El otoño 2025 ya está aquí: estación de cambios, ritmos y colores

Hoy, lunes 22 de septiembre de 2025, a las 20:19 horas en la Península (19:19 en Canarias), se producirá el equinoccio de otoño, el fenómeno astronómico que marca la entrada oficial de esta estación en el hemisferio norte.
22.09.2025. – A partir de ese momento y hasta el 21 de diciembre, cuando llegue el solsticio de invierno, viviremos unas semanas de transición cargadas de transformaciones en la naturaleza y en la vida diaria.
El otoño comienza con el equilibrio entre el día y la noche. A partir de esta fecha, las horas de luz solar irán disminuyendo progresivamente, lo que influye tanto en nuestro reloj biológico como en el estado de ánimo. Las temperaturas, tras los excesos del verano, iniciarán un descenso gradual, invitando a adaptar la ropa, las rutinas y los planes de ocio.
Uno de los signos más reconocibles del otoño es el espectáculo visual de la naturaleza: hojas que cambian del verde al ocre, rojo o dorado antes de caer, bosques y parques que se transforman en escenarios irrepetibles y productos de temporada que comienzan a aparecer, como las setas, las castañas o la calabaza.
Con el inicio del otoño se retoma plenamente la rutina escolar y laboral, y con ella la agenda cultural, con más actividades en espacios cerrados: cine, conciertos, teatro y exposiciones. El clima más fresco resulta idóneo para practicar deporte al aire libre, aunque también invita a disfrutar de planes más hogareños.
En gastronomía, es tiempo de platos reconfortantes: guisos, cremas y recetas de cuchara acompañados de frutas y frutos propios de la estación, como manzanas, peras, granadas o nueces.
El cambio de estación puede provocar lo que se conoce como “síndrome otoñal”, caracterizado por cansancio, apatía o dificultad para concentrarse debido a la reducción de horas de luz. Los especialistas recomiendan mantener rutinas de descanso, practicar ejercicio, cuidar la alimentación y aprovechar al máximo los momentos de sol.
El otoño no solo anuncia la cercanía del invierno: también es una invitación a redescubrir los paisajes, saborear los productos de temporada y disfrutar de un ritmo más pausado. Una estación de contrastes que transforma la naturaleza y que nos recuerda la importancia de adaptarnos a sus ciclos.