El lazo rosa recuerda el valor de detectar pronto

El Día Mundial contra el Cáncer de Mama pone este 19 de octubre el foco en el diagnóstico precoz, la investigación y una atención cada vez más adaptada a las necesidades de las pacientes
Santander, 18 de octubre de 2026.– Detectar antes para tratar mejor. Ese es uno de los principales mensajes que vuelve a acompañar este 19 de octubre al Día Mundial contra el Cáncer de Mama, una jornada que busca concienciar sobre la importancia del diagnóstico precoz y recordar las necesidades de las pacientes y sus familias durante todo el proceso de la enfermedad.
Detrás del lazo rosa hay mujeres que afrontan pruebas, tratamientos e incertidumbre, por lo que la sensibilización va más allá de una fecha en el calendario y alcanza cuestiones como el acceso al diagnóstico, los avances terapéuticos, la investigación y el acompañamiento durante todo el proceso asistencial.
La Organización Mundial de la Salud señala que la detección y el tratamiento precoces contribuyen a reducir la mortalidad por cáncer de mama. El diagnóstico temprano incluye tanto la atención a posibles síntomas como los programas de cribado mediante mamografías, destinados a identificar lesiones antes de que aparezcan manifestaciones evidentes.
Entre los cambios que aconsejan consultar con un profesional sanitario se encuentran la aparición de un bulto o engrosamiento en la mama, alteraciones en su forma, cambios en la piel o el pezón y secreciones anómalas. La OMS recomienda valorar cualquier nódulo nuevo, aunque recuerda que la mayoría de los bultos mamarios no son cancerosos.
El tratamiento depende de las características del tumor y de su extensión y puede combinar cirugía, radioterapia y diferentes medicamentos. Cada paciente requiere, por tanto, una valoración individual y un seguimiento especializado.
Junto al diagnóstico precoz y los avances terapéuticos, otro de los retos es hacer más llevadero el tratamiento a las mujeres que deben acudir periódicamente al hospital para recibir medicación. En Cantabria, algunas pacientes con cáncer de mama pueden beneficiarse de la atención oncológica domiciliaria de Valdecilla cuando el tratamiento prescrito y su situación clínica cumplen los criterios establecidos por el equipo sanitario.
Esa posibilidad se articula a través de ONCODOM, el programa del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla que permite administrar determinados tratamientos oncológicos en casa. No está destinado exclusivamente al cáncer de mama, sino a pacientes con distintos tipos de tumores, pero ofrece a las mujeres con esta enfermedad que resulten candidatas la posibilidad de recibir determinadas terapias sin desplazarse al hospital para cada administración.
Desde su puesta en marcha en diciembre de 2020, Valdecilla ha realizado 3.306 administraciones de tratamientos oncológicos a domicilio. Según el balance del hospital, durante este periodo no se han registrado reacciones durante las infusiones realizadas en casa.
Para acceder al programa es necesario ser adulto, encontrarse clínicamente estable, recibir tratamientos considerados de bajo riesgo, haber completado al menos tres administraciones hospitalarias sin complicaciones y residir dentro del área de cobertura, situada aproximadamente a 20 kilómetros de Valdecilla.
Farmacia Hospitalaria se encarga de validar y preparar la medicación y el personal de Enfermería realiza posteriormente en el domicilio las comprobaciones necesarias y administra el tratamiento. Pacientes y cuidadores reciben además formación para reconocer signos de alarma y solicitar asistencia en caso necesario.
Desde noviembre de 2025, ONCODOM forma parte de la cartera estable de servicios de Valdecilla y su experiencia ha servido también para formar y asesorar a profesionales de otros seis hospitales españoles que han desarrollado iniciativas similares.
En vísperas del 19 de octubre, la experiencia de Valdecilla muestra así otra vertiente de la atención al cáncer de mama: no solo diagnosticar antes y disponer de mejores tratamientos, sino facilitar que algunas pacientes puedan recibir parte de esa atención en su propio domicilio cuando resulta clínicamente seguro.