La DGT blinda las carreteras los fines de semana: controles drásticos a motoristas tras dispararse la mortalidad

La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil intensificará la vigilancia de junio a octubre para frenar una sangría que ya deja 104 víctimas mortales en lo que va de año en España.
MADRID / SANTANDER – 4 de junio de 2026
Preocupante repunte de la siniestralidad en las carreteras. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha anunciado hoy el despliegue de un plan de choque con el que intensificará de forma drástica la vigilancia en las carreteras más frecuentadas por motoristas durante todos los fines de semana desde este mes de junio y hasta el próximo octubre. La medida, que afectará de forma directa a las rutas moteras más populares de Cantabria, busca frenar el aumento de la mortalidad en las carreteras convencionales y concienciar a uno de los colectivos más vulnerables de la red viaria.
La campaña se articulará a través de una mayor presencia de agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil. Los controles de velocidad se multiplicarán y se prestará una atención rigurosa a los comportamientos de riesgo más letales: los adelantamientos antirreglamentarios, el consumo de alcohol y drogas al volante, y la circulación sin el casco o el equipamiento de protección homologado.
La radiografía estadística que maneja el Ministerio del Interior justifica la urgencia de esta intervención. Hasta el pasado 31 de mayo, un total de 104 motoristas han perdido la vida en vías interurbanas de todo el país, lo que supone siete víctimas más que en el mismo periodo del año anterior. Solo durante el pasado mes de mayo fallecieron 31 usuarios de motocicleta, confirmando una tendencia al alza sumamente alarmante.
La DGT pone el foco de forma unánime en el ocio del fin de semana: más de la mitad de los siniestros mortales (58 de los 104 fallecidos) se registraron entre las 15:00 horas del viernes y la medianoche del domingo, una cifra que ha crecido en 13 víctimas respecto a las estadísticas de 2025. El perfil de mayor riesgo detectado responde al de un varón de entre 45 y 64 años (el 48% del total) a los mandos de una motocicleta de gran cilindrada, concretamente de entre 501 y 1.000 centímetros cúbicos. Las carreteras secundarias o convencionales siguen siendo las más peligrosas, acumulando casi ocho de cada diez muertes, principalmente por salidas de vía causadas por distracciones o exceso de velocidad.
España se consolida como el segundo país de la Unión Europea con el parque de motocicletas más numeroso, superando la barrera de los seis millones de unidades. Ante este volumen, Tráfico insiste en la necesidad de apostar por una conducción puramente preventiva y responsable. Un reciente estudio del INSIA para la DGT certifica que el uso correcto del casco reduce el riesgo de fallecimiento en un 42% y las lesiones en la cabeza en un 69%, mientras que los nuevos sistemas de airbag para motoristas logran mitigar de forma drástica la gravedad de las lesiones en el tronco y la columna en caso de impacto.
La indumentaria técnica también marca la diferencia entre la vida y la muerte. El informe constata que la ropa con protecciones especiales disminuye la probabilidad de sufrir lesiones hasta un 45% y reduce en un 90% las dolorosas abrasiones y heridas abiertas sobre el asfalto. Asimismo, el uso de guantes específicos reduce a la mitad las amputaciones o fracturas en las manos, y las botas técnicas recortan hasta un tercio las lesiones de gravedad en pies y tobillos.
Para incentivar la seguridad y la pericia al manillar, la DGT recuerda que mantiene abiertos de forma permanente sus cursos voluntarios de conducción segura y eficiente. Esta formación, que ya han completado con éxito más de 700 motoristas en todo el país, permite a los usuarios perfeccionar sus habilidades de trazada y frenada de emergencia en circuito cerrado y, además, ofrece como aliciente legal la recuperación automática de dos puntos en el permiso de conducción.