Las matemáticas hacen visibles nuevas capacidades en personas con autismo y discapacidad intelectual

 Las matemáticas hacen visibles nuevas capacidades en personas con autismo y discapacidad intelectual

Un taller desarrollado en Fundación Hospitalarias Cantabria logró mantener la atención de los participantes y trabajar la tolerancia a la frustración, la autoestima y el trabajo en equipo

Santander, 18 de agosto de 2026

Un grupo de personas atendidas en la Unidad de Trastorno de Conducta y Discapacidad Intelectual de Fundación Hospitalarias Cantabria ha participado en una experiencia de ocio educativo diseñada para descubrir y reforzar sus capacidades mediante las matemáticas.

La iniciativa ha reunido a residentes con trastornos de conducta, discapacidad intelectual o autismo en una actividad adaptada basada en la construcción de figuras geométricas. Según sus responsables, la experiencia ha mostrado el potencial de este tipo de propuestas para favorecer la atención, la regulación de la conducta, la autoestima y la interacción social.

El taller fue promovido por Lara Mantilla, psicóloga de Fundación Hospitalarias Cantabria, junto con Irene Polo Blanco y Juncal Goñi Cervera, investigadoras de la Universidad de Cantabria.

De las figuras planas a los cuerpos geométricos

Los participantes utilizaron material Polydron, un recurso didáctico compuesto por piezas con forma de diferentes polígonos que pueden unirse para construir poliedros y teselaciones.

A través del juego, la manipulación y la experimentación, los usuarios comenzaron creando composiciones planas y avanzaron progresivamente hacia la elaboración de cuerpos geométricos más complejos.

Irene Polo Blanco, experta en aprendizaje matemático y alumnado con necesidades educativas, ha destacado la implicación alcanzada por personas que habitualmente encuentran dificultades para participar en este tipo de actividades.

«El proceso vivido ha sido muy emocionante, porque hemos comprobado cómo pacientes con distintas discapacidades se iban implicando al descubrir las posibilidades que ofrecía la actividad y cómo eran capaces de lograr resultados por sí mismos», ha explicado.

Más concentración y tolerancia a la frustración

Uno de los aspectos que más sorprendió a los profesionales fue el tiempo durante el que los participantes lograron mantener la atención.

Lara Mantilla ha señalado que algunos de los usuarios presentan dificultades para interactuar con su entorno, desarrollar habilidades sociales o tolerar la frustración. Sin embargo, durante el taller repitieron los intentos cuando las construcciones no salían a la primera y permanecieron concentrados durante toda la sesión.

«Rara vez mantienen la atención más de media hora y aquí se mostraron concentrados durante todo el tiempo que duró la actividad», ha destacado la psicóloga.

La experiencia también permitió trabajar la motivación desde los intereses particulares de cada participante. Una de las usuarias, interesada por la decoración, construyó poliedros con aspecto de lámparas para su habitación. Otra elaboró teselaciones con hexágonos después de comprobar que se parecían a los paneles de una colmena.

Los responsables del taller también resaltaron el caso de un usuario con dificultades para mantener la atención y un trastorno grave de conducta que permaneció durante un periodo prolongado concentrado en la construcción de una teselación formada por cuadrados.

Adaptar la actividad a cada persona

Irene Polo Blanco sostiene que muchas personas con trastorno del espectro autista pueden resolver problemas de la misma manera que sus compañeros, aunque en ocasiones recurran a estrategias diferentes.

Por este motivo, considera fundamental ofrecer una atención personalizada y adaptar tanto los materiales como los objetivos a las características y motivaciones de cada participante.

«Con los apoyos adecuados y materiales accesibles, es posible crear espacios en los que las dificultades dejan de ocupar el primer plano y son las capacidades de cada persona las que cobran protagonismo», ha afirmado la investigadora.

Lara Mantilla también ha valorado la capacidad de la actividad para fomentar el trabajo en equipo y la interacción entre los residentes.

Fundación Hospitalarias Cantabria, anteriormente conocida como Centro Hospitalario Padre Menni, ofrece atención integral a personas con enfermedad mental, daño cerebral, discapacidad intelectual y patología psicogeriátrica mediante programas de hospitalización, atención ambulatoria y rehabilitación psicosocial.

El Cantabro

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