El Real Club Marítimo de Santander estrena la placa que acredita su valor dentro de la arquitectura moderna

 El Real Club Marítimo de Santander estrena la placa que acredita su valor dentro de la arquitectura moderna

El Círculo de Recreo de Torrelavega y el Club Náutico de Castro Urdiales recibirán también esta semana el distintivo del registro DOCOMOMO Ibérico

Santander, 6 de octubre de 2026.– El Real Club Marítimo de Santander luce desde este martes la placa que acredita su incorporación al registro DOCOMOMO Ibérico, dedicado a documentar, divulgar y proteger el patrimonio arquitectónico del Movimiento Moderno.

La colocación del distintivo forma parte de la programación de la VII Semana de la Arquitectura de Cantabria, organizada por el Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria (COACan).

El reconocimiento se extenderá esta misma semana a otros dos edificios de la comunidad: el Círculo de Recreo de Torrelavega, cuya placa se colocará este miércoles, y el Club Náutico de Castro Urdiales, que recibirá el distintivo el viernes 9 de octubre.

DOCOMOMO, siglas de Documentation and Conservation of Buildings, Sites and Neighbourhoods of the Modern Movement, es una organización internacional creada para identificar, estudiar y favorecer la conservación de los principales ejemplos de la arquitectura moderna.

Con estas tres incorporaciones, el registro suma ya 413 edificios de España y Portugal.

El decano del COACan, Román San Emeterio, ha destacado que la colocación de las placas permite trasladar a propietarios y ciudadanos el valor arquitectónico de estos inmuebles y favorecer su conocimiento y conservación.

El Real Club Marítimo de Santander, proyectado por Gonzalo Bringas y construido entre 1933 y 1934, constituye uno de los ejemplos más reconocibles del racionalismo en Cantabria.

Levantado sobre el agua en Puertochico, destaca por su estructura de hormigón armado, las fachadas blancas, las líneas horizontales, los cuerpos volados y las referencias a la arquitectura naval. Su disposición sobre pilotes y su conexión con tierra mediante una pasarela refuerzan su imagen de edificio estrechamente vinculado a la bahía.

El Círculo de Recreo de Torrelavega, obra de Ricardo Lorenzo y Domingo Indalecio de la Lastra, fue construido entre 1960 y 1969. Su volumen prismático, el revestimiento de pequeñas teselas y la composición de sus fachadas reflejan la influencia del racionalismo y del lenguaje arquitectónico de Le Corbusier.

Por su parte, el Club Náutico de Castro Urdiales, proyectado por Gabriel de la Torriente Rivas y construido entre 1955 y 1958, comparte con el edificio santanderino una estrecha relación con el mar. Se levanta también sobre pilotes y tiene como uno de sus elementos más característicos una cubierta en forma de ‘V’ con grandes voladizos de hormigón.

El COACan señala que la inclusión de estos inmuebles en DOCOMOMO busca también llamar la atención sobre la necesidad de conservar un patrimonio arquitectónico del siglo XX que, por su relativa cercanía en el tiempo, no siempre recibe el mismo grado de protección y reconocimiento que construcciones históricas más antiguas.

La Semana de la Arquitectura continuará durante los próximos días con conferencias, cine, música, exposiciones y actividades de reflexión sobre arquitectura y vivienda, hasta mediados de octubre.

El Cantabro

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