Miguel Ángel Otero: ‘Tenemos que interiorizar que la formación continua es la clave’

El economista del Fondo Monetario Internacional protagoniza esta tarde en Laredo una ponencia sobre el papel del capital humano en el crecimiento económico de un país
Laredo, 22 de julio de 2026.- El desarrollo económico de un país depende de muchos factores, pero uno de los más determinantes es el talento de las personas. Esa es la idea que defenderá este miércoles Miguel Ángel Otero Fernández, economista del Fondo Monetario Internacional (FMI), en la conferencia ‘Capital humano. Factor clave para el desarrollo económico’, que tendrá lugar a las 20.00 horas en el Centro Cultural Doctor Velasco, dentro del programa estival de los Cursos de Verano de la Universidad de Cantabria (UC). El ponente, que recibió el pasado año el reconocimiento como Alumni Distinguido de la UC, sostiene que «el capital humano es un activo intangible, pero que tiene mucho valor» y que constituye una de las diferencias de desarrollo entre países.
Durante su intervención, Otero expondrá la importancia de este elemento para impulsar el crecimiento de las economías actuales. En su opinión, disponer de recursos naturales o de inversiones materiales resulta insuficiente si no existe una población preparada para transformarlos en riqueza y progreso. «Un país puede tener recursos naturales e inversiones materiales, pero esas no son las únicas fuentes de desarrollo económico. El capital humano es fundamental para conseguir el desarrollo económico de un país», argumenta.
Aunque reconoce el papel de la educación en la construcción del capital humano, sostiene que los conocimientos deben actualizarse de manera constante para responder a un entorno en continua transformación. «Tenemos que interiorizar que la formación continua es la clave. No basta con adquirir conocimientos en la universidad y pensar que ya no hace falta nada más, sino que ese reciclaje continuo es muy importante», explica.
Riesgos y oportunidades
La conferencia también abordará algunos de los desafíos que afrontan los países, como el envejecimiento demográfico, la movilidad internacional del talento o la competencia por atraer profesionales cualificados. En este sentido, advierte de que la facilidad con la que hoy circula el capital humano presenta oportunidades, pero también riesgos. «Si un país no cuida de su capital humano, ese capital humano va a tener movilidad hacia otros países que sean capaces de atraerlo», explica.
Otro de los aspectos que analizará será el impacto de la inteligencia artificial y la automatización sobre el empleo y las competencias profesionales. En su opinión, estas transformaciones pueden aumentar su valor. «La inversión en capital humano va a ser incluso más importante ahora porque las personas tendrán que adaptarse a las nuevas realidades y a los cambios tecnológicos para seguir siendo productivas», sostiene.
Otero subraya que invertir en capital humano genera beneficios tanto individuales como colectivos. Por eso, considera que potenciar las capacidades, habilidades y conocimientos de las personas permite construir sociedades más innovadoras, productivas y preparadas para afrontar los retos del futuro. «Invertir en capital humano es invertir en uno mismo, pero también contribuir al desarrollo de toda la sociedad», sentencia.