El Presupuesto de Cantabria para 2026 entra en vigor con nuevas deducciones fiscales que benefician a familias y jóvenes

El consejero de Economía, Luis Ángel Agüeros, en el Parlamento de Cantabria durante la sesión plenaria en la que se aprobó la Ley de Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma de Cantabria. (Foto: Raúl Lucio)
Santander- 01.05.2026
El Gobierno de Cantabria pone hoy en marcha la Ley 4/2026, de 28 de abril, de Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma de Cantabria para el año 2026 tras la publicación en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC) del pasado 30 de abril.
Junto a las cuentas autonómicas, también entra en vigor la Ley de Cantabria 5/2026, de 28 de abril, de Medidas Fiscales y Administrativas para el año 2026, publicada igualmente en el BOC, que incorpora un conjunto de deducciones y beneficios fiscales dirigidos a reforzar el crecimiento económico, el empleo y el bienestar de las familias.
El consejero de Economía, Hacienda, Financiación Autonómica y Fondos Europeos, Luis Ángel Agüeros, ha destacado que ambos instrumentos constituyen «el instrumento de política económica más poderoso que tiene nuestro gobierno para impulsar el crecimiento y el empleo, controlar la inflación y para impedir la recesión, para ejecutar las inversiones y un mecanismo fundamental para hacer llegar el bienestar a las familias y las personas».
Entre las principales novedades, la ley de acompañamiento incorpora nuevas deducciones fiscales y amplía beneficios existentes con el objetivo de aliviar la carga económica de los hogares. Según ha subrayado Agüeros, estas medidas «dejan más dinero en el bolsillo de aquellos cántabros que tienen menos recursos, aquellas familias a las que le cuesta más llegar a final de mes».
Para facilitar el acceso a la vivienda de los jóvenes menores de 36 años se incorporan dos nuevas deducciones. La primera por la compra o rehabilitación de vivienda habitual, que alcanzará el 15% de las cantidades satisfechas en el periodo de que se trate por la adquisición o rehabilitación de la vivienda habitual situada en el territorio de la Comunidad Autónoma de Cantabria que vaya a constituir la residencia habitual del contribuyente. La base máxima de esta deducción será de 9.000 euros anuales y podrá aplicarse durante tres años, el ejercicio impositivo en que se realiza la adquisición de la vivienda o rehabilitación de la vivienda y los dos siguientes. La segunda es una deducción del 15% de las cantidades que se depositen en cuentas en entidades de crédito («cuenta vivienda») que hayan firmado un convenio con el Gobierno de Cantabria, y siempre que las cantidades se destinen a la adquisición o rehabilitación de la vivienda habitual en el plazo de 10 años. La base máxima de esta deducción será de 6.000 euros anuales. Y, por último, se crea una deducción por compromiso medioambiental en la que el contribuyente que sea propietario o arrendatario de una vivienda en Cantabria que constituya su residencia habitual podrá deducirse hasta un máximo de 100 euros por realización de actuaciones medioambientales que sean certificadas por entidades con las que el Gobierno de Cantabria haya firmado el oportuno convenio. En el caso del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, se amplía el tipo reducido para la compra de vivienda habitual por jóvenes menores de 40 años, se eleva el valor de la vivienda que tributa al 7% hasta los 300.000 euros, adaptándolo al precio de la vivienda y se recoge la progresividad del impuesto en la tarifa de la vivienda habitual, eliminando así la posible aplicación del error en el salto.
También se amplía la edad para aplicar la deducción de arrendamiento de vivienda hasta los 40 años en el caso de que la unidad familiar tenga dos o más hijos.
Otras reformas fiscales
El nuevo marco fiscal incluye también medidas de carácter social, como deducciones específicas para familias con hijos con discapacidad -se eleva la deducción hasta los 1.600 euros en el caso del nacimiento o la adopción de un hijo con un grado de discapacidad igual o superior al 33%- y para personas afectadas por enfermedades raras, «conteniéndose una previsión específica para los enfermos de ELA», tal y como ha señalado el consejero.
Para los supuestos de enfermedades raras se eleva a 20% los gastos deducibles, hasta un límite de 1.000 euros en declaración individual y 1.200 en declaración conjunta. En el caso de la ELA se elevan los gastos deducibles al 50% hasta un límite de 2.000 euros, y se elimina el límite de renta.
En cuanto a la deducción por ayuda doméstica, se añade el derecho a la deducción cuando en el hogar familiar haya una persona que tenga reconocido un grado de discapacidad física, psíquica o sensorial igual o superior al 65%.
Además, se incorporan incentivos para promover el ejercicio físico y la práctica deportiva en la que el contribuyente se podrá deducir el 30% de los gastos realizados, hasta un máximo de 150 euros anuales, en gimnasios e instalaciones deportivas; entidades inscritas en el Registro de Entidades Deportivas; clases para la práctica del deporte o la educación física; y licencias federativas emitidas por una Federación Deportiva de Cantabria.
Agüeros ha defendido que la política fiscal aplicada por el Ejecutivo está dando resultados positivos, recordando que Cantabria ha mejorado su competitividad tributaria en los últimos años. En este sentido, ha asegurado que «Cantabria necesitaba de forma urgente una nueva política de actitud serena moderada y responsable» y ha subrayado que «bajamos todos los impuestos a los que nuestra comunidad tiene competencias».
Asimismo, ha señalado el impacto de estas medidas en la actividad económica, destacando el incremento de la recaudación y de las operaciones sujetas a tributación. «Quiero recordarles las numerosas transacciones que están esperando al 2 de mayo. La gente se lo lee, la gente lo valora», ha afirmado.
Con la entrada en vigor de estas cuentas, el Gobierno de Cantabria refuerza su apuesta por un modelo económico basado en el crecimiento, la atracción de inversión y la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos, mediante políticas fiscales orientadas a favorecer el consumo, el acceso a la vivienda y el apoyo a los colectivos que más lo necesitan.
Fuente: www.cantabria.es