La DGT intensifica desde hoy los controles de alcohol y drogas: el 28% de los accidentes mortales estuvieron relacionados con el consumo de alcohol

La campaña especial se desarrollará hasta el 19 de julio con miles de controles en carreteras y vías urbanas para retirar de la circulación a conductores que supongan un riesgo para la seguridad vial.
13 de julio de 2026.- La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en marcha este lunes una nueva campaña especial de vigilancia y control del consumo de alcohol y otras drogas al volante, que permanecerá activa hasta el próximo 19 de julio. Durante toda la semana se intensificarán los controles en carreteras y vías urbanas con el objetivo de reducir una de las principales causas de la siniestralidad vial y evitar que conductores bajo los efectos de estas sustancias continúen circulando.
La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, con la colaboración de policías autonómicas y locales que se adhieran a la iniciativa, reforzará los dispositivos de control en todo el país. Según la DGT, el 88,8% de los positivos se detectan en controles preventivos, lo que pone de manifiesto la eficacia de este tipo de campañas para mejorar la seguridad en las carreteras.
La campaña llega respaldada por unos datos que evidencian la magnitud del problema. El alcohol continúa siendo el segundo factor concurrente más frecuente en los siniestros de tráfico y estuvo presente en el 28% de los accidentes mortales registrados durante 2024 en el ámbito de actuación de la DGT, con 273 personas fallecidas. Además, las víctimas mortales en siniestros en los que al menos un conductor dio positivo en alcoholemia aumentaron un 9% respecto a 2023 y un 24% en comparación con 2019.
A estas cifras se suman los datos del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, cuya memoria de 2024 revela que el 34% de los conductores fallecidos sometidos a análisis toxicológico presentaban alcohol en el organismo, mientras que el 16,4% había consumido drogas. En casi una cuarta parte de los casos positivos, la tasa de alcohol superaba los 1,20 miligramos por litro.
Durante la presentación de la campaña, el director del Observatorio Nacional de Seguridad Vial, Álvaro Gómez, insistió en que «la única tasa de alcohol segura al volante es la tasa cero«, recordando que la comunidad científica y los principales organismos internacionales coinciden en que reducir los límites máximos de alcoholemia contribuye a disminuir los accidentes y sus consecuencias.
La iniciativa vuelve a contar con la colaboración de la Federación Nacional ASPAYM, cuyos voluntarios, personas con lesión medular provocada por accidentes de tráfico, acompañarán a los agentes en distintos controles bajo el lema «No corras, no bebas… no cambies las ruedas». Su participación pretende concienciar a los conductores mostrando las consecuencias reales e irreversibles que puede provocar una conducción irresponsable.
La presidenta de ASPAYM, Mayte Gallego, ha apelado a la responsabilidad de los conductores y ha recordado la importancia de preguntarse antes de iniciar cualquier desplazamiento si realmente se está en condiciones de conducir, evitando cualquier consumo que pueda afectar a la capacidad de reacción.
La DGT recuerda que el alcohol disminuye la capacidad para conducir al aumentar el tiempo de reacción, alterar la percepción de la velocidad, reducir la coordinación y limitar el campo visual. Incluso dentro de los límites legales, el riesgo de accidente aumenta considerablemente: con una tasa de 0,5 gramos por litro en sangre el riesgo de sufrir un siniestro se duplica; con 0,8 gramos se multiplica por cinco y con 1,5 gramos puede llegar a ser veinte veces superior.
Además de las sanciones administrativas, conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas puede constituir un delito. Según los datos de la Fiscalía de Seguridad Vial, durante 2025 fueron condenados 47.103 conductores por este tipo de conductas. La Dirección General de Tráfico insiste en que, más allá de las consecuencias legales, una decisión irresponsable al volante puede cambiar para siempre la vida del conductor y de las víctimas de un accidente.