Cocituber denuncia una agresión en pleno centro de Comillas tras una antigua reseña negativa

Alfonso Ortega asegura que un hostelero al que había criticado años atrás le agarró del cuello, le golpeó y le tiró al suelo mientras grababa por las calles de la villa; posteriormente acudió al hospital y presentó una denuncia ante la Guardia Civil
Comillas, 8 de septiembre de 2026.– El creador de contenido y crítico gastronómico Alfonso Ortega, conocido en redes sociales como Cocituber, ha denunciado haber sufrido una agresión mientras se encontraba grabando un vídeo por las calles de Comillas.
El propio Ortega ha relatado lo sucedido a través de un vídeo difundido en sus redes sociales, donde asegura que se encontraba paseando y grabando contenido cuando fue abordado por la espalda por un hombre al que posteriormente identificó como un hostelero de la localidad sobre cuyo establecimiento había realizado una reseña negativa años atrás.
Según su versión, el hombre le agarró con fuerza por el cuello, comenzó a insultarle, le golpeó por la espalda y terminó tirándole al suelo.
Cocituber afirma que, en un primer momento, no sabía quién le estaba atacando y que fue posteriormente cuando reconoció al supuesto agresor.
Ortega se encontraba acompañado por un primo, cuya intervención, según explica, fue determinante para frenar el enfrentamiento.
Parte de los momentos inmediatamente posteriores al incidente quedaron registrados en vídeo y han sido difundidos posteriormente por el propio creador de contenido.
El crítico gastronómico sostiene que el origen del enfrentamiento estaría relacionado con una reseña publicada años atrás sobre un establecimiento hostelero de Comillas.
Ortega defiende que en aquella ocasión se limitó a relatar su experiencia y considera que una crítica gastronómica, independientemente de que pueda resultar negativa para el establecimiento, no puede justificar una agresión física.
Tras lo sucedido, Cocituber acudió a un centro hospitalario debido especialmente a las molestias y lesiones que asegura presentar en el cuello.
Según ha explicado, allí recibió asistencia médica y se elaboró el correspondiente parte de lesiones.
Posteriormente presentó una denuncia ante la Guardia Civil por los hechos que asegura haber sufrido.
El caso ha adquirido una notable repercusión en redes sociales debido a la popularidad de Cocituber, que cuenta con más de 600.000 seguidores en Instagram y publica habitualmente vídeos sobre sus experiencias en establecimientos hosteleros de diferentes puntos de España.
La reseña que, según Ortega, estaría en el origen del incidente cuestionaba la comida servida en un establecimiento de Comillas.
El propio crítico gastronómico había diferenciado entonces entre su valoración de los platos y el trato recibido por parte del personal.
Por el momento, la información disponible corresponde al relato realizado por Alfonso Ortega y a la denuncia que asegura haber presentado ante la Guardia Civil.
@cocituber Hoy me han agredido en plena calle en Comillas. Estaba grabando uno de mis vídeos habituales sobre la ciudad. Un vídeo bonito, hablando de Comillas, de sus calles, de su gastronomía, de sus restaurantes y, sobre todo, de su gente. Iba andando y grabándome cuando, al meterme por una calle, un hombre se acercó por detrás, me agarró con muchísima fuerza del cuello, comenzó a insultarme, me golpeó por la espalda y acabé en el suelo. Al principio ni siquiera entendía qué estaba pasando. Después me di cuenta de quién era. Era un hostelero de Comillas cuyo establecimiento visité hace aproximadamente cuatro años y sobre el que publiqué una reseña negativa. Aquella reseña fue negativa porque mi experiencia fue negativa. La paella estaba muy mal, la tarta de manzana también y la hamburguesa, desde mi punto de vista, era prácticamente incomible. Eso fue lo que conté entonces. Ni más ni menos. Con el paso de los años, ese establecimiento ha aparecido además en diferentes medios de comunicación por sus malas valoraciones y ha ido cambiando de nombre en distintas ocasiones. Pero hoy no quiero hablar de aquella comida. Quiero hablar de algo muchísimo más grave. Porque una reseña, por dura que sea, nunca puede justificar una agresión. Después del primer ataque la situación continuó con insultos y más enfrentamientos. Mi primo y un amigo tuvieron que intervenir para separarnos y protegerme. Y sinceramente, no quiero pensar qué habría pasado si ellos no hubieran estado allí. El daño en el cuello ha sido importante. Me duele muchísimo y me han hecho bastante daño, así que después de lo ocurrido he tenido que acudir al hospital para que me atendieran y realizaran el correspondiente parte de lesiones. También he presentado una denuncia ante la Guardia Civil. Hay testigos de lo ocurrido y, además, existen vídeos grabados de buena parte de la situación, que serán aportados donde corresponda. No estoy contando esto únicamente en Instagram. Lo ocurrido está denunciado y seguirá ahora el procedimiento que tenga que seguir. Llevo años recorriendo España, entrando en miles de restaurantes y haciendo reseñas. Algunas son maravillosas y otras son negativas. Entiendo perfectamente que a un hostelero pueda no gustarle una crítica. Entiendo que pueda enfadarse. Entiendo incluso que pueda pensar que estoy completamente equivocado. Lo que jamás voy a entender ni aceptar es que alguien crea que por una reseña tiene derecho a agarrarte del cuello, golpearte y tirarte al suelo años después. Hoy estaba en Comillas precisamente para hacer un vídeo bonito de este pueblo. Y quiero dejar algo muy claro: lo ocurrido con unas personas concretas no representa a Comillas, ni a su hostelería, ni a su gente. Pero tampoco voy a callarme lo que ha ocurrido. Las diferencias se discuten. Las críticas se responden. Las reseñas se rebaten. La violencia no. Y después de miles de restaurantes visitados y miles de kilómetros recorriendo España, hoy ha sido uno de esos días en los que entiendes que detrás de una cámara también hay una persona. Una persona que simplemente estaba andando por la calle haciendo su trabajo. Gracias especialmente a mi primo y a mi amigo por estar allí. Porque hoy, de verdad, su presencia fue mucho más importante de lo que ellos seguramente imaginan. Ahora serán la Guardia Civil, los médicos y, si corresponde, la Justicia quienes se encarguen del resto.