GreenPaths cierra tres años de trabajo con ocho recomendaciones para una transición verde más justa

El proyecto europeo, coordinado por la Universidad de Cantabria, ha analizado 15 casos en Europa y el Sur Global y reclama una mayor integración de los impactos sociales y ambientales en las políticas de transición
Santander, 29 de septiembre de 2026.– El proyecto europeo GreenPaths, coordinado por la Universidad de Cantabria (UC), ha concluido tres años de trabajo con la presentación de ocho recomendaciones destinadas a reforzar la dimensión social y ambiental de las políticas de transición verde.
Las conclusiones fueron presentadas este lunes en la UC durante una jornada que reunió a representantes de las entidades que forman parte del consorcio y sirvió para poner en común los resultados de las diferentes líneas de investigación.
GreenPaths ha contado con una financiación de tres millones de euros del programa Horizonte Europa y con la participación de 13 socios de diez países, entre universidades, organizaciones no gubernamentales, centros de análisis y representantes de la sociedad civil.
El proyecto ha estudiado durante estos tres años las principales políticas de transición de la Unión Europea, entre ellas el Pacto Verde Europeo, el paquete Fit for 55, el Fondo de Transición Justa y el Fondo Social Europeo Plus.
Además, se han desarrollado 15 estudios de caso en Europa y el Sur Global para analizar cómo estas políticas afectan tanto a la sostenibilidad ambiental como al bienestar social.
Una de las principales conclusiones es la necesidad de mejorar la coordinación entre normas, instituciones y distintos niveles de gobierno para evitar contradicciones y efectos no previstos.
“La interacción entre normas, instituciones y distintos niveles de gobierno puede generar contradicciones o efectos no previstos”, explicó la coordinadora del proyecto, Judith Clifton, quien defendió una incorporación más explícita de los objetivos sociales y ambientales tanto a corto como a largo plazo.
Entre las recomendaciones planteadas figura que las evaluaciones de impacto socioambiental sean obligatorias antes de determinadas expansiones industriales y que incluyan indicadores más amplios que los estrictamente económicos.
GreenPaths defiende también que estos procesos incorporen una participación pública efectiva y consultas con la sociedad civil, incluso fuera de la Unión Europea cuando las actuaciones puedan tener consecuencias en otros territorios.
Estas propuestas se apoyan, entre otros trabajos, en los estudios realizados sobre la extracción de litio en Portugal y Serbia, donde los investigadores detectaron limitaciones a la hora de incorporar plenamente los efectos culturales, sociales y ambientales.
Otro de los análisis ha estudiado la distribución territorial de la financiación climática y hasta qué punto puede considerarse justa en el marco del Pacto Verde Europeo.
La jornada final celebrada en Santander incluyó además una mesa redonda sobre transiciones justas y las intervenciones de Daniel Chávez, de Ikerbasque en la Universidad del País Vasco, y Donna Andrews, de la University of Cape Town.
Ambos abordaron las posibles aplicaciones de las conclusiones de GreenPaths en otros contextos, con especial atención al Sur Global, el género, la solidaridad y los cuidados.
En el equipo de la Universidad de Cantabria han participado, junto a Judith Clifton, Daniel Díaz-Fuentes, Marcos Fernández, Ana Lara Gómez y Ana María Carrera Poncela, además de personal de la Oficina de Proyectos Europeos e Internacionales.
Las ocho recomendaciones elaboradas por el consorcio están dirigidas a responsables del diseño, la gobernanza y la aplicación de las políticas de transición con el objetivo de avanzar hacia procesos que combinen sostenibilidad ambiental, justicia social y participación ciudadana.