Cantabria ha recogido cerca de 18 toneladas de lana ovina sin salida comercial, dentro de un proyecto piloto pionero en España

La recogida ha sido una iniciativa impulsada por las Consejerías de Medio Ambiente y Ganadería y la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ) (FOTO: Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos)
Santander – 31.08.2024
Cantabria ha retomado este año de nuevo, y dado el éxito registrado en la campaña anterior, el proyecto piloto, único en España, para la recogida y puesta en valor de la lana ovina, procedente de rebaños del programa ProBiodiversidad, generada en las campañas de esquila, especialmente durante el mes de julio.
Así, tal y como han informado los promotores de este programa, se han recogido cerca de 18 toneladas de lana -en contenedores de gran volumen ubicados en la comarca de Liébana y en el municipio de Peñarrubia-, iniciativa impulsada por las Consejerías de Medio Ambiente y Ganadería y la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ), por la que se han vuelto a colocar contenedores de gran volumen en la comarca de Liébana y en el municipio de Peñarrubia.
«Se trata –tal y como ha apuntado el consejero del área, Roberto Media- de ofrecer una solución concreta a una necesidad real del territorio, puesto que se trata de una actividad que generaba una problemática sin resolver, hasta el año pasado, en el ámbito de la ganadería extensiva». Una respuesta que pretende evitar, en la medida de lo posible, que el residuo se convierta en un problema ambiental y económico.
Además, y según la consejera de Ganadería, María Jesús Susinos, se trata de una iniciativa que supone un «importante paso adelante» para la sostenibilidad de la ganadería local, así como ambiental y económica del territorio. «Todos los años los ganaderos de ovino de Liébana se encontraban con un problema serio, y gracias a esta iniciativa, tienen la posibilidad de darle una salida adecuada al residuo», ha señalado la consejera.
Para Gerardo Báguena, director de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, este proyecto también contribuye a fortalecer, entre otros, la colaboración entre las administraciones, las organizaciones conservacionistas y el sector ganadero, «en beneficio del entorno natural de los Picos de Europa».
La recogida y transporte del residuo, cuyos contenedores se han situado en Peñarrubia, en la zona de La Hermida (carretera de acceso a Bejes); en Cillorigo de Liébana, en la zona de Pendes y en Camaleño, en el punto limpio de Los Llanos, se han trasladado al Complejo Medioambiental de Meruelo, donde se tratará adecuadamente.
Por su parte, la Fundación Quebrantahuesos ha sido la responsable de informar y coordinar la entrega de lana con los ganaderos participantes, una decena de ambas comarcas, que han debido cumplir una serie de requisitos para la correcta recogida del material. En este sentido, la lana ha tenido que entregarse en sacos estándar de 50 litros (aproximadamente 15 kilos por saco), que debían estar llenos solo hasta la mitad, con la lana completamente seca, y precintados con bridas. Únicamente se ha aceptado lana de oveja, sin mezclas con otros residuos.
Rebaños ProBiodiversidad
Actualmente, la mayoría de las ovejas de los rebaños ProBiodiversidad pertenecen a razas autóctonas como la latxa y la carranzana, que producen una lana tosca y sin salida en la industria textil moderna, debido a que su procesamiento requiere tratamientos altamente contaminantes y un elevado consumo de agua. Esta situación deja a los ganaderos sin opciones viables para su gestión, suponiendo un problema.
Ante esta problemática, y tras las reuniones de entre la Consejería de Medio Ambiente y la Fundación, se ha puesto en marcha un plan piloto para facilitar la recogida de este residuo. En palabras del vicepresidente de la FCQ, Gerardo Báguena, supone un paso más para reforzar la actividad de los ganaderos adheridos a la marca ProBiodiversidad».
Además, ha coincidido con Media en subrayar que este proyecto «supone un gran paso hacia la sostenibilidad de la ganadería local y la conservación del entorno natural en el que cohabita el quebrantahuesos y las tradiciones del medio rural». Asimismo, ha insistido en la continuidad o implantación nueva de tantas medidas como sean necesarias para que los ganaderos que han confiado en el proyecto se vean respaldados y acogidos en un contexto en el que la ganadería en extensivo está en peligro.
Economía circular y puesta en valor de un residuo sin salida
Además de evitar el abandono o vertido inadecuado de este residuo ganadero, el proyecto busca explorar nuevas vías sostenibles de valor, como su uso en bioconstrucción, aislamiento, compostaje agrícola o aprovechamiento energético, en el marco de una economía circular adaptada al medio rural. En este sentido, se están desarrollando estudios técnicos y caracterizaciones fisicoquímicas de la lana recogida para evaluar su potencial en distintas aplicaciones.
Este proyecto se enmarca en las acciones del programa de recuperación del quebrantahuesos en los Picos de Europa, que promueve modelos de ganadería extensiva compatibles con la biodiversidad. La marca ProBiodiversidad, creada en este contexto, ya ha permitido mejorar la producción de lechazos ligados a la conservación, y ahora da un paso más con esta acción pionera con la lana, gracias a la financiación de la Fundación Biodiversidad.
Con este proyecto piloto, Cantabria se sitúa a la vanguardia en la búsqueda de soluciones innovadoras a los retos del mundo rural, combinando conservación, sostenibilidad y viabilidad económica en los territorios de alta montaña.
Marca ProBiodiversidad
ProBiodiversidad es una marca registrada en 2011 por la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, que sigue un modelo de comercialización de circuito corto, que reduce al mínimo los intermediarios, gracias a la implicación de plataformas de distribución alimentaria y la red de Paradores de Turismo. Con ello, los productores obtienen un precio más justo y se acerca al consumidor al productor.
A cambio, los ganaderos ProBiodiversidad se comprometen a seguir un código de conducta enfocado a la calidad de la producción, el bienestar animal y la protección de la biodiversidad. Gestionan sus rebaños siguiendo su ciclo natural, alimentándose con pastos de montaña y respetando la convivencia con la vida silvestre.
Esto es posible gracias a una alianza entre ganaderos, centros de transformación, distribuidores como la empresa LUPA y la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos.
Como marca de garantía, todos los productos ProBiodiversidad siguen un sistema de calidad que es certificado por un organismo independiente, desde que el ganado sale a pastorear hasta su comercialización.
La marca distingue los corderos procedentes de ganaderos que mantienen sus rebaños en régimen extensivo en los pastizales de espacios de la red Natura 2000 de la Cordillera Cantábrica, y que contribuyen a la conservación de la biodiversidad. A cambio, la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos organiza su venta en circuito corto, sin intermediarios, para que los ganaderos obtengan un precio más justo.
La marca comenzó su andadura en Cantabria en 2018, con dos ganaderos, y en 2024 ya son 22 los ganaderos asociados, por lo que se comercializarán más de 13.500 kilos.
Fuente: www.cantabria.es