Las Zonas Especiales de Conservación del río Asón y Marismas de Santoña, Victoria y Joyel, un tesoro natural en el oriente de Cantabria

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El municipio de Ampuero se convierte en punto clave de conectividad entre dos espacios de la Red Natura 2000 que combinan conservación de la biodiversidad, usos sostenibles y protección frente a inundaciones
Ampuero, 26 de agosto de 2025.
La conservación de la biodiversidad en Cantabria cuenta con dos espacios de enorme valor ecológico en su zona oriental: el ZEC del río Asón y el ZEC de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel. Ambos forman parte de la Red Natura 2000, la mayor red ecológica de espacios protegidos de Europa, cuya finalidad es garantizar la supervivencia de hábitats y especies de interés comunitario mediante un modelo que combina conservación y desarrollo sostenible.
Las Zonas Especiales de Conservación (ZEC) no son áreas vedadas a la actividad humana, sino territorios donde las actividades productivas, sociales y culturales deben ser compatibles con la preservación del medio natural. En ellas se desarrollan planes de gestión que regulan los usos, restauran ecosistemas y promueven la protección de especies y hábitats únicos.
El río Asón mantiene uno de los sistemas fluviales mejor conservados del norte peninsular. Sus meandros, bosques de ribera y praderas húmedas sirven de hábitat a especies emblemáticas como la nutria, el desmán ibérico y el salmón atlántico.
Además de su valor ecológico, el río es un recurso social y cultural ligado a la agricultura tradicional, la pesca, el deporte y el turismo de naturaleza.
La restauración fluvial del río Asón y sus afluentes en Ampuero, que incluye medidas para reducir el riesgo de inundación en áreas urbanas, cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU.
Con más de 6.600 hectáreas, este humedal constituye uno de los enclaves más importantes del litoral cantábrico. Sus marismas, dunas y lagunas litorales son esenciales para miles de aves migratorias y residentes, además de albergar comunidades vegetales y pesqueras de gran riqueza.
Las marismas cumplen funciones ecosistémicas esenciales: actúan como filtro natural de agua, amortiguan inundaciones, capturan carbono y sostienen actividades económicas sostenibles como la pesca artesanal o el turismo de naturaleza.
La proximidad entre ambos espacios en el municipio de Ampuero los convierte en un corredor ecológico estratégico que conecta ecosistemas fluviales y costeros. Esta conectividad favorece el desplazamiento y reproducción de especies, la resiliencia frente al cambio climático y la conservación de procesos naturales como la migración de peces o la alimentación de aves acuáticas.
La conservación de estas ZEC aporta beneficios que trascienden lo ambiental: agua más limpia, aire puro, control de inundaciones, oportunidades de turismo sostenible e investigación científica. Tal y como subrayan desde la gestión de estos espacios, invertir en su protección es invertir en salud, seguridad y calidad de vida.