Una mesa redonda de la UC en Colindres reflexiona sobre el bienestar de las deportistas

La jornada ha reunido a especialistas y exdeportistas para analizar la salud mental, la retirada deportiva y los retos pendientes del deporte femenino
Colindres, 23 de julio de 2026.- La carrera de un deportista de élite exige años de preparación física y mental, pero la gestión de la presión competitiva, el bienestar emocional y el momento de la retirada siguen planteando importantes desafíos personales. Esa ha sido una de las principales reflexiones de la mesa redonda ‘Mujer, deporte y salud antes, durante y después de la carrera deportiva’, organizada por los Cursos de Verano de la Universidad de Cantabria (UC), que se ha celebrado esta tarde en la Casa de Cultura de Colindres.
La cita, patrocinada por la Dirección General de Deporte del Gobierno de Cantabria, ha reunido a la exgimnasta rítmica Tania Lamarca, bicampeona del mundo y medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996; a Nuria Castro Lemus, profesora titular de la Universidad de Sevilla, y a Paloma Moro López-Menchero, exgimnasta olímpica y profesora permanente laboral de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), en un debate que ha servido para reflexionar sobre los desafíos que plantea la alta competición antes, durante y después de la carrera deportiva, así como sobre la necesidad de situar a la persona en el centro. «Los deportistas somos personas antes que deportistas», ha revelado Lamarca.
Para Lamarca, una de las grandes transformaciones del deporte de élite en las últimas décadas ha sido la forma de entender el cuidado integral de quienes compiten. «Hace treinta años hablar de salud mental era inviable. Solo se miraba el rendimiento físico», ha recordado, consciente de que, en ese entonces, la salud mental era un tema tabú y muchos deportistas evitaban expresar cómo se sentían por miedo a que se interpretara como una muestra de debilidad.
La exgimnasta ha comentado que, aunque el equipo español de gimnasia rítmica contaba con un psicólogo, solo les ayudaba a optimizar su rendimiento y a gestionar la presión de la competición. «Nos trabajaban la cabeza para competir, pero nos faltó ese trabajo más emocional y personal», ha explicado.
Hoy, en cambio, el abordaje es más integral, ya que alrededor de un deportista ya hay equipos multidisciplinares formados por fisioterapeutas y médicos que también contemplan la figura del psicólogo, cuya labor resulta tan importante como el propio entrenamiento deportivo.
La mesa redonda ha contado con la presencia de Javier Incera, alcalde de Colindres, y Susana Ruiz, directora general de Deportes del Gobierno de Cantabria, y Héctor García, responsable de la sede de Colindres de los Cursos de Verano. También ha asistido Rebeca Saavedra, vicerrectora de Cultura y Transferencia a la Sociedad de la UC, que ha agradecido la colaboración del Ayuntamiento de Colindres y el patrocinio de la Dirección General de Deportes. “Sin ambos sería imposible”. Asimismo, ha destacado la importancia de abordar esta cuestión en el programa estival de la UC. «Es un tema muy necesario», ha afirmado, al tiempo que ha explicado que la organización de esta mesa redonda surgió a propuesta de Ruiz.
La retirada, un plato difícil de digerir
Para Tania Lamarca, la retirada fue uno de los momentos más difíciles de su vida. «En mi caso fue por una decisión técnica. Tenía que pesar una serie de kilos para poder continuar, no los pesé cuando me lo pidieron y me expulsaron del equipo nacional», lamenta. Aquella situación, que supuso un cambio radical de un día para otro, fue “lo que me llevó a pasarlo mal y tener que pedir ayuda”, ha señalado.
Justo ahí entró en juego la Fundación Blanca Fernández Ochoa, una organización dedicada a acompañar a deportistas que lidian con cuestiones de salud mental y bienestar emocional. Hoy, la exdeportista forma parte de su equipo y trabaja para acompañar a otros con vivencias similares, después de haber recibido ella misma el apoyo de la entidad. «La Fundación me rescató a mí y ahora me permite acompañar a otros deportistas para que no se sientan solos y no les pase lo mismo que a mí», ha afirmado.
Deporte femenino
Durante la mesa redonda también se ha abordado la evolución del deporte femenino. Aunque ha asegurado que nunca ha sentido desigualdad dentro de la gimnasia rítmica, Lamarca ha considerado que el panorama ha cambiado de forma muy positiva para las nuevas generaciones en el resto de disciplinas. «Hoy las niñas tienen referentes en prácticamente cualquier deporte y ya está mucho más interiorizado que pueden practicar lo mismo que los niños», ha destacado.
Sin embargo, Paloma Moro ha expresado que aún queda recorrido por hacer para conseguir que el deporte femenino adquiera una mayor presencia mediática. “Todo el mundo conoce el plantel masculino que ha ganado el Mundial, pero no sucede lo mismo con el femenino, que también lo ha ganado. Muchos solo conocen a Jenni Hermoso y por lo que pasó”, ha lamentado.
Otra de las ideas que las protagonistas han puesto sobre la mesa es la del deporte como una herramienta educativa de primer nivel. Todas ellas han coincidido en que la actividad física durante la infancia y la adolescencia no solo mejora la salud, sino que también ayuda a adquirir valores como el esfuerzo, el compañerismo o la capacidad para afrontar la competición de manera saludable. «La competición, bien gestionada, también educa», han insistido.
Por otra parte, a los jóvenes que sueñan con dedicarse al deporte profesional Lamarca les ha aconsejado trabajar con intensidad, pero sin convertir el éxito en la única meta posible. «Hay que disfrutar del camino y aprender durante el proceso, porque no siempre se consigue aquello por lo que uno lucha y eso no significa que el esfuerzo no haya merecido la pena», ha subrayado.