Los sindicatos de Policía Local plantan al Gobierno de Cantabria y rechazan las futuras Normas Marco

APLB-USO, CC.OO., CSIF y SIEP denuncian que el borrador supone un retroceso, renuncia a la coordinación real entre municipios y deja fuera reivindicaciones históricas del colectivo
18 junio 2026
Las principales organizaciones sindicales con representación en la Mesa de Coordinación de Policías Locales de Cantabria han mostrado su rechazo frontal al borrador de las futuras Normas Marco de Policía Local impulsadas por el Gobierno regional. APLB-USO, CC.OO., CSIF y SIEP consideran que el texto presentado supone una oportunidad perdida para modernizar el modelo policial y mejorar las condiciones profesionales de los agentes.
Los sindicatos aseguran que su negativa no responde a una actitud de bloqueo, sino a la convicción de que la propuesta actual se aleja de los acuerdos trabajados durante más de un año y medio de negociaciones y elimina aspectos que consideraban fundamentales para el futuro de las policías locales cántabras.
Entre las principales críticas figura la ausencia de un reconocimiento explícito de los riesgos derivados de la actividad policial. Las organizaciones sindicales lamentan que el borrador no contemple la toxicidad ni la exposición a agentes físicos, químicos y biológicos asociados al desempeño diario de los agentes desde una perspectiva de prevención de riesgos laborales y protección de la salud.
Los representantes policiales recuerdan que las intervenciones en accidentes de tráfico, incendios, emergencias, actuaciones con sustancias peligrosas o situaciones que implican contacto con fluidos biológicos forman parte habitual de la labor policial y consideran que estos riesgos deberían reflejarse expresamente en la normativa.
Otro de los puntos que genera un mayor rechazo es la falta de medidas para avanzar hacia una verdadera homogeneización de las condiciones laborales entre municipios. Los sindicatos consideran especialmente llamativo que unas Normas Marco concebidas para coordinar a las policías locales no aborden cuestiones como la equiparación del complemento de destino dentro de la comunidad autónoma.
«Resulta incomprensible que una norma destinada a coordinar y homogeneizar renuncie precisamente a regular aspectos esenciales para lograr esa coordinación», sostienen las organizaciones sindicales.
Los representantes de los agentes también muestran su malestar por la aparición de informes y objeciones de última hora que, según denuncian, han modificado acuerdos trabajados durante meses de negociación. A su juicio, determinadas presiones procedentes de algunos ayuntamientos han terminado condicionando el contenido definitivo del texto.
Los sindicatos afirman tener la sensación de que las decisiones finales han respondido más a intereses particulares de determinadas administraciones locales que a una estrategia autonómica destinada a fortalecer la coordinación policial en toda Cantabria.
Además, critican que el Gobierno regional ni siquiera llegara a someter el documento a votación formal en los términos establecidos por el régimen de funcionamiento de la propia Comisión de Coordinación.
Por todo ello, APLB-USO, CC.OO., CSIF y SIEP han anunciado su rechazo al borrador y han reiterado su compromiso de seguir defendiendo una Norma Marco «moderna, valiente y útil», que reconozca la realidad de la profesión policial, refuerce la protección de la salud de los agentes y garantice criterios homogéneos en todos los municipios de Cantabria.
Las organizaciones sindicales concluyen que la futura normativa debería servir para fortalecer y coordinar las Policías Locales de la comunidad autónoma, objetivo que, a su juicio, no cumple el texto actualmente planteado por el Ejecutivo cántabro.