derivada de productos defectuosos o de escasa durabilidad.
En el entorno digital, además, las falsificaciones suelen comercializarse a través de páginas web o perfiles que aparentan ser legítimos, por lo que resulta especialmente importante extremar las precauciones antes de realizar una compra.
Consecuencias para la economía y el comercio
La Dirección General de Comercio y Consumo recuerda que la falsificación y la piratería generan importantes perjuicios económicos y sociales, afectando a empresas, personas trabajadoras y profesionales que desarrollan su actividad respetando la normativa y realizando inversiones en innovación, diseño, calidad y creación de empleo.
Su impacto resulta especialmente relevante para el comercio local y de proximidad, que desempeña un papel fundamental en la actividad económica de los municipios, ya que los establecimientos que operan legalmente contribuyen al mantenimiento del empleo, dinamizan calles y centros urbanos, generan riqueza en el territorio y ofrecen a las personas consumidoras garantías, asesoramiento y un servicio cercano y de confianza.
Asimismo, la comercialización de productos falsificados genera una competencia desleal frente a quienes cumplen sus obligaciones fiscales, laborales y de seguridad. Por ello, optar por establecimientos y canales de venta legales y de confianza no solo protege los derechos de las personas consumidoras, sino que también contribuye a fortalecer el tejido comercial local y a promover una economía más justa, sostenible y competitiva.
Cómo identificar posibles falsificaciones
Antes de realizar una compra, especialmente por internet, conviene tener en cuenta algunas recomendaciones, tales como desconfiar de precios anormalmente bajos; verificar la identidad y los datos de contacto del vendedor; comprobar la calidad de las imágenes, descripciones y etiquetado; revisar las condiciones de compra, devolución y garantía; utilizar métodos de pago seguros, y consultar opiniones y referencias de otros usuarios cuando sea posible.
Así, si una oferta parece demasiado buena para ser cierta, es recomendable actuar con cautela y verificar la autenticidad del producto y del vendedor.
El papel de los consumidores
Las decisiones de compra tienen un impacto directo en el mercado, por lo que elegir canales de venta autorizados y establecimientos de confianza contribuye a reforzar la seguridad de los consumidores, proteger los derechos de propiedad intelectual e industrial y apoyar a las empresas que desarrollan su actividad de forma legal y responsable.
En este sentido, la información, la prevención y el consumo responsable continúan siendo las herramientas más eficaces para evitar fraudes y realizar compras con todas las garantías.
Por todo ello, el consejero del ramo, Eduardo Arasti, ha reafirmado su compromiso con la protección de las personas consumidoras y con el apoyo al comercio que desarrolla su actividad dentro de la legalidad, y se ha mostrado partidario de promover compras seguras e informadas contribuye a construir un entorno comercial más fiable, competitivo y beneficioso para toda la sociedad.
«Apostar por productos auténticos y por establecimientos de confianza es una forma de proteger nuestros derechos como consumidores, apoyar al comercio de proximidad y respaldar a quienes generan empleo, riqueza y valor en nuestro entorno», ha subrayado el consejero.
Fuente: www.cantabria.es