Netflix cierra el año con una de sus mejores propuestas: Dejar el mundo atrás

 Netflix cierra el año con una de sus mejores propuestas: Dejar el mundo atrás

Amanda y su familia están pasando el fin de semana en una casa de lujo que han alquilado. Por la noche, un hombre que dice ser el propietario de la vivienda, y su hija, tocan a la puerta buscando refugio porque se ha producido un misterioso ciberataque. Lo que pasa a partir de ahí desmorona el mundo de todos los implicados y el mundo en general.

Este es el punto de partida de Dejar el mundo atrás, la película de la que todo el mundo habla y que en cuestión de días se ha colocado en el nº 1 del top 10 de la plataforma de streaming.

Una de las mejores películas apocalípticas de los últimos tiempos

Descrita así por muchos y a menos de una semana de su estreno, el film de Netflix está basado en la novela homónima de Rumaan Alam. Un thriller apocalíptico que refleja y hace crítica de una sociedad que, siendo sometida a una situación extrema como es el posible fin del mundo, se vuelve más egoísta y empeora lo que los extraños acontecimientos empezaron.

Dirigida por Sam Esmail (‘Mr. Robot’), esta cinta tiene puntos a favor que hacen que esté en boca de todos. Uno de ellos es relativo al reparto conformado por cuatro grandes nombres: Julia RobertsMahershala Ali, Kevin Bacon, Ethan Hawke.

Algo que ya de por sí es un reclamo, pero que lo es más cuando al mirar en pantalla vemos a Ethan Hawke y Kevin Bacon al mismo tiempo y en un segundo el popular embrollo que lleva años difundiéndose entre el público general se resuelve. No son la misma persona y tampoco están emparentados, al menos de forma directa.

De hecho, en una de las entrevistas concedidas durante la promoción del film, Hawke se divierte desvelando algunas anécdotas del pasado y otras más recientes surgidas de esta confusión colectiva.

“No me di cuenta de esto, pero existe una especie de teoría de conspiración de que Ethan y Kevin eran la misma persona. Estoy feliz de disipar ese mito y mostrarlos en la misma toma”, confesaba el director para la revista Forbes.

Una sociedad que permanece inmóvil ante un entorno hostil mientras ve Friends.

La serie de culto no deja de estar de actualidad. Después del triste fallecimiento de uno de sus protagonistas, Mathew Perry, vuelve a ser noticia al aparecer en múltiples ocasiones y formas dentro de la película con un papel importante y simbólico.

“Una realidad nostálgica que nunca existió”. Así es definida una de las series más populares de la historia, que es vista como una vía de escape ante las situaciones difíciles. Pero no es la única serie el director nos muestra. Otra tan célebre como la primera aparece en escena llegando el desenlace.

En un sútil pero condundente plano se deja ver a Buffy Cazavampiros, una experta en el fin del mundo que se presenta en una clara contraposición a Friends pero sobre todo a la trama principal de la película, pues su protagonista lucha incansablemente por la adversidad y por el bien de los demás mientras que la mayoría de los protagonistas del film huyen del conflicto.

Clasismo y racismo

En muchas películas, el racismo se aborda de manera directa, pero lo que resalta en la propuesta del director es su enfoque en una manifestación muy disimulada.

«Explora el lado tácito del racismo, las microagresiones sutiles o no tan sutiles que impregnan todas las estructuras de poder. Esos prejuicios que controlan las decisiones y emociones de la gente cuando ni siquiera son conscientes de ello».

Amanda, la ejecutiva de publicidad con una familia aparentemente perfecta que alquila la casa, es la encargada de exponer el tema sobre la mesa pues su principal incomodidad al encontrarse con dos desconocidos por la noche no es la hora ni la situación en sí, sino el hecho de que los propietarios de la casa de sus sueños sean personas de color.

Esmail, reconoce que Amanda es un personaje muy imperfecto en el libro y entendía la necesidad de que el público pudiera conectar de alguna manera con ella. Una tarea que finalmente se adjudicó a Julia Roberts y que ha superado con nota, logrando transmitir la humanidad de este personaje.

Por otro lado y algo reseñable aquí, es que Dejar el mundo atrás es la primera película de ficción producida por Higher Ground Productions, la compañía de Michelle yBarack Obama que en 2018 firmó un acuerdo con Netflix para producir proyectos de cine y televisión con el objetivo dar voz a diversas en la industria del entretenimiento. Una elección que visto lo visto no parece elegida al azar.

Un sinfín de lecturas, reflexiones concienzudas, debates. Esto es lo que se nos propone en este largometraje que no deja ningún momento de indiferencia durante sus más de dos horas de duración y que podría prometer en un futuro una secuela más controvertida, si eso es posible.

El Cantabro

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