‘El Semáforo del Dolor’ moviliza a más de 2.000 personas para mejorar y afrontar de forma activa el dolor persistente

Foto de familia de parte de las profesionales implicadas en la campaña ‘El Semáforo del Dolor’ junto a la directora de Cuidados, Formación y Continuidad Asistencial del SCS, Patrica Corro, de quien depende la Escuela Cántabra de Salud (Foto: Gobierno de Cantabria)
Santander – 20.10.2026
Cantabria acaba de celebrar una nueva edición de la campaña ‘El Semáforo del Dolor’, una iniciativa de sensibilización, educación para la salud y participación ciudadana que, con motivo del Día Mundial contra el Dolor, ha recalado en centros de salud, hospitales y asociaciones de pacientes de distintos puntos de la región.
En total, más de 2.000 personas han participado en las actividades para mejorar el conocimiento del dolor persistente, expresar sus necesidades y promover estrategias que ayuden a recuperar autonomía y calidad de vida.
Los primeros registros de participantes denotan una amplia diversidad de participantes, tanto mujeres como hombres, de diferentes edades y situaciones respecto al dolor. Destaca también la participación de personas que no conviven con dolor persistente, lo que refuerza la dimensión preventiva y educativa de la campaña.
‘El Semáforo del Dolor’ pone también de manifiesto la importancia del trabajo compartido entre Atención Primaria, hospitales, asociaciones de pacientes y recursos comunitarios. La implicación de los equipos participantes y la respuesta de la ciudadanía han permitido convertir una actividad informativa en un espacio de encuentro, escucha y aprendizaje colectivo.
Tres años escuchando a la ciudadanía de Cantabria
La campaña de este año da continuidad a un recorrido iniciado en 2024 con ‘El dolor crónico en el punto de mira’ que, con 1.111 participantes, contribuyó a conocer mejor la presencia del dolor persistente y su interferencia en la vida cotidiana.
En 2025, ya con la denominación actual, ‘El Semáforo del Dolor’, amplió su alcance hasta las 2.418 personas e incluyó a hospitales y asociaciones de pacientes, junto a los equipos de Atención Primaria. Aquella edición permitió, desde la medición del impacto del dolor, comprender mejor cómo lo viven y afrontan las personas.
Ya entonces, más de la mitad de los que respondieron situaban el dolor en los niveles amarillo o rojo del semáforo y manifestaban dificultades para afrontarlo en su vida cotidiana. En este sentido, las necesidades más repetidas estaban relacionadas con el ejercicio y el movimiento, el acceso a fisioterapia, el acompañamiento profesional y el apoyo emocional.
La edición de 2026 supone un pasó más ya que, además de conocer cómo afrontan el dolor, se invita a las personas a identificar qué pueden hacer para mejorar su situación.
El dolor: comprenderlo, ponerse en marcha y afrontarlo
Bajo el lema ‘Comprenderlo, ponerte en marcha, afrontarlo’, la campaña traslada tres mensajes fundamentales para favorecer una relación más activa con el dolor.
El primero, ‘comprenderlo’, pone el acento en la importancia de conocer cómo funciona el dolor persistente y superar creencias que pueden dificultar su manejo.
El segundo, ‘ponerte en marcha’, promueve el movimiento y la actividad física adaptada como herramientas fundamentales para mejorar la funcionalidad, recuperar confianza y reducir el miedo al movimiento.
Afrontarlo’ recuerda que existen estrategias de autocuidado, recursos profesionales y apoyos comunitarios que pueden ayudar a reducir el impacto del dolor en la vida diaria.
Durante la jornada, profesionales sanitarios y representantes de asociaciones han compartido estos tres mensajes con la ciudadanía y han resuelto sus dudas, facilitado materiales informativos y compartido espacios de conversación sobre una realidad que afecta a numerosas personas y familias.
De escuchar a las personas a promover pequeños cambios
Una de las novedades de esta edición ha sido la incorporación de una pregunta orientada a la acción: ‘¿Qué pequeño paso crees que podrías empezar esta semana para afrontar mejor tu dolor?’, con la que se pretende trascender la campaña y una invitación a reflexionar sobre las propias capacidades e identificar cambios factibles en la vida cotidiana.
Las primeras respuestas recogen propuestas relacionadas con caminar, realizar ejercicio, recuperar actividades, mejorar hábitos, dedicar tiempo al autocuidado o utilizar técnicas de relajación.
Se trata de un enfoque que refuerza una idea central: afrontar activamente el dolor no significa ignorarlo ni responsabilizar individualmente a quien lo padece, sino proporcionar conocimientos, herramientas y apoyos para mejorar su autonomía y bienestar. Los datos recogidos en la encuesta permitirán también profundizar en las necesidades de diferentes grupos de población y orientar nuevas acciones de promoción de la salud y prevención.
Del conocimiento a la transformación de la atención sanitaria
El recorrido de estas campañas está estrechamente relacionado con el trabajo que Cantabria desarrolla para impulsar un modelo de atención al dolor persistente más integral y centrado en las personas. En este contexto, el Servicio Cántabro de Salud (SCS) está implantando el Programa de Afrontamiento Activo del Dolor Persistente en Atención Primaria, que combina educación en neurociencia del dolor y ejercicio terapéutico progresivo, mediante intervenciones grupales desarrolladas por fisioterapeutas con formación específica.
Este modelo busca mejorar la funcionalidad y la calidad de vida de las personas, favoreciendo su participación activa e incorporando alternativas no farmacológicas basadas en la evidencia científica.
Un trabajo que complementan estas campañas comunitarias, que acercan los conocimientos a la población general y permiten incorporar la experiencia y las necesidades expresadas por la ciudadanía a la planificación de nuevas intervenciones.
Reconocimiento al compromiso de los centros de salud
La edición de este año también ha querido reconocer la implicación de los equipos con más participación en ‘El Semáforo del Dolor’ de 2025. Así, lo centros de salud de Camargo Costa, Cazoña y Colindres, que registraron 187, 180 y 178 participaciones respectivamente, han sido reconocidos por su capacidad de movilización y su compromiso con la educación para la salud.
Un distintivo que pone en valor la labor de los profesionales que incorporan la promoción de la salud y la participación comunitaria a su actividad.
Desde la Escuela Cántabra de Salud, que coordina esta campaña, agradecen la implicación de profesionales, asociaciones y personas participantes, que hacen posible mantener y ampliar esta iniciativa. Porque comprender el dolor, encontrar apoyos y descubrir que podemos dar pequeños pasos para afrontarlo mejor también es una forma de cuidar nuestra salud.
Fuente: www.cantabria.es