Un estudio internacional cuestiona el uso rutinario de betabloqueantes tras un infarto en pacientes con función cardíaca preservada

El ensayo REBOOT, publicado en The New England Journal of Medicine, con participación del Dr. José María de la Torre (Valdecilla), demuestra que estos fármacos no aportan beneficio cuando la fracción de eyección es superior al 50%
Santander, 8 de octubre de 2025.– Una de las prácticas más consolidadas en la cardiología moderna, la prescripción rutinaria de betabloqueantes tras un infarto de miocardio, ha sido cuestionada por los resultados del ensayo clínico internacional REBOOT, cuyos resultados se publican hoy en la revista médica The New England Journal of Medicine.
El doctor José María de la Torre Hernández, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, ha participado como miembro del comité científico del estudio, junto a un equipo del hospital que se situó entre los diez centros con mayor número de pacientes incluidos.
Los resultados del estudio, que analizó a 8.505 pacientes de 109 hospitales en España e Italia durante un seguimiento medio de 3,7 años, muestran que los betabloqueantes no reducen la mortalidad ni las complicaciones en pacientes cuya fracción de eyección del ventrículo izquierdo —capacidad de bombeo del corazón— es superior al 50%, es decir, cuando la función cardíaca se mantiene preservada tras un infarto.
“El mensaje debe ser claro: los betabloqueantes no aportan beneficio tras un infarto con fracción de eyección mayor del 50 %, pero son muy recomendables cuando el corazón está dañado y muestra una fracción reducida”, explica el Dr. De la Torre. “Ese matiz es fundamental para evitar alarmas y malinterpretaciones”.
El estudio no encontró diferencias significativas entre los pacientes tratados con betabloqueantes y los que no los recibieron en cuanto a:
- Mortalidad total
- Riesgo de reinfarto
- Hospitalización por insuficiencia cardíaca
Hasta ahora, las guías clínicas internacionales recomendaban el uso rutinario de estos fármacos tras un infarto, apoyándose en investigaciones de hace más de cuatro décadas, realizadas antes de la era de la reperfusión inmediata, las estatinas y la doble antiagregación. Actualmente, más del 80% de los pacientes son dados de alta con betabloqueantes, pese a que pueden causar efectos secundarios como fatiga, bradicardia o disfunción sexual.
Los hallazgos de REBOOT, coordinado por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) bajo la dirección del Dr. Borja Ibáñez, abren la puerta a una medicina más personalizada y ajustada al perfil clínico de cada paciente, reconsiderando el uso sistemático de estos fármacos.
Los investigadores destacan que los betabloqueantes siguen siendo esenciales cuando la fracción de eyección es baja o existe insuficiencia cardíaca, donde sí mejoran la supervivencia y reducen complicaciones.
Además, subanálisis del ensayo sugieren posibles diferencias de género en la respuesta al tratamiento. “Las mujeres con fracción de eyección preservada parecían experimentar más efectos adversos, especialmente a dosis altas”, señala De la Torre, apuntando que estos resultados requieren confirmación en futuros estudios específicos.
El ensayo REBOOT fue presentado en el Congreso Europeo de Cardiología, el mayor del mundo, con más de 34.000 asistentes, y su publicación en The New England Journal of Medicine consolida la posición de España como referente internacional en investigación cardiovascular.
“El impacto de este trabajo es enorme, tanto en la práctica clínica como en la proyección internacional de la ciencia española”, concluye el Dr. De la Torre. “Es un orgullo que un estudio que cambia la forma en que tratamos a los pacientes se haya liderado desde nuestro país”.