La productividad aparente del factor trabajo en Cantabria se sitúa en la media nacional, según un estudio de las Cámaras

La productividad aparente del factor trabajo en Cantabria alcanzó un valor promedio de 44.669 millones de euros por empleado en el periodo 2000-2006, frente a los 45.114 para el conjunto de España, según un análisis sobre productividad regional elaborado por los Servicios de Estudios de las Cámaras de Comercio, incluida la Cámara de Cantabria.
La productividad aparente del factor trabajo o productividad laboral, definida como el cociente entre la producción y el número de ocupados, permite medir la eficiencia con la que actúa el sistema productivo. Dentro del ranking de productividad regional calculado para el periodo 2000-2006, Cantabria ocupa el puesto número 9, situándose en una posición intermedia dentro de las 17 comunidades autónomas. La productividad cántabra (índice 99) se encuentra lejos de la registrada por Madrid (119,2) o el País Vasco (118,1) y en el entorno de Castilla y León (99,6) o Asturias (98,3).
Si la productividad depende de factores como la formación de los trabajadores, la cantidad y calidad de las máquinas, de la eficacia de la propia organización empresarial, así como de una mayor innovación tecnológica, de procesos, organizativa y social, las posibles explicaciones a este resultado en Cantabria se encuentran en el factor tecnológico. Según este estudio, el peso del gasto empresarial en innovación sobre el Producto Interior Bruto (PIB) es de 37,9 en Cantabria y el gasto en I+D sobre el PIB es de 40,4, resultados ambos que se encuentran por debajo de la media nacional (100). Por el contrario, el índice de ocupados cántabros con estudios superiores es de 110 (España=100), dato que sitúa a Cantabria en la quinta posición dentro del país, por debajo de País Vasco (149,4), Navarra (126,3), Madrid (119,7) y Aragón (115,4).
La productividad cae en España
No obstante, la productividad por ocupado en el periodo 2001-2006 ha caído en España un -0,8, consecuencia de un mayor dinamismo en la creación de empleo que en la variación del PIB. Sólo seis regiones han mostrado registros positivos de productividad: Galicia, Extremadura, País Vasco, Navarra, Castilla y León y Aragón. En Cantabria la productividad por empleado en estos años experimentó un descenso mayor (-1,1) que en el conjunto nacional (-0,8), a pesar de la buena evolución que registraron tanto el Producto Interior Bruto como la tasa de ocupados.
Este informe señala que “a pesar del esfuerzo llevado a cabo en los últimos años, la posición de España y de sus regiones presenta un significativo retraso respecto a la media europea en cuanto a las actividades investigadoras e innovadoras, que las sitúa lejos del objetivo del 3% propuesto por la Estrategia de Lisboa y Gotemburgo y del objetivo previsto por el Gobierno (Programa Ingenio 2010) de alcanzar el 2% en 2010”. En concreto, Cantabria destina un reducido 0,45% de su PIB a I+D (dato del año 2005), porcentaje equivalente a 51.574.000 euros, mientras que la media nacional es de 1,13%.
De este estudio se desprende también que una de las principales debilidades del sistema español de I+D+i es el escaso peso relativo que las empresas tienen en él, que se refleja tanto en el nivel de gasto como en el número de trabajadores en este tipo de actividades. Cantabria se encuentra entre el conjunto de regiones españolas con intensidad investigadora media, con un porcentaje de gasto empresarial en I+D sobre el total de sectores de 38,55% (19.883.000 euros) frente al 53,79% nacional. Respecto al empleo, en Cantabria son 1.047 personas las dedicadas a actividades de I+D+i, 39,57 sobre cada 1.000 ocupados, por debajo de la media nacional (84,37), aunque es preciso señalar que sólo hay cuatro comunidades que superen esta cifra (Madrid, Cataluña, Navarra y País Vasco).
La conclusión que se desprende de este análisis es que las empresas deberían establecerse como objetivo incrementar su actividad investigadora, dedicando una mayor dotación económica y aumentando el número de personas dedicadas a esta tarea.
El estudio recomienda a las Administraciones que apuesten por reducir este gap que España y sus regiones tienen en materia de I+D+i, lo que contribuirá a mejorar la productividad y la competitividad regional, especialmente de aquellas áreas más alejadas de los estándares europeos, como Cantabria. Entre las medidas que se proponen, cabe citar la creación de mecanismos de apoyo a las pymes innovadoras, en particular a aquellas de alta tecnología; fomentar la investigación conjunta de universidades y empresas; y potenciar el desarrollo de asociaciones para la innovación y de polos de innovación tanto a nivel regional como local.
Este análisis sobre productividad regional puede consultarse completo aquí.
Fuente: www.camaracantabria.com