La vuelta al cole en Cantabria arranca entre la ilusión de los niños y la huelga del profesorado

Nervios, mochilas nuevas y abrazos marcan un inicio de curso escolar condicionado por paros docentes y retrasos en las incorporaciones
Cantabria, 7 de septiembre de 2025. – Este lunes 8 de septiembre comienza oficialmente el curso escolar 2025-2026 en los centros de Infantil, Primaria y Educación Especial de Cantabria. La jornada estará marcada por la ilusión de miles de alumnos y alumnas que regresan a las aulas, pero también por la tensión derivada de la huelga convocada por los principales sindicatos docentes.
Las escenas de cada septiembre volverán a repetirse: mochilas nuevas, nervios en la entrada, sonrisas de reencuentro con los compañeros y alguna lágrima entre los más pequeños que se estrenan en la guardería. La adaptación de los más pequeños será paulatina, mientras que los alumnos mayores afrontan con responsabilidad una etapa clave de aprendizaje y crecimiento.
Un inicio de curso condicionado por la huelga
Los sindicatos STEC, ANPE, CCOO y UGT han convocado paros los días 8 y 9 de septiembre en protesta por la falta de acuerdo en la adecuación salarial del profesorado. La Consejería de Educación ha fijado servicios mínimos que han generado controversia: en colegios de hasta 300 alumnos únicamente estará presente el equipo directivo, aumentando progresivamente hasta un máximo de cinco docentes en los centros con 800 estudiantes.
El Tribunal Superior de Justicia de Cantabria ha anulado la obligación de que los tutores estén presentes durante la huelga, manteniendo, no obstante, otros servicios mínimos.
A este panorama se suma la disminución del alumnado: el curso arranca con 3.000 estudiantes menos y 40 aulas menos que el año pasado. Además, la incorporación de más de 300 interinos de Infantil y Primaria no se producirá hasta el 10 de septiembre, una vez finalizados los paros.
Pese a las dificultades, el curso llega acompañado de nuevas medidas. La ratio en Tercero de Primaria se reduce a un máximo de 20 alumnos, reforzando así la atención individualizada. También entran en vigor un refuerzo en orientación educativa y mejoras en las áreas de matemáticas y lectura.
Otro de los cambios más significativos es la aplicación obligatoria de un reglamento más estricto sobre el uso de teléfonos móviles en las aulas, con el objetivo de favorecer la concentración y el rendimiento académico.
Así, Cantabria vivirá mañana una vuelta al cole cargada de contrastes: ilusión, juegos y nervios en los pasillos de los colegios, al tiempo que el conflicto laboral y la movilización sindical ponen en jaque la normalidad en las aulas. El curso 2025-2026 arranca como uno de los más intensos y desafiantes de los últimos años.