El TSJC amplía la investigación del caso del bolígrafo grabador a la portavoz de Vox en el Parlamento de Cantabria

El juez aprecia indicios de su posible participación en un presunto delito de descubrimiento y revelación de secretos tras analizar varios audios en los que, según el auto, conocía la existencia y el funcionamiento del dispositivo.
30 de julio de 2026.- El titular del Juzgado de Instrucción nº 2 del Tribunal de Instancia de Santander ha acordado investigar a la portavoz de Vox en el Parlamento de Cantabria por su posible participación en la causa abierta por un presunto delito de descubrimiento y revelación de secretos, relacionado con la aparición de un bolígrafo grabador en un despacho del Grupo Parlamentario de la formación.
La decisión se recoge en un auto, dado a conocer este jueves, en el que el magistrado considera que existen indicios suficientes para dirigir el procedimiento contra la portavoz y citarla a declarar en calidad de investigada. La resolución no es firme y puede ser recurrida mediante recurso de reforma en el plazo de tres días o de apelación en cinco.
Según explica el instructor, el bolígrafo grabador almacenaba 25 archivos de audio y en tres de ellos aparece una mujer que, según recoge el auto, ha sido identificada por tres personas como la portavoz parlamentaria de Vox. Del contenido de esas conversaciones, el juez concluye que la dirigente conocía la existencia del dispositivo, sabía cómo funcionaba y manifestó su intención de obtener con él «grandes cosas», expresión que figura literalmente en una de las grabaciones.
El magistrado entiende que estos audios deben analizarse en el contexto de la situación interna que atravesaba entonces el Grupo Parlamentario de Vox, donde existía una rivalidad política entre la portavoz y los otros dos diputados del grupo, una tensión que, según la resolución, también afectaba a los asesores.
Además, el auto recuerda que los propios denunciantes —dos diputados y dos asesores de Vox— reconocieron que el asesor ya investigado en la causa trabajaba prácticamente en exclusiva para la portavoz, circunstancia que el juez incorpora al conjunto de indicios.
La investigación se inició tras la denuncia presentada por esos cuatro miembros del Grupo Parlamentario un día después de localizar un bolígrafo grabador sobre la mesa del despacho ocupado por el citado asesor. Según expusieron en su denuncia, sospechaban que el dispositivo podía haberse utilizado para grabar de forma oculta conversaciones mantenidas por otros compañeros con la finalidad de perjudicarles en el marco del conflicto interno existente en el grupo.
El análisis de la memoria del dispositivo permitió recuperar 25 grabaciones. En tres de ellas, según el auto, conversan el asesor investigado y la portavoz. En una de las grabaciones, ella comenta que el dispositivo «tiene pintaza» y pregunta: «¿De ahí vamos a sacar grandes cosas?». En otra conversación ambos hablan del encendido del aparato y, en una tercera, el asesor le explica cómo iniciar y detener las grabaciones.
A la vista de estos elementos, el instructor considera que existen indicios de la posible participación de la portavoz en los hechos investigados y acuerda ampliar la investigación para esclarecer su grado de implicación. El auto subraya que esta decisión se adopta dentro de la fase de instrucción y no supone un pronunciamiento sobre la culpabilidad de la investigada, sino la continuación de las diligencias para determinar los hechos y las posibles responsabilidades penales.