La ETS de Náutica de la UC forma a los futuros oficiales con un simulador de última generación

El equipo permite al alumnado entrenarse ante tráfico marítimo intenso, mala mar, baja visibilidad o riesgo de colisión en cerca de un centenar de escenarios de todo el mundo
Santander, 23 de septiembre de 2026.- La Escuela Técnica Superior de Náutica de la Universidad de Cantabria (UC) forma a sus estudiantes en situaciones reales de navegación mediante un simulador de última generación que permite recrear maniobras y escenarios de riesgo que deberán afrontar en su futuro profesional, desde tráfico marítimo intenso o condiciones meteorológicas adversas hasta situaciones de mala mar, baja visibilidad o riesgo de colisión.
El equipo reproduce con gran precisión tanto el comportamiento de diferentes tipos de buques como las condiciones de navegación en cerca de un centenar de escenarios de todo el mundo. En una de las prácticas de la asignatura Navegación III, dos estudiantes de tercer curso, Adrián y Javier, se sitúan virtualmente al mando de un buque de carga en la bahía de Algeciras, donde deben desenvolverse entre un intenso tráfico marítimo teniendo en cuenta la meteorología, las corrientes y el resto de variables que encontrarían en una navegación real.
La ETS de Náutica cuenta desde hace dos años con este sistema de la firma noruega Kongsberg, una herramienta que permite trasladar al aula situaciones que resultarían difíciles de reproducir durante la formación práctica y entrenar al alumnado para responder ante ellas con seguridad.
El dispositivo permite recrear hasta un centenar de escenarios repartidos por todo el mundo: desde la bahía de Algeciras, una de las zonas de tráfico marítimo más complejas, hasta el canal de la Mancha o el de Panamá. “Lo que hacemos aquí es formar a los alumnos para que tengan una visión y un entrenamiento sobre lo que se van a encontrar luego en los barcos, en la vida real, en su vida profesional”, explica Mayka Gutiérrez, profesora de la asignatura de Navegación III, durante una sesión práctica en la que los estudiantes manejan el radar ARPA en condiciones de tráfico denso, mala mar y visibilidad reducida.
Según la docente, el valor del simulador radica en su capacidad para anticipar situaciones que en la navegación real pueden ocurrir una vez cada 20 años: “Si no tuvieran este simulador, esas situaciones igual no se dan. Son situaciones que nos anteponemos para que luego puedan reaccionar de una forma más segura”. Entre los ejercicios más habituales enumera maniobras con tráfico denso, navegación con mala mar, hombre al agua y otras situaciones complicadas “que obligan a los alumnos a aplicar las reglas internacionales para evitar colisiones y abordajes”, apunta.
Además de la ubicación geográfica, el sistema permite seleccionar el tipo de buque y su estado de carga o lastre, lo que cambia su maniobrabilidad. “Es la imagen más real. Pones el barco e incluso puedes diferenciar si un car carrier está en lastre o cargado, y esa es la situación real y la respuesta que va a tener ese tipo de barco en la vida real”, detalla Gutiérrez.
Andrés Ortega Piris, director de la Escuela, subraya que la incorporación de simuladores en la ETS es una exigencia derivada de la normativa internacional sobre formación de marinos. “En este centro tenemos que cumplir con todas las normas internacionales sobre la formación de los marinos. Y una parte importante de esta formación, ya obligatoriamente, tiene que realizarse en simuladores”, afirma.
En este caso en concreto, el simulador “posiblemente el más avanzado de los que hay ahora mismo en el mercado”, permite conectar tres puentes simultáneos, de modo que tres buques pueden navegar a la vez con tripulaciones completas de estudiantes que asumen distintos roles: timonel, oficial de derrota y capitán, quien organiza y da las órdenes en el puente.
“Todos los profesores que impartimos estas materias tenemos títulos profesionales de marina mercante, de capitanes o de primeros oficiales, porque así les podemos transmitir también mucho mejor la vivencia real de lo que es la navegación en el puente de un buque”, explica Ortega Piris.
“Mejor cometer errores ahora”
Adrián y Javi son dos de los alumnos de Navegación III. Coinciden en que el simulador “es bastante realista” y hasta “divertido”. “La verdad es que mola mucho más verlo en una pantalla, que los cálculos que hacemos en las hojas. Al final, el verlo en la experiencia real, pues es verdad que no estamos en el mar, pero mejor que cometamos errores ahora que lo hagamos cuando estamos navegando”, opinan.
“Es una suerte contar estos sistemas para practicar, te ayuda a anticiparte y saber cómo reaccionar ante una situación adversa”, puntualiza Javi.