Silva rechaza las acusaciones de recortes y asegura que las decisiones de su departamento priorizan la mejora de la educación y «sitúan al alumnado en el centro de las decisiones»

El consejero junto al director de Personal Docente. FOTO: Lara Revilla
Santander- 17.07.2026
«En tres años hemos demostrado que estamos poniendo al alumno y a la mejora de la educación en el centro de nuestras decisiones como síntoma de un sistema educativo maduro. Nuestra prioridad, por lo tanto, no es mantener aulas sin alumnos o con muy pocos alumnos, sino mejorar la educación».
Silva ha querido, así, ofrecer una respuesta a la comunidad educativa frente al «ruido» generado estos últimos días por grupos políticos y sindicatos, acusando al Ejecutivo de llevar a cabo recortes en la educación pública y de desmantelar aulas de manera indiscriminada de una manera «interesada y sesgada».
Tal y como ha explicado, la pérdida de alumnado responde exclusivamente a un fenómeno demográfico, y la gestión educativa, sí que es una cuestión política. La primera, por tanto, no depende del Gobierno-ha puntualizado- mientras que la segunda está orientada a amortiguar las consecuencias de esa pérdida de alumnado.
«Las aulas no desaparecen porque la Consejería quiera reducir o cerrar simplemente no se abren, porque no existen alumnos suficientes para ocuparlas. Y esto ocurre en la red pública y en la concertada», ha apuntado.
La escolarización constituye un proceso continuo de planificación que se desarrolla durante más de un año y que debe compatibilizar tres objetivos fundamentales: garantizar una plaza escolar a todo el alumnado, respetar en la mayor medida posible la libertad de elección de las familias y gestionar de forma responsable los recursos públicos disponibles. Todas las decisiones relativas a la autorización de unidades, la distribución de alumnado o la adjudicación de plazas responden a criterios objetivos establecidos en la normativa vigente, y se adaptan a la realidad demográfica, según ha señalado en su intervención.
Frente a la acusación de sindicatos y oposición sobre los recortes en la educación pública, el titular de Educación ha explicado que un recorte sería reducir los recursos por alumnos, y su departamento está apostando, exactamente, por lo contrario: disponer de más y mejor atención gracias a la reducción de ratios. En este sentido, ha recordado que Cantabria, junto a La Rioja, es la comunidad autónoma con mayor inversión o gasto educativo por alumno del país, con 8.600 euros por alumno. Dedicamos el 23% del presupuesto a educación, en 2023 esta cifra era del 18%, ha añadido.
De igual modo, ha recriminado a aquellos que acusan al Ejecutivo autonómico de desmantelar la educación pública, que este Gobierno ha ampliado la reducción de ratios a más cursos que nunca, destinado así más recursos a cada alumno. «La calidad educativa no depende del número de aulas abiertas, sino de la atención que recibe cada uno de los alumnos», una afirmación que ha asentado en la cifra de ratio de alumno por profesor, la más baja del país, con 8,9 alumnos por docente.
Por tanto, en su intervención, el titular de Educación ha vuelto a insistir en el hecho de que se trata de un problema demográfico, no desaparecen aulas porque la Consejería quiera cerrarlas, desaparecen porque desaparecen niños. De este modo, en el curso 2025/2026 la disminución ha sido de 2.361 alumnos con respecto al curso anterior, mientras que en el próximo habrá 1.249 alumnos menos en Infantil y Primaria, lo que supone una bajada del 4,3%. Para ilustrar este descenso ha asegurado que desde su llegada al Gobierno en 2023 la red ha perdido 3.500 alumnos, un descenso que se registra a pesar haber incrementado la red de aulas de 1 año y aumentando la oferta de FP, «existe una gran diferencia entre cerrar una unidad teniendo lista de espera y no abrirla porque no hay alumnos para escolarizar».
Las cifras de escolarización, a día de hoy-el proceso está en constante evolución- arrojan un descenso de 72 grupos o unidades menos en educación Infantil y Primaria y se pasa de 3.180 maestros a 3.085, que son 95 menos. Por lo que respecta a Secundaria y FP este descenso de alumnado apenas se percibe todavía, por eso aquí el cómputo global de unidades y cupo docente será prácticamente igual o muy similar al del curso pasado. Por lo tanto, ha afirmado, «no se puede y no se debe mantener abiertas aulas que no tienen alumnos, porque lo contrario sería gestionar de espaldas a la realidad», se trata «no de una decisión ideológica, es una gestión realista, responsable, que busca dar una plaza de escolarización a cada alumno porque es un derecho fundamental».
Igualmente, Silva ha señalado que la prueba de que no se desmantela la educación pública es que si fuera así no se hubiera invertido tanto esfuerzo y dinero en reducir ratios, tal y como se ha hecho en 2º,3º y 4º de Primaria. Cada vez que reducimos las ratios estamos destinando más recursos para atender a menos alumnos por aula, lo que es «exactamente lo contrario a desmantelar o aplicar recortes en la educación pública», ha sentenciado. Como ejemplo ha asegurado que bajar la ratio en 4º de Primaria en el curso 2026/2027 va a suponer la creación de 24 grupos con un impacto presupuestario de, aproximadamente, 1,5 millones de euros.
Asimismo, ha puesto en valor las medidas adoptadas por su departamento, a pesar de la bajada de la natalidad, beneficiando a los alumnos con más aulas de 1 año, pasando de 20 a las 50 actuales en tres cursos; mejorando la atención en el primer ciclo de Infantil con la pareja pedagógica; mediante la ampliación de la oferta de FP hasta alcanzar los 150 títulos y de enseñanzas artísticas o de idiomas y con la ampliación de plazas en Educación Especial, aumentando las aulas en centros ordinarios de 17 a 34 y el crecimiento de los centros existentes en la región, pasando de dos a tres con el nuevo CEE de Colindres.
«No estamos impasibles. No podemos fabricar niños, pero si podemos mejorar la calidad educativa con decisiones de gestión que atiendan la mejora de nuestros alumnos», ha remarcado, al tiempo que ha asegurado que «la estructura por el hecho de tener más estructura no es algo beneficioso».
Para finalizar ha apelado a la responsabilidad de grupos políticos y sindicatos para que dejen de generar inestabilidad dentro de una estrategia que lo único que hace es dañar la educación de Cantabria, en un momento en el que se puede condicionar muy sensiblemente las decisiones de escolarización. Silva ha concluido anunciando, el próximo lunes, una reunión con FAPA y CONCAPA para transmitir estos mismos datos a los representantes de las familias.
Fuente: www.cantabria.es