IDIVAL desarrolla en Cantabria una nueva terapia génica con nanopartículas para hacer más accesible el tratamiento del cáncer

El instituto impulsa un innovador proyecto liderado por la doctora Mónica López Fanarraga que podría abaratar y simplificar la producción de terapias CAR-T, clave en la lucha contra el cáncer.
01.11.2025.- El Instituto de Investigación Sanitaria Marqués de Valdecilla (IDIVAL) da un paso decisivo en el campo de las terapias avanzadas contra el cáncer con el impulso a un proyecto pionero basado en nanopartículas de sílice biocompatibles. La iniciativa, liderada por la doctora Mónica López Fanarraga, catedrática del Departamento de Biología Molecular e investigadora de IDIVAL, ha recibido 17.000 euros a través del programa DTEC-VAL, destinado a promover la innovación tecnológica con impacto clínico directo.
El objetivo es desarrollar un nuevo sistema de transferencia génica más sencillo, seguro y económico, que podría transformar el acceso a las terapias CAR-T, uno de los mayores avances recientes en oncología.
Estas terapias consisten en modificar linfocitos T del propio paciente para que ataquen las células tumorales, pero su producción actual mediante vectores virales es cara, lenta y limitada. El proyecto cántabro propone una alternativa no viral con nanopartículas de sílice, patentada bajo el código ES2934282A1, que ofrece ventajas clave: alta estabilidad del ADN, facilidad de producción, versatilidad y posibilidad de direccionamiento selectivo hacia las células diana.
Según los responsables de IDIVAL, este sistema podría abaratar y simplificar la producción de células CAR-T, e incluso, en un futuro, aplicarse directamente en pacientes sin necesidad de complejas manipulaciones en laboratorio.
El programa DTEC-VAL, con un presupuesto total de 30.000 euros, apoya proyectos en biomedicina, biotecnología, electromedicina o tecnología farmacéutica que fomenten la colaboración entre hospitales, universidades y empresas, consolidando el papel de Cantabria como referente nacional en innovación sanitaria.
Este avance no solo busca mejorar la accesibilidad de las terapias génicas, sino también reforzar la posición de Cantabria en el mapa de la medicina personalizada y la nanotecnología biomédica, áreas estratégicas que pueden generar oportunidades científicas y económicas para la región.