WhatsApp dice adiós al número de teléfono: así cambiarán los nombres de usuario la forma de comunicarnos

Meta ultima una de las funciones más esperadas de la aplicación, que permitirá contactar sin compartir el número de móvil y reforzará la privacidad de millones de usuarios
1 de julio de 2026. WhatsApp se prepara para protagonizar uno de los cambios más importantes desde su nacimiento. La aplicación de mensajería de Meta trabaja en la incorporación de los nombres de usuario, una función que permitirá iniciar conversaciones sin necesidad de compartir el número de teléfono y que supondrá un importante avance en materia de privacidad.
La novedad, que lleva meses apareciendo en las versiones de prueba de la aplicación, acercará WhatsApp al funcionamiento de otras plataformas como Telegram, Instagram o X, donde cada usuario dispone de un identificador único para ser localizado.
Hasta ahora, cualquier persona que quisiera contactar con otra a través de WhatsApp debía conocer necesariamente su número de teléfono. Ese requisito ha convertido durante años el móvil en un dato prácticamente obligatorio para vender un producto de segunda mano, contactar con un cliente, participar en un grupo vecinal o establecer una primera conversación.
Con la futura actualización, cada usuario podrá crear un nombre de usuario único, precedido previsiblemente por el símbolo @, que servirá como identidad pública dentro de la plataforma.
De este modo, los contactos que ya tengan guardado el número seguirán viendo la información habitual, mientras que quienes contacten por primera vez podrán hacerlo utilizando únicamente ese identificador.
La llegada de los nombres de usuario aportará importantes ventajas para millones de usuarios.
La principal será una mayor protección de la privacidad, ya que dejará de ser necesario facilitar el número de teléfono en situaciones puntuales o con personas desconocidas.
Esto permitirá, por ejemplo, intercambiar el contacto en actividades sociales, grupos de trabajo, compraventas o eventos sin exponer un dato personal que, hasta ahora, quedaba almacenado en el teléfono de terceros.
También podría contribuir a reducir parte del spam telefónico y dificultar la recopilación masiva de números utilizados posteriormente para campañas comerciales o intentos de fraude.
Para autónomos, pequeños comercios y profesionales, la función ofrecerá además una forma más cómoda de gestionar la atención al cliente sin necesidad de contratar una segunda línea telefónica.
Como ya ocurrió en otras redes sociales, la implantación de esta función previsiblemente desencadenará una auténtica carrera por registrar los nombres más atractivos.
Alias sencillos, nombres propios, marcas comerciales o denominaciones muy reconocidas podrían agotarse rápidamente una vez que la función esté disponible para todos los usuarios.
Por ello, muchos usuarios estarán pendientes de las próximas actualizaciones de WhatsApp para asegurarse de registrar cuanto antes el identificador que desean utilizar.
La nueva herramienta también plantea desafíos para Meta.
Permitir que los usuarios se identifiquen mediante un alias facilitará la privacidad, pero también puede favorecer la aparición de perfiles que intenten suplantar identidades o generar confusión.
Por ese motivo, WhatsApp deberá reforzar sus sistemas de verificación, bloqueo y denuncia para evitar usos fraudulentos y garantizar que la nueva funcionalidad no se convierta en una vía para incrementar las estafas o la creación de cuentas falsas.
La incorporación de los nombres de usuario supone un cambio profundo en la filosofía de WhatsApp, cuya identidad siempre ha estado ligada al número de teléfono.
Si finalmente se implanta de forma generalizada, la aplicación dará un paso hacia un modelo más flexible y privado, adaptándose a una demanda histórica de sus usuarios y alineándose con las principales plataformas de mensajería del mercado.
Todo apunta a que el número de teléfono dejará de ser el centro de nuestra identidad digital en WhatsApp y que, muy pronto, bastará con compartir un simple nombre de usuario para iniciar una conversación.